Manrique, en su isla, en una imagen de archivo
Manrique, en su isla, en una imagen de archivo
ARQUITECTURA

César Manrique, el hombre que conectó con la Naturaleza

Exposiciones, conferencias, vinos, sellos, películas y hasta un musical. Canarias tira la casa por la ventana con Manrique, uno de sus hijos predilectos, en su centenario

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El pasado 24 de abril, Lanzarote festejó uno de los acontecimientos más relevantes de sus últimas décadas: el centenario del nacimiento de César Manrique (1919-1992). De manera unánime, la isla se embarcó en un sinfín de actividades que ponen de manifiesto el valor y el cariño del que goza el artista dentro de la comunidad local, aunque extensible a territorios que van más allá de las fronteras canarias.

Creador polifacético, vitalista, de espíritu hedonista, pasional, extrovertido y hábil en el manejo de la palabra. Además, amante de la Naturaleza, defensor a ultranza de la libertad y fiel a una actitud combativa y activista, lo que lo convirtió en una de las figuras más importantes del movimiento ecologista en España. Definir a Manrique supone, cuanto menos, una labor sumamente compleja por la infinitud de aristas que conforman su efigie; pero lo realmente sorprendente -y aún más difícil de explicar- es que en pleno 2019, a 27 años de su muerte, su voz siga tan vigorosa y aplaudida como entonces.

No se puede entender a Manrique sin Lanzarote y a Lanzarote sin Manrique. Esta relación interdependiente y a veces tormentosa se ha convertido en un nexo indisoluble capaz de aguantar las inclemencias temporales y políticas. El binomio Arte-Naturaleza y su compromiso con el territorio lo encumbraron como una figura clave para analizar el desarrollo económico de la isla en pleno boom turístico de los años sesenta. Tras sus estancias en Madrid y Nueva York, y su frenética actividad artística con participaciones en bienales y exposiciones de medio mundo, regresa a mediados de esa década para liderar junto a Pepín Ramírez Cerdá, presidente del Cabildo Insular de Lanzarote, el proceso de transformación que se verá materializado en toda una cadena de proyectos paisajísticos.

Promotor turístico

Con el objetivo de preservar el patrimonio natural y cultural y concebir una conciencia ambientalista en la isla, erige los denominados Centros de Arte Cultura y Turismo, como Jameos del Agua, Jardín de Cactus o Mirador del Río, que catapultaron Lanzarote como un destino turístico atractivo. Aunque lo cierto es que ya poco tiene qué ver lo ideado en aquellos años con lo desarrollado por las instituciones hoy en día.

En apenas unos meses se ha inaugurado más de una decena de exposiciones sobre su obra (y muchas más que vendrán); el aeropuerto de Lanzarote ha cambiado su nombre para llevar el del artista; la ONCE ha sacado un cupón dedicado al centenario a través de la fotografía de uno de sus famosos Juguetes de Viento; se convirtió en imagen del carnaval y ha sido declarado Hijo Adoptivo de Gran Canaria e Hijo Predilecto de la ciudad de Arrecife. Y esto solo es el comienzo.

A lo largo de este año y hasta el 24 de abril de 2020, se analizará a Manrique desde el arte, la educación, la ecología o la política, pero también desde lugares tan alejados y estrambóticos como la ciencia o el folclore. Manrique de todos los colores y para todos los públicos: estará presente en un sello de Correos, con una nueva presentación especial para coleccionistas; en la etiqueta de una edición exclusiva de vino elaborado por Bodegas El Grifo y su nombre estará rotulado en el exterior de aviones y barcos.

Mural de más de 9 metros de aeropuerto de Lanzarote que se creía perdido y que recupera la Fundación C. Manrique
Mural de más de 9 metros de aeropuerto de Lanzarote que se creía perdido y que recupera la Fundación C. Manrique

Además, será el protagonista de una nueva película de la serie Imprescindibles de La 2; sus frases estarán impresas en sobres de azúcar y hasta su vida se convertirá en un musical. Sumemos a todo esto, conferencias, talleres, concursos, conciertos o presentaciones en el CAAM, la Fundación Beulas-CDAN de Huesca, en la Universidad de La Laguna, en diversas sedes del Instituto Cervantes en Alemania, Gran Bretaña e Irlanda, en el Centro Cultural de España en México, en la Fundación José Saramago de Lisboa o en toda una ristra de instituciones públicas canarias, como ayuntamientos y cabildos. Todo esto es apenas un resumen de la delirante programación con la que se rendirá homenaje al artista lanzaroteño.

Pero, ¿cómo es posible tanta actividad? Se unen tres factores decisivos. En primer lugar, la existencia y buen hacer de la Fundación César Manrique, institución privada sin ánimo de lucro fundada por el propio artista con el fin de conservar, estudiar y difundir la obra y el legado de Manrique, la cual ha estado ahorrando durante años para este momento. Segundo, la capacidad que tenía el creador para conectar con todo tipo de públicos, indistintamente de su género, orientación sexual, edad o poder adquisitivo, que se traduce en un sentimiento de afecto y respeto que pervive hasta nuestros días.

Estrategia electoral

Y, por último, la coincidencia del centenario con año electoral, provocando que su imagen y legado hayan sido utilizados de manera vergonzosa como estrategia para ganar votos. Como apunte, habría que resaltar que la Junta Electoral ha tenido que pronunciarse después de varias denuncias interpuestas por partidos políticos (NC y PSOE) al considerar que el actual equipo de gobierno del Cabildo de Lanzarote (CC) pudiera estar utilizando las actividades del centenario como actos de campaña.

Como bien sentenció Manrique en 1978: «Tratándose de un posible deterioro de la isla, proceda de donde proceda, no me caso ni con mi madre. No quiero que pueda pensarse que siento predilecciones por alguien o por alguna tendencia “politicorra”. Quiero, simplemente, el trabajo y el desarrollo de mi isla, y creo que ya he demostrado con hechos, no con palabras ni con promesas, lo que soy capaz de hacer por Lanzarote».