La galerista Elba Benítez
La galerista Elba Benítez
ARCO'19

Galería Elba Benítez: cerca de tres décadas al lado del arte contemporáneo

La galería,desde Madrid, un enlace entre el arte español y el iberoamericano, por convicción. Alejada de las modas actuales

Actualizado:

La galería Elba Benítez aterrizó en Madrid en 1990 con una firme apuesta por el arte contemporáneo y por dar espacio a las producciones de su época. El año en el que abrió no lo hizo ninguna otra firma, aunque había varias asentadas en la capital y posteriormente se inauguraron un buen número de ellas.

Sus inicios no fueron relativamente fáciles, pues Elba, como recuerda, no era especialista en el tema, y además, el país se encontraba en plena crisis económica. Su consuelo pasaba por pensar que el arte era su «hobbie», aunque no hubiese llegado a formarse en él. En realidad, venía del campo de la ciencia política, pero optó por un cambio radical y tomó la decisión de dedicarse al arte, su pasión. El problema era materializar ese sueño, pues no tenía ni idea de cómo llevarlo a cabo. Se lanzó a este apasionante mundo y decidió abrir la galeria, aunque después cayese en la cuenta que se encontraba en un agujero; pensó, con ironía que «eso era verdaderamente disfrutar de algo que me encantaba». La galerista cree que este detalle fundamental es lo que define a su generación como galerista... También a las que vinieron después.

En el lenguaje contemporáneo

Elba Benítez da nombre a una galería que ha querido estar en el lenguaje contemporáneo, y que, desde el principio, le ha dado importancia a la fotografía y al vídeo, que en aquella época de sus arranques « aún no se concebía mucho». A pesar de que lo que más se hacía era era escultura y pintura, «esta firma nació con la conciencia de dar espacio a las producciones de su tiempo», constata. En su programa, por ello, se contempla hoy una colección de artistas cuyas obras tienen algo que decir sobre la sociedad que nos ha tocado vivir.

«Esta firma nació con la conciencia de dar espacio a las producciones de su tiempo», constata la galerista

La galería, durante esta última y larga crisis, ha hecho reflexionar a Benítez sobre el mercado del arte en España: «Ocupa una pequeña franja, además de ser bastante débil; por ello, cuando se ve afectado por problemas económicos se vuelve casi inexistente, hasta el punto de que no solo se deja de vender arte y organizar exposiciones, sino que incluso desciende drásticamente el número de visitas a las exposiciones; es como si ese público desapareciera». Sin embargo, Benítez era consciente de «que debía mantener un programa y no bajar en ningún momento el listón: este era el único modo de dar visibilidad a un proyecto en el que se apreciara calidad y profesionalidad, dejando al margen si son buenos o malos tiempos», afirma la galerista.

Único capital disponible

Confiesa que esa manida frase hecha de «las crisis hacen oportunidades» es totalmente cierta. Sin la crisis que se ha atravesado, sin público en exposiciones y galerías, Elba nunca se habría planteado que el único capital que tienen las galerías son los artistas: «En España, las galerías no poseen fondos de inversión, ni tienen patrocinadores, como las de Estados Unidos», sentencia.

Sin embargo, ARCO sí que sitúa el foco sobre Madrid, y la galería se está poniendo manos a la obra para hacer una buena feria: la exposición en la galería; el «estand» donde se podrá ver la selección de sus apuestas; y la representación de Armando Pérez Tudela, artista procedente de Perú, país invitado a la edición de 2019, que además recala en el CA2M. A veces Benítez se para a pensar en la falta de interés por las galerías, en el descenso de visitas, de ventas… Y llega a la conclusión de que el único capital que tiene son los artistas: «Si ellos no van a poder vivir de su trabajo, se marcharán a otro lugar donde sí tengan esas oportunidades».

«Descubrí que el dicho de que de todas las crisis nacen oportunidades era totalmente cierta»

En el programa de la galería hay una importante presencia latinoamericana. Siempre creció en la conexiíon con este subcontiniente. Sus principales destinos fueron Bogotá, Sao Paulo, a dónde sigue acudiendo. También México. El hecho de ampliar fronteras hizo crecer a la galería, logrando llegar a otros mercados y dando visibilidad a un proyecto en otras latitudes, lejos del contexto nacional.

Su percepción es que, en lugar de incentivar que la gente acuda a las galerías, parece hacerse todo lo contrario. A pesar de ello, la canaria sigue considerando una buena terapia para una persona que, por ejemplo, está desanimada, salir a ver una exposición, disfrutar con una obra de teatro, ir al cine, o leer un buen libro: «Es un buen modo de abandonar inercias». Afirma que «el gran poder que tiene la cultura es hacernos partícipes de una comunidad que nos hace crecer, ser creativos, y encontrar soluciones».