El escritor Antonio J. Rodríguez
El escritor Antonio J. Rodríguez - ABC
DARÁN QUE HABLAR

Antonio J. Rodríguez: «Los mejores textos de autores de mi generación pertenecen a la no ficción»

«Vidas perfectas» le ha consolidado como una de las voces de más talento de la nueva narrativa en español

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Asegura Antonio J. Rodríguez que «Vidas perfectas» (Literatura Random House), su última novela, es «una historia de dos ansiedades: vivir tocando fondo y vivir habiendo tocado techo». No se me ocurre mejor forma de describir los sueños y anhelos de toda una generación que descubrió tarde aquello que decía Gil de Biedma: «Que la vida iba en serio».

¿Cuáles son sus intereses como lector?

Me gusta la lucidez sin fanfarrias; las ficciones que llegan a rincones de la realidad donde el análisis político no cabe porque le sobran lípidos; la no ficción que ves que logra aspirar el alma de sus entrevistados; el ingenio arquitectónico de un texto; la musicalidad y la buena dirección de orquesta de un texto; las metáforas que se despliegan en la escritura con una nitidez sensorial tal que ningún otro lenguaje se podría permitir; la prosa que nace como psicoterapia del autor pero que a diferencia de la psicoterapia tiene una utilidad colectiva demostrable; el humor negro.

¿Y como escritor?

Lo anterior, pero como propósito.

¿Sobre qué temas suele escribir?

Tres cosas que me vienen a la cabeza que están presentes en muchos de mis textos son la construcción de la identidad masculina, las contradicciones y neurosis de vivir en el capitalismo moderno y la biografía como una narración helicoidal en la que éxitos y catástrofes se yuxtaponen de forma bastante histérica.

¿Dónde ha publicado hasta el momento?

En Literatura Random House he publicado dos novelas, y en Alpha Decay un cuento a cuatro manos que escribí con Luna Miguel.

¿Con cuáles de sus «criaturas» se queda?

Con «Vidas perfectas» (Literatura Random House), que es el último título que he publicado.

Supo que se dedicaría a esto desde el momento en que…

… descubrí que es la actividad profesional más divertida del mundo.

¿Cómo se mueve en redes sociales?

La verdad es que no soy muy activo. Trabajo como editor jefe en PlayGround, y actualmente ser editor en un medio digital significa dedicarle los cinco sentidos al buen funcionamiento de las historias en redes, lo que al final me deja bastante exhausto para actualizar mis propios perfiles. Utilizo Instagram como álbum de recuerdos, un poco como las proyecciones de diapositivas veraniegas de nuestros padres, y en Twitter voy archivando mis lecturas recomendadas de prensa; poco más.

¿Qué otras actividades relacionadas con la literatura practica?

El periodismo. Ficción y no ficción son para mí las dos caras de la misma moneda. Me interesan las dos por igual y lo que ambos géneros pueden aprender mutuamente.

¿En qué está trabajando justamente ahora?

No es vanidad, pero me da pudor hablar de proyectos inacabados, así que dejémoslo en que seguimos haciendo.

¿Cuáles son sus referentes?

Virginie Despentes, Enmanuel Carrère, Michel Houellebecq, David Foster Wallace, Fréderic Beigbeder, Gabriela Wiener, Gonzalo Torné, Luis Magrinyà, Eloy Fernández Porta, Anne Carson, Roberto Bolaño, Philip Roth, David Remnick, Patrick Modiano y Amélie Nothomb. Incluyo también a Geoff Dyer, a quien incomprensiblemente no había leído hasta este verano.

¿Y a qué otros colegas de generación (o no) destacaría?

Para mí, muchos de los mejores textos que están haciendo ahora autores de mi generación pertenecen a la no ficción, el periodismo o la crónica. Pienso en nombres como Eudald Espluga, Ernesto Castro, Víctor Parkas, Anna Pacheco, Rafa Martí o Alba Muñoz. Desde la poesía admiro lo que escriben Elena Medel y Luna Miguel.

¿Qué es lo que aporta de nuevo a un ámbito tan saturado como el literario?

No vivo especialmente obsesionado por crear algo radicalmente nuevo, pero sí sé que la mayoría de las cosas sobre las que escribo no existían como temas de conversación hace tres o cuatro años.

¿Qué es lo más raro que ha tenido que hacer como escritor para sobrevivir?

Nada particularmente más extravagante que lo que todo el mundo tiene que hacer para sobrevivir.