ARTE

Grandes citas expositivas en las capitales del mundo

Para los afortunados que opten por pasar estos días fuera de nuestras fronteras, tenemos un jugoso ramillete de propuestas

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  1. Nueva York: Más allá del MoMA

    Nibia Pastrana Santiago en la Bienal del Whitney
    Nibia Pastrana Santiago en la Bienal del Whitney

    Algo muy especial ha ocurrido este año en Nueva York: el MoMA ha cerrado sus puertas. El cierre, que comenzó en junio, ha sido forzado por los planes de renovación del museo, que se expandirá sobre el edificio contiguo, que antaño acogía al American Folk Art Museum. Este oasis de arte en el bullicio del Midtown de Manhattan -y alivio de turistas con su aire acondicionado en los días de bochorno- no abrirá hasta el 28 de octubre. Eso no significa que la Gran Manzana deje de rebosar con propuestas artísticas este verano. Mientras que la filial contemporánea en el distrito de Queens (MoMA PS1), seguirá abierta, quizá lo más interesante es la Bienal del Whitney, alojado sobre la orilla del río Hudson desde que se trasladó al espectacular edificio diseñado por Renzo Piano en 2015. La muestra acoge a 75 artistas significativos de la creación artística estadounidense actual, que destacan por su juventud y diversidad racial. Otras opciones atractivas son la retrospectiva de la creación hispana que organiza el Museo del Barrio con motivo de su 50 aniversario, la muestra anual sobre moda -este año dedicada al camp- y otra alrededor del medio siglo de la llegada del hombre a la Luna en el Met Museum; una exposición dedicada a Basquiat en el Guggenheim o un repaso a cinco siglos de dibujo en papel de artistas europeos, que acoge el Brooklyn Museum. Por JAVIER ANSORENA.

  2. Lisboa: Un Banksy deslumbrante

    Uno de los icónicos grafitis de Banksy
    Uno de los icónicos grafitis de Banksy

    El verano en Lisboa tiene una estrella indiscutible: Banksy. El gurú del arte urbano más palpitante inunda la Cordoaria Nacional hasta el 27 de octubre con Genius or vandal?, una oportunidad para contextualizar su estética provocadora. Todo apunta a que el creador británico que se esconde bajo ese nombre es Robert Del Naja, líder de Massive Attack. Mientras se confirma, ahí quedan sus irreverentes propuestas por todo el mundo. Grabados, fotos, murales... La completa retrospec- tiva en Belém no deja títere con cabeza y retrata el centrifugado panestilístico del que es capaz Banksy, heredero de Warhol, Basquiat o Haring con la misma intensidad que bebe de los Clash, los Ramones, The Prodigy o Burial. Cruzamos el puente que circunda el icónico MAAT para dejarnos seducir por su anexo más atractivo. Sí, porque la sala Central Tejo se abre a la foto de Yigal Gawze. Desde Tel Aviv con el racionalismo por bandera. Un tributo a la Bauhaus en su centenario. Pero Portugal nunca olvida a sus héroes, y así se reivindica por fin el legado del diseñador lisboeta Fernando Lemos, hoy con 93 años y eslabón fundamental entre Souza Cardoso y Almada Negreiros con la expresión más actual. La Cordoaria Nacional se une a las galerías Ratton y 111 en una completa ofensiva para descubrir a este nombre injustamente aparcado fuera del país vecino. Por FRANCISCO CHACÓN.

  3. Roma: Huellas de la Historia

    Una de las fotos #de «Tierras en movimiento»
    Una de las fotos #de «Tierras en movimiento»

    Tierras en movimiento es el título de la exposición en el Museo MAXXI, donde los ojos de tres grandes fotógrafos -Olivio Barbieri, Paola de Pietri e Petra Noordkamp- nos hacen ver el paisaje que está cambiando, en referencia al territorio de Las Marcas, una de las regiones de Italia central que más sufrió, entre agosto y octubre de 2016, el terremoto en el que murieron 296 personas. Se trata de un proyecto que desea restituir la imagen de los lugares, obras de arte, ruinas, los frágiles asentamientos temporales y las personas que viven allí. Tierras con un patrimonio único de bellezas paisajísticas, artísticas y arquitectónicas, a las que el seísmo ocasionó una doble pérdida: Por un lado, la destrucción de edificios, casas y monumentos; por otro, se puso en crisis el tejido cultural de la comunidad. Las huellas de esa memoria herida es lo que nos cuentan los tres artistas citados en la exposición. Asimismo, en el Museo Etrusco de Villa Giulia se puede hacer un recorrido por la vida de los etruscos, cuyo mundo fascina siempre en Italia y es tema frecuente de conferencias en museos y universidades. El ciclo de la vida. Nacer y renacer en Etruria es el título de la cita que, hasta el 6 de octubre, se adentra, mediante importantes testimonios arqueológicos, en el misterio, las costumbres, el arte y la vida de los etruscos, entre la Historia y el mito. Por ÁNGEL GÓMEZ FUENTES.

  4. París: Europa vista por Cartier-Bresson

    Nápoles en 1971, por el fotógrafo francés
    Nápoles en 1971, por el fotógrafo francés

    Peregrinación, Europa, en la Fundación HCB (hasta el 29 de septiembre) es una síntesis de los vagabundeos y trabajos de uno de los grandes maestros de la fotografía contemporánea, entre los años 30 y 70 del siglo pasado. En 1931, Cartier-Bresson viajó por Bélgica, Alemania, Polonia y Hungría, acompañado de su amigo André Pieyre de Mandiargues, narrador excepcional mal conocido en España. Dos años más tarde, la pintora surrealista Leonor Fini (señora de armas tomar, artista muy fuera de lo común, argentina afincada en París) se unió a la pareja para visitar Italia y España. Cartier-Bresson volvería solo por los mismos y otros países europeos décadas más tarde. Fruto excepcional de esos viajes fueron varios centenares, quizá millares de instantáneas. Más allá del «documento de época» y el «instante decisivo», el artista ilumina el estado físico, moral, espiritual y urbano de una Europa que caminaba hacia el abismo (capitales las instantáneas españolas), comenzaba a reconstruirse a través de procesos urbanos e industriales que también tenían dimensiones saturnales, para volver a entrar en una crisis todavía irresuelta, que tuvo una de sus matrices en la construcción del muro de Berlín. HCB ilumina los paisajes íntimos y colectivos de tan fabulosa aventura, inconclusa. Por JUAN PEDRO QUIÑONERO.

  5. Berlín: Presente, pasado y futuro

    «Padre I» (2016), de Andreas Mühe
    «Padre I» (2016), de Andreas Mühe

    Berlín propone este verano varios viajes en el tiempo. Hacia el pasado, a través de la exposición Tipos fuertes, del Altes Museum, una selecta muestra de retratos icónicos de la Grecia antigua; o, sin ir tan atrás, la meticulosa muestra Klee y la abstracción que ofrece el Museo Berggruen. También es posible una escapada al futuro, que entra por la puerta del Kunstgewerbemuseum, que nos adentra en el diseño de las «ciudades colaborativas» y otros conceptos del urbanismo que nos espera a la vuelta de la esquina. Provocadora la propuesta del Museo de Fotografía, con la exposición titulada Berlin Peking Visual Exchange, fruto de 25 años de sociedad cultural entre las dos capitales artísticas, como autóctona es la colección de fotografías de Andreas Mühe, nacido en el año 1979 en Chemniz, antigua RDA, y que con su técnica analógica se ha hecho con una identidad propia en el escenario internacional, tal y como reconoce este mes una exhibición de la Hamburger Bahnhof. Cualquiera de estos viajes ofrece perspectivas de descubrimiento, sujetos activos y pasivos del arte a la espera de un ojo crítico que los aprecie, como Gustave Caillebotte, prácticamente desconocido, y figura clave en el París de los impresionistas, como pintor y como mecenas, cuya obra recupera este verano la Alte Nationalgalerie en tono de homenaje. Por ROSALÍA SÁNCHEZ.

  6. Londres: Eliasson monta el «show» en la Tate Modern

    Instalación de Olafur Eliasson en la Tate
    Instalación de Olafur Eliasson en la Tate

    Este verano, la Tate Modern se llena de luz y de color. La responsable no es Marisol, sino el islandés Olafur Eliasson, que presenta una magnífica exposición, titulada In Real Life. Tan espectacular en sus instalaciones como siempre, Eliasson monta una catarata en la fachada, conjura arcoíris y niebla dentro de las salas y juega con las sombras de colores de los visitantes. Algo eclipsada por tanto despliegue queda otra gran cita en esta misma institución: la dedicada a Natalia Goncharova, pintora rusa que supo combinar como nadie las vanguardias con la tradición popular. Y, de Tate a Tate, la Tate Britain acoge (hasta el 11 de agosto) una muestra sobre la influencia mutua entre Vincent Van Gogh y el arte británico.

    Ambigua, inquietante y feroz resulta la fotógrafa norteamericana Cindy Sherman, a quien la National Portrait Gallery dedica una retrospectiva. Cada una de sus fotos consigue montar toda una película en nuestras cabezas. El Barbican, por su parte, hace doblete de grandes citas. Living Colour reivindica la necesidad de hablar de Lee Krasner como de una de las grandes del expresionismo abstracto, y no simplemente como la mujer de Jackson Pollock. Y AI: More than Human explora nuestra relación con la inteligencia artificial a través de la ciencia y el arte.

    Para terminar, una aportación española al verano londinense: la exposición del gran pintor renacentista Bartolomé Bermejo en la National Gallery. Por MANUEL MUÑIZ.