Bailaora de flamenco
Bailaora de flamenco - REUTERS
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Los gitanos, el flamenco y el sonrojo

Tras la toma de Granada por los Reyes Católicos, los gitanos cantaban y bailaban en el Corpus, aunque la política española no lo sepa

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La política española ofrece cada día frases que dan sonrojo; también, en temas culturales. En el Parlamento andaluz, Teresa Rodríguez, líder de Ahora Andalucía (Podemos), ha dicho que el nuevo gobierno no puede defender el flamenco porque los inventores de ese arte fueron los gitanos, a los que los Reyes Católicos quisieron exterminar, y que la toma de Granada supuso el final de un Renacimiento andaluz, anterior al europeo.

Es difícil sumar en dos frases más disparates.

Sobre los gitanos como únicos inventores del flamenco: bastaría con que esta señora leyera a Blas Infante, Pedrell, García Matos, Bernard Leblon, Quiñones, Ríos Ruiz o Félix Grande: «Lo decisivo fue la mezcla».

Sobre la persecución de los Reyes Católicos a los gitanos: después de la toma de Granada, los gitanos cantaban y bailaban en el Corpus. Mario Penna cita a Martín, «El Gitanillo», al que los Reyes Católicos dieron un beneficio eclesiástico de 600.000 maravedíes y que estuvo cerca de suceder a Cisneros como primado de España. A los gitanos se les persiguió en España menos que en Francia, Alemania o Inglaterra.

Sobre la fecha: ¿existía ya el flamenco en la época de los Reyes Católicos? Bastaría con que esta señora leyera cualquier librito de divulgación de la Junta de Andalucía (época del PSOE) para saber que la mayoría de los estudiosos creen que no se puede hablar de flamenco antes de los siglos XVIII ó XIX.

Sobre el final del Renacimiento andaluz: bastaría con que se asomara, en Sevilla, a la fachada plateresca del Ayuntamiento; en la Alhambra, al Palacio de Carlos V; o que visitara dos ciudades andaluzas tan maravillosas como Úbeda y Baeza, comparables al mejor renacimiento italiano.

La ignorancia es osada: algunos políticos ofrecen ejemplos difíciles de superar. En esas manos estamos. Y hay gente que los vota.