IMPRESCINDIBLES

Una cita con Picasso, Frida Kahlo y Mapplethorpe

Pistas culturales de las principales capitales de Europa servidas por los corresponsales de ABC

Actualizado:12345
  1. Londres: descubriendo a Frida Kahlo

    Pierna ortopédica de Frida Kahlo
    Pierna ortopédica de Frida Kahlo

    Fue uno de los símbolos de la cultura popular mexicana del siglo XX. A Frida Kahlo le dedica el Victoria & Albert Museum de Londres una de las exposiciones del año, con cerca de doscientos objetos personales nunca vistos más allá de las fronteras mexicanas. En Frida Kahlo: Making Her Self Up, los visitantes podrán encontrar, hasta el próximo 4 de noviembre, extractos de sus diarios, cartas que escribió al también creador (y su pareja) Diego Rivera, a sus médicos y amigos, además de frascos de medicina, prendas típicas de la cultura indígena, joyas diseñadas por ella misma, corsés médicos y dispositivos ortopédicos pintados a mano. Por IVÁN ALONSO.

  2. Oporto: Mapplethorpe y el erotismo

    Robert Mapplethorpe
    Robert Mapplethorpe

    Retratos, naturalezas muertas y, cómo no, erotismo. Portugal consagra a Robert Mapplethorpe la mayor retrospectiva que ha dedicado nunca al irreverente fotógrafo norteamericano, el mismo que acompañó a Patti Smith en su viaje a las profundidades del underground neoyorquino. Es el Museo Serralves de Oporto el que le abre sus puertas hasta el 6 de enero a través de 180 imágenes de todos sus periodos de acuerdo con el criterio del propio ya ex director del centro, Joao Ribas. Por FRANCISCO CHACÓN.

  3. Roma: festival en las termas

    Termas de Diocleciano
    Termas de Diocleciano

    La arqueología encuentra la música, el arte y la danza en un escenario único: las Termas de Diocleciano, uno de los museos más espectaculares de Roma. Se trata del O Festival, definido por el director artístico Cristiano Leone como «un proyecto de vida». Hasta el 16 de diciembre, más de 40 artistas internacionales animarán las noches romanas en un festival promovido por el Museo Nacional Romano y que nace con el objetivo de dar vida a las termas para descubrir sus espacios, pasando por el calidarium hasta llegar al frigidarium. También acogerán hasta el 20 de enero la exposición Je suis l’autre. Giacometti, Picasso y los demás, una muestra sobre el primitivismo en la cultura del siglo XX. Por ÁNGEL GÓMEZ FUENTES.

  4. París: Picasso azul y rosa

    Retrato de un joven Picasso
    Retrato de un joven Picasso

    Hubo y habría otros Picassos… pero el Picasso azul y rosa que se expone en el Museo d’Orsay quizá sea el más joven y prometedor: todavía era un pintor del siglo XIX, todavía no era Picasso, y comenzaba a ser el primer pintor del siglo XX. Quizá será la exposición más visitada de la temporada: 300 obras maestras, entre las más bellas y juveniles de su creación, de una tristeza de joven que todavía vive entre la bohemia menos dorada, los antros prostibularios y un Montmartre condenado a la decadencia final.

    Pablo Ruiz se convirtió en Picasso pintado prostitutas tristes, antros de mala muerte, homenajes a una «vida de artista» que todavía oscilaba entre una Barcelona no menos prostibularia y un París que cantaba, bailaba y se embriagaba con el néctar de todos los placeres prohibidos. Tras el periodo azul y rosa, Picasso volvería a un prostíbulo de Barcelona, para pintar Las señoritas de Avignon. Con ese aldabonazo, el genio cambiaría su vida y su obra. Pero esa es ya otra historia. Por JUAN PEDRO QUIÑONERO.

  5. Berlín: el cerebro del demonio

    Agnieszka Polska, «El cerebro del demonio»
    Agnieszka Polska, «El cerebro del demonio»

    Aupada a lo más alto del escalafón del arte joven europeo por el noveno Premio de la Nationalgalerie de Berlín 2017, Agnieszka Polska (Lublin, Polonia, 1985, residente en Alemania) presenta ahora su exposición individual bajo el título El cerebro del demonio en los Museos Estatales de Berlín. En su trabajo con vídeo y animación incorpora objetos encontrados, como fotografías antiguas. Suele exponer en instituciones sin ánimo de lucro y bienales, por lo que resulta una intromisión audaz que el mercado reconoce ahora a toda prisa. Su arte se centra en sutiles intervenciones en imágenes reales, un proceso en el que cambia el contexto primario y que da lugar a ilusiones simultáneas. Por ROSALÍA SÁNCHEZ.