Carlos Zanón fotografiado en Barcelona
Carlos Zanón fotografiado en Barcelona - Inés Baucells
LIBROS

Carvalho, en primera persona

Carlos Zanón se apunta a la moda de «resucitar» a los muertos: al Carvalho de Vázquez Montalbán

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Catorce años después de la muerte de Manuel Vázquez Montalbán, una noche de 2017, Carvalho se despierta en Madrid y, pensando en una mujer que lo está volviendo loco, lucha contra el insomnio en una habitación del Hotel de las Letras con vistas a la Gran Vía; extraño lugar para el regreso de uno de los detectives más carismáticos del «noir» español, al que nuestra mente asocia sin dudarlo dos veces a Barcelona, a pesar de que la vida del personaje, como suele ocurrirles a los detectives de largo recorrido -pensemos en las trayectorias de Poirot o Bernie Gunther- está salpicada de destinos exóticos, marcados por el crimen y el misterio.

La otra peculiaridad de «Problemas de identidad», la novela con la que Carlos Zanón (Barcelona, 1966) resucita a Carvalho y toma el relevo de Montalbán, es la primera persona con la que se abre la narración, el hecho de que ya nadie cuente a Carvalho y sea él mismo quien nos ayude a retomar su existencia con un discurso caótico, al mismo tiempo embrollado y cautivador.

Nostalgia

Pero, de la misma manera en que el monólogo interior del inicio, voz dominante de la acción, se intercala muy puntualmente con una tercera persona más o menos clásica, y el español convive en armonía con algunas reflexiones que sólo podían escribirse en catalán, apenas unas páginas después del comienzo, la acción se traslada a Barcelona y entonces sí, entonces recorremos y reconocemos la ciudad con los ojos de un Carvalho nostálgico, que parece tan sorprendido como nosotros de volver a tener conciencia de sí mismo y se alegra con ironía de encontrarse a Biscúter esperándolo en su minúscula oficina.

Así elige Zanón, con mucho acierto, llevar a cabo este dificilísimo regreso, la que para muchos será, paradójicamente, la primera novela de Carvalho, teniendo en cuenta que ha pasado bastante más de una década desde la anterior y no son demasiado conocidos «Los cuentos negros», rescatados por Galaxia en 2011. Para otros, sin embargo, tal vez sea la última.

En cualquier caso, con la lectura de «Problemas de identidad», al recordar la rapidez mental de Sandino en «Taxi» y toparnos con la realidad de los turistas y el dilema de la independencia como trasfondo de la ficción, no tendremos duda: sabremos que no estamos leyendo una buenísima novela de Vázquez Montalban, sino una muy buena novela de Carlos Zanón.