Fotografías del conjunto «Dentro de mim»
Fotografías del conjunto «Dentro de mim»
ARTE

Helena Almeida, un cierto «déjà vu»

La semana pasada falleció la artista portuguesa Helena Almeida. Su trabajo puede verse estos días en la galería Helga de Alvear

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Helena Almeida (Lisboa, 1934 - Sintra, 2018) no sólo era una de las artistas más importantes y referenciales del arte portugués contemporáneo, sino además una figura destacada dentro del contexto artístico internacional. Los primeros pasos de su trayectoria plástica se desarrollaron en el espacio de la escultura, como ayudante de su padre, el escultor portugués Leopoldo de Almeida, con algunas incursiones también en el contexto de la pintura.

Pero será en la década de los años setenta cuando comience a articular una sintaxis propia e identificable con sus primeras performances, en las que emplea -al igual que otros muchos artistas conceptuales del momento- la fotografía como estrategia formal para documentar y mostrar sus acciones artísticas.

En cuerpo y estudio

Son trabajos en los que utilizó siempre una serie de temas y actitudes muy constantes y recurrentes, entre otras, el cuerpo (su propio cuerpo), el espacio en el que éste se mueve e interacciona (que es siempre su estudio), el sentido del habitar y de la casa, la relación entre suelo y verticalidad, y el movimiento y la expresión más económica y austera de las emociones. Con todos estos mimbres construyó un cesto muy personal y autobiográfico que, sin embargo, le sirvió para elaborar narraciones que buscan finalmente un ámbito universal.

La pintura funciona como elemento de intervención formal y conceptual sobre la imagen fotográfica

Dentro de mim, la nueva (y última) exposición que ahora presenta en la galería Helga de Alvear, se compone de un conjunto de obras de nueva producción, en diálogo con otras piezas ya existentes anteriormente. En todas ellas perviven esas características, enfatizando el protagonismo de su propia figura como una herramienta de intimidad para transmitir emociones que, desde lo privado, intentan convertirse en reflejo de acciones colectivas. El cuerpo de la artista, capturado de una manera tan reconocible, en el que nunca muestra su rostro, se mueve y deambula por el espacio del estudio, convertido en escenario, creando a partir del movimiento -y con la simple ayuda de una humilde silla- la noción secuenciada de temporalidad, y un relato que, de nuevo, busca derivar de lo privado a lo público. En estas últimas obras, como vino siendo también habitual, introdujo la pintura como un elemento de intervención formal y conceptual sobre la imagen fotográfica.

Muy reconocible

A mi juicio, el único pero de la cita radica en el hecho de que, debido a los elementos sintácticos empleados, ya tan reconocibles, y demasiado habituales en sus obras, éstas producen en nosotros una cierta y peligrosa sensación de déjà vu. Hace muy poco, en estas mismas páginas, advertía del peligro que corre un artista cuando su trabajo se convierte en una marca demasiado identificable. Creo firmemente en la capacidad de evolución -siempre impulsada por un motor de curiosidad y de positiva insatisfacción- de los auténticos creadores. Es lo mínimo que les debemos pedir. Desafortunadamente, esa posibilidad queda truncada en Helena Almeida con su inesperada muerte.