Fred Vargas, autora de «Tiempos de hielo»
Fred Vargas, autora de «Tiempos de hielo» - ABC
LIBROS

Diccionario del crimen

De la «a» de Adamsberg, el comisario creado por Fred Vargas, a la «ele» de Lemaitre o la «t» de «thriller». Quién es quién en la novela negra de ahora mismo... y de mañana

MADRIDActualizado:

ADAMSBERG, JEAN-BAPTISTE. Alice Gauthier, profesora de matemáticas jubilada, llena la bañera, se quita los zapatos y, completamente vestida, se mete en el agua y se corta las venas. Suicidio, claro. O no tan claro, a juzgar por pequeños detalles: ¿qué es ese extraño signo que dibujó al lado de la bañera? ¿Y por qué se perfumó antes de quitarse la vida? Se avecinan Tiempos de hielo. No, no es la previsión meteorológica: es el nuevo caso del comisario Adamsberg, que nos sirve Fred Vargas en forma de best seller. (Siruela; 19,95 euros; e-book: 9,99 euros.)

ASESINO. Eso dicen que es John Ellerman: un cabrón; un tipo frío y sin piedad. A Paul Lancaster, abogado de una aseguradora, le han encargado que dé con él. Una pesquisa que puede que le lleve demasiado lejos: «Vaya a buscarlo al infierno», le aconseja alguien. Pero pronto la desaparición de Ellerman no será la única. Julio Castedo nos sumerge en una trama de secretos de familia sinRedención. (Planeta; 19 euros; e-book: 9,99 euros.).

FANTASMAS. Qué pinta un espectro aquí, se preguntarán ustedes. Muy sencillo: el que protagoniza Asesinato y ánimas en pena, de Robertson Davies, busca venganza. Se llama Connor Gilmartin, dirige la sección de espectáculos del Advocate de Toronto y ha muerto a manos del amante de su mujer. «Nunca en mi vida me asombré tanto como cuando el Husmeador sacó el arma escondida de su funda y de un golpe me dejó tendido en el suelo, completamente muerto.» Falsa novela negra cargada, más que de pólvora, de ironía; y donde los cadáveres hablan. (Libros del Asteroide; 22,95 euros; e-book: 13,99 euros.)

HARLEY. Davidson, naturalmente. Como la que monta Rebeca Santana. Tras Curvas peligrosas y Contra las cuerdas, la subinspectora creada por Susana Hernández protagoniza una nueva investigación: Cuentas pendientes. Para tirar del hilo no tiene más que el cadáver de un niño y la declaración de otro: lo único que recuerda Guille son los enanos de piedra que había en el jardín de la casa en la que Kike y él estuvieron retenidos. ¿A qué se enfrenta Santana? ¿A una red de tráfico de menores? Por si fuera poco, hay un asesino suelto por Barcelona y la madre de la subinspectora, condenada por un doble crimen, ha salido de la cárcel... y puede que haya sido secuestrada. (Alrevés; 17 euros.)

INTRIGA. Catherine Ravenscroft tiene miedo. Ha empezado a leer El perfecto desconocido, una novela que, aunque parezca increíble, habla de ella. Sí, de ella. ¿Cómo es posible? La advertencia inicial, «Cualquier parecido con personas reales, vivas o muertas...», ha sido tachada. ¿Quién ha entrado en su casa para dejar el libro en la mesilla de noche? Y lo que es más inquietante: ¿quién conoce su peor secreto, ese que lleva tantos años ocultando? Un episodio de su pasado que ahora, al quedar al descubierto, hace que se sienta Observada. ( Renée Knight ; Salamandra; 19 euros; e-book : 13,99.)

LEMAITRE, PIERRE. Fue en Irène donde nos presentó a Camille Verhoeven, miembro de la brigada criminal de París. A su madre, la pintora Maud Verhoeven, una gran artista y una gran fumadora que vivía en medio de la nube de humo de sus cigarrillos, debe el comandante sus dos cualidades más notables: de la artista heredó la pasión por el dibujo; de la fumadora empedernida, una hipotrofia fetal que hace de él un hombre de un metro cuarenta y cinco. En Alex investiga el secuestro de una mujer. Una carrera contrarreloj: encerrada en un ataúd, a la víctima se le agota el tiempo. (Alfaguara; 18,90 euros; e-book: 9,99 euros.)

PREMIOS. Los que colecciona sin parar Raúl Argemí : el Dashiell Hammett, el Brigada 21, el Novelpol, el Francisco García Pavón y el L'H Confidencial, por hacer la lista corta y ceñirla sólo al género policiaco. A tumba abierta se titula lo último que ha publicado. Una trama sobre la larga sombra de la dictadura argentina. De ella trata de alejarse el protagonista; de ella, y del recuerdo de cómo se convirtió en criminal: jugando con un revólver que creía descargado, mató a su primera mujer. «Cuando apreté el gatillo apareció, junto con el estampido, un agujero negro en medio de su frente.» Ahora este «asesino por imbecilidad» va a la caza del dinero que, treinta años atrás, depositó en una cuenta suiza la célula izquierdista de la que formó parte. (Navona; 17 euros.)

SUSPENSE. «Delincuentes extranjeros. Albaneses, rumanos, marroquíes, ya sabe cómo son.» Con estas palabras trata de «tranquilizar» la policía al videorreportero Jonas Brand. Le han robado de su domicilio casi dos mil francos suizos: todo su capital, a excepción de dos billetes de cien. Los guarda bajo llave desde que descubrió que comparten el mismo número de serie, coincidencia que sólo tiene dos explicaciones posibles: o uno de los billetes es verdadero y el otro falso, o los dos son falsos. Así, y con alguien que se tira (o lo empujan) a las vías del Intercity de las cinco treinta a Basilea, arranca Montecristo, de Martin Suter . Un cóctel que mezcla finanzas, política y medios de comunicación. (Libros del Asteroide; 19,95 euros; e-book: 11,99 euros.)

«THRILLER.» Si les van las historias retorcidas, con sangre a borbotones, quédense aquí, en las páginas de No apagues la luz , de Bernard Minier , cuya intriga se pone en marcha cuando Christine Steinmeyer recibe una extraña carta. La ha escrito una mujer que anuncia: «Soy yo la que va a morir». Como no va firmada, la periodista no puede impedir ese posible suicidio. Hasta que, días más tarde, durante el programa de radio que dirige, una llamada entra en directo y alguien le pregunta: «¿No te sientes mal por haber dejado morir a alguien? ¿Qué clase de persona eres?» Eso iremos descubriendo, qué clase de persona es Christine. Otra cosa que iremos descubriendo es cómo el corazón de su hermana Madeleine terminó dentro una caja de cartón. (Salamandra; 21 euros.)