Elvira e Isabel Mignoni posan en la galería Elvira González junto a la pintura «Decoy», realizada por el artista estadounidense Dan Walsh
Elvira e Isabel Mignoni posan en la galería Elvira González junto a la pintura «Decoy», realizada por el artista estadounidense Dan Walsh - Óscar Rus
ARCO'19

«El arte contemporáneo está asimilado, ya no es de minorías… Relativamente»

Las hermanas Mignoni dirigen la galería de arte contemporáneo Elvira González tras tomar hace unos años el testigo de su progenitora, la que da nombre a una de las firmas más sólidas del panorama galerístico nacional

MadridActualizado:

En el arte contemporáneo ayuda la química, especialmente entre galerista y comprador, apunta Elvira Mignoni. Ella y su hermana Isabel dirigen desde hace dos años la galería Elvira González (C/Hermanos Álvarez Quintero, 1, Madrid) fundada en 1994 por su madre, «la Señora Elvira». Reconocen ser «aficionadas » del arte antes que galeristas veinticuatro horas al día. «Hemos crecido en este ambiente con padres artistas», comenta Isabel. Su padre, pintor; su madre, galerista. «Para nosotras es lo natural, aunque parezca exótico», reconoce Elvira.

¿Cómo se mantiene una marca durante más de veinte años?

Isabel Mignoni: Incorporando algunos artistas nuevos y siendo fieles a aquellos con los que hemos trabajado.

¿Por qué apostar por el arte europeo y americano de la segunda mitad del Siglo XX?

I. M.: El arte no tiene fronteras. Paco [Francisco Calvo Serraller] siempre decía: «El arte es la vida». Los artistas hablan de alguna manera, no de su vida, pero de la vida en sí. Da igual donde estén, lo importante es qué dicen.

¿Cuesta tener una galería de arte contemporáneo?

I. M.: Cada vez menos. El arte contemporáneo está asimilado, ya no es de minorías… relativamente. Seguramente mucha gente dirá que sigue siendo elitista. Con respecto a hace treinta años se ha ampliado muchísimo el público que se acerca a una galería. La anterior exposición, de Chema Madoz, estaba permanentemente llena. Para las personas que quieran hacer una colección o comprar de vez en cuando una obra de un artista contemporáneo es una labor más accesible (no sé si más fácil) que cuando mi madre empezó hace 53 años.

¿Qué tipo de compradores tienen?

Elvira Mignoni: Todas las galerías nos movemos a muchas ferias para acoger clientela, no solamente nacional. Hay una gran diferencia entre un coleccionista y un comprador de cuadros; hay gente que compra cuadros para sus casas y una vez han terminado de decorarlas no vuelve a comprar. Un coleccionista es otra cosa. El coleccionismo de Madrid es distinto al de Miami.

«La afición es la afición y tu galería, un negocio»

El pasado diciembre estuvieron en Art Basel Miami, ¿cuánto tiempo le dedican?

I. M.: Los artistas que suelen participar en los estands han expuesto en la galería a lo largo del año. También hacemos alguna propuesta pensando en una próxima exposición. Una feria es un escaparate de la labor de la galería fuera de su espacio. Nosotras hacemos ARCO, Frieze Art (Londres), Basilea (Suiza) y Miami. Todo eso requiere una preparación de seis u ocho meses. Las ferias cada vez te demandan más información de lo que vas a llevar y el diseño del estand; eso exige a su vez una selección de las obras con más tiempo.

¿Destacó algún artista en Miami?

I. M.: Este último año combinamos arte español y latinoamericano pensando en el público que acude a la feria. Vendimos muchas obras del español Juan Asensio y latinoamericanos de varias generaciones como el argentino León Ferrari y el cubano Agustín Cárdenas.

¿Qué artistas llevarán a ARCO 2019?

I. M.: Coincidiendo con ARCO tendremos en la galería una exposición de Miquel Barceló [ desde el 19 de enero hasta el 30 de marzo]; aprovecharemos el estand para tener obra suya. Llevaremos un apartado de arte posminimalista; combinaremos obras de Sol Le Witt, Donald Judd... Luego haremos una recopilación de artistas habituales como Chema Madoz, Olafur Eliasson, Àntoni Tápies, Juan Asensio

¿Cómo es la nueva exposición de Miquel Barceló?

I. M.: El título es muy elocuente, Vida de pulpo, sacado de unos cuadernos de viaje que él ha estado dibujando y escribiendo durante el último año y medio. Su tema es el mundo marino y aparecen animales, peces, pulpos…

E. M.: Y paisajes de grandes tormentas. Él decía que parecía premonitorio de las inundaciones de Mallorca porque ha hecho unos cielos que parecía que se iban a caer.

¿Llevar una galería impide disfrutar tanto como «aficionadas»?

E. M.: Disfruto igual. Como en todos los trabajos, los números tienen que salir. La afición es la afición y tu galería, un negocio. La suerte es que vendemos obras de arte, que siempre es más agradable que vender coches.