Moisés Pérez de Albéniz, director de la galería
Moisés Pérez de Albéniz, director de la galería - María Alcaraz
ARCO

Los desafíos de las galerías de arte contemporáneo para Moisés Pérez de Albéniz

Moisés Pérez de Albéniz, primero desde Pamplona, desde hace unos años desde la calle Doctor Fourquet, en Madrid, buscan cambiar el modelo tradicional de galería

MadridActualizado:

En un local de una pequeña calle que destila arte, formando parte de un ecosistema que empezó a crearse hace 23 años. El cosmos de lo contemporáneo ordenado dentro de espacios, de galerías. Moisés Pérez de Albéniz es una de ellas. Desde avanzado el otoño, su interior alberga un universo de constelaciones, de relaciones con otras civilizaciones. La imaginación ilimitada es primordial dentro de un itinerario que nace entre diálogos de colores, dimensiones e iluminaciones.

El director de esta galería madrileña, que ostenta su mismo nombre, se trasladó a la calle Doctor Fourquet a principios de 2013, lugar en el que, desde un espacio de 170 metros cuadrados y dos plantas, da cabida a la creación artística contemporánea. Sin embargo, esta actividad, en su opinión, no siempre tiene demasiada acogida dentro de la sociedad: «El arte contemporáneo creo que no está lo suficientemente valorado porque para hacerlo hay que comprenderlo», asegura Moisés Pérez de Albéniz. «Yo creo que, en nuestro país, el arte contemporáneo ni se entiende ni se comprende».

Esa misma valoración, depende, en gran parte, del reconocimiento y del grado de aceptación de las obras de los artistas. Siete de los 21 autores que están representados en la galería que dirige Pérez de Albéniz viven y trabajan en Nueva York: «El sector americano es el más potente del mundo, introducirse en ese mercado es importante para cualquier galería y estamos haciendo proyectos constantemente en Estados Unidos», explica el galerista: «Cada vez tenemos más clientes, cada vez nuestros artistas están más reconocidos y valorados».

Los autores que representa la galería trabajan diferentes disciplinas. Su labor sirve para abastecer de contenido las ferias en las que participa la firma, pero también exposiciones individuales y otro tipo de iniciativas, como la celebrada en abril en Galería MPA New York. Este espacio fue adquirido por Pérez de Albéniz durante cinco días en la Gran Manzana. «Se trataba de hacer algo en donde los artistas tienen una incidencia mayor; estar allí, les permite hacer sus montajes y sus proyectos en un espacio que sigue siendo de la galería por un corto tiempo», dice su director. «Esta fue la primera vez que lo hicimos y nos funcionó muy bien, vino mucho público y accedimos a gente que nos interesa que vea los trabajos de nuestros artistas».

Guillermo Mora o Santiago Giralda son algunos de los autores que representa la galería y que tienen proyección internacional, pero no son los únicos. Rui Toscano es otro de los creadores reconocidos internacionalmente, que, hasta finales del mes pasado, presentó allí su producción última.

Para esta firma, el año finalizó con su participación en «Pinta», la feria de Miami, por lo que Moisés Pérez de Albéniz ya conoce el balance general de su galería en 2018: «En términos artísticos, vamos por buen camino, el trabajo no para», afirma, «económicamente el último año fue muy bueno, pero también es cierto que, en nuestro incipiente mercado, un año estamos muy arriba y al siguiente, sin saber demasiado los motivos, estamos más abajo».

La falta de consolidación del mercado del arte contemporáneo es algo que preocupa no solo a este director: «A todas las galerías nos tiene un poco despistados las subidas y bajadas constantes», revela. Uno de los motivos puede ser la crisis, apunta, pero también el actual y «caduco» modelo galerístico, en palabras suyas. «Yo creo que está algo obsoleto, tenemos que ir haciendo y apoyando proyectos que vayan, poco a poco, cambiando el sistema tradicional de la galería. No tenemos que basarnos solo en ferias».

La próxima en la que participará la galería Moisés Pérez de Albéniz será en ARCOmadrid. Después, en The Armory Show, de Nueva York. En Madrid se podrá ver una apuesta de la casa por la escultura y un pretendido diálogo entre las obras de los diferentes artistas representados.