El selfie que Alberto Marcos dedica a ABC Cultural
El selfie que Alberto Marcos dedica a ABC Cultural - A. M.
Darán Que Hablar

Alberto Marcos: «Si hay algo que necesita un escritor, cualquiera que sea su experiencia y estatus, es perspectiva y humildad»

Tras publicar «La vida en obras», un excelente libro de relatos, este joven autor madrileño acaba de colaborar en la antología «El cielo en movimiento» con un texto sobre Zulueta y su «Arrebato». Pasen y lean, porque dará mucho que hablar

MADRIDActualizado:

- ¿Cuáles son sus intereses como escritor?

- Tengo una necesidad perentoria, casi adictiva, de comunicarme con los demás. Me considero una persona social, extrovertida y con un punto exhibicionista, de manera que, a la hora de escribir, me preocupa mucho captar y mantener la atención del lector. Quiero provocarle con mis historias, entretenerle, sorprenderle… Si además eso hace que se cuestione quién es y cómo es el mundo que le rodea, genial. Pero, sobre todo, que no se aburra.

- ¿Y como lector?

- Un poco lo mismo: busco emocionarme con lo que leo. Lo de «emocionarse» es algo relativo, desde luego, pero en mi caso tiene que ver con implicarme en la historia, que me importe lo que les pasa a los personajes, disfrutar con la forma y con el fondo. Como lectores creo que buscamos encontrar ese libro que no puedes parar de leer, que te provoca ese ansia de abandonar cualquier cosa que estés haciendo para retomar la lectura. Ah, y -aviso para editores- como lector a las puertas de los cuarenta, me interesa mucho-muchísimo un cuerpo de letra lo suficientemente grande.

- ¿Sobre qué temas suele escribir?

- Teóricamente, me gusta buscar lo extraordinario dentro de lo ordinario. Hasta el momento me ha interesado el mundo de la adolescencia especialmente por lo que tiene de periodo de conflicto y construcción de la identidad. Claro que, en esencia, todos somos eternos adolescentes por lo que siempre nos estamos preguntando qué queremos y cuáles son las razones de nuestros actos (ese conflicto inacabable entre lo que somos y lo que se nos dice que tenemos que ser). En esa línea de descubrirnos y crecer, últimamente me interesa mucho escribir sobre la evolución del rol masculino en la actualidad e intentar responder a la pregunta «¿qué es ser un hombre hoy en día?». Y sobre barbas pelirrojas. Adoro escribir sobre barbas pelirrojas.

- ¿Dónde ha publicado hasta el momento?

- Autoedité mi primer libro de relatos con veintiséis años, «El sueño del insomne». Pero mi primer libro publicado y lanzado al mercado es «La vida en obras», editado por Páginas de Espuma. Por lo demás, he publicado relatos en varias antologías.

- ¿Con cuáles de sus criaturas se queda?

- Con la última, que se acaba de publicar en la antología «El cielo en movimiento», de la editorial Dos Bigotes. Un proyecto muy especial que tiende puentes entre el Madrid de los 80 y el Madrid actual a través de treinta miradas de artistas diferentes. La mía es un relato titulado «Colgado en plena pausa». Por primera vez me he apartado del estilo sobrio, personal e intimista que me había caracterizado hasta el momento y me he tirado a la piscina con un texto que mezcla ficción y ensayo, y que se centra en la figura ya legendaria del director de cine Iván Zulueta y en su obra maestra, «Arrebato». Meterme en la cabeza de alguien real ha sido toda una experiencia para mí.

- Supo que se dedicaría a esto desde el momento en que...

- Para mí leer y escribir son dos caras de la misma moneda: de pequeño leía cuentos y después me gustaba contárselos a la gente que me rodeaba, la mayoría de las veces para su tormento. Pero sabía y sé que es algo que haré siempre. Ahora bien, no me planteé seriamente dedicarme a la escritura profesional hasta que Páginas de Espuma decidió publicar mi manuscrito. Una palmadita en el hombro como esa no es fácil de obviar.

- ¿Cómo se mueve en las redes sociales?

- No soy ningún experto, pero me muevo como pez en el agua. Me encantan las redes sociales. Me entretienen, me informan, me sirven para trabajar, pero también para desconectar y, a la vez, para conectar con personas que, de otro modo, nunca conocería. Y sirven para perder el tiempo, algo que me gusta por encima de todo.

- ¿Qué perfiles tiene?

- Tengo mi sabio y viejo perfil de Facebook, al que quiero mucho aunque quizá no cuido tanto como antaño. Tengo un perfil un poco bipolar en Twitter, que es sin duda el más díscolo de todos (al principio no nos entendíamos muy bien, pero ahora me tiene enganchado). Y el benjamín es mi perfil de Instagram: a pesar de que soy muy malo haciendo fotos, es el que más me divierte en este momento, quizá porque solo llevo con él año y medio.

- ¿Cuenta con un blog personal?

- No, aunque escribí un diario cuando tenía veintitantos, ¿eso cuenta?

- ¿Qué otras actividades relacionadas con la literatura practica?

- Soy editor en Plaza y Janés, sello de Penguin Random House Grupo Editorial. Así que podríamos decir que dedico mi vida entera a la literatura, aunque la laboral gire en torno a publicar textos que escriben otros. Me encanta mi profesión, no solo porque me gusta el mundo del libro y porque trabajo con gente maravillosa y talentosa y divertida, sino porque además publicar a otros autores me ha permitido tomar cierta distancia sobre mi papel como escritor. Y si hay algo que necesita un escritor, cualquiera que sea su experiencia y estatus, es perspectiva y humildad.

- ¿Forma parte de algún club/colectivo/asociación?

- No, de ninguno. Um, a lo mejor no soy tan extrovertido y social como pensaba. Aunque en su momento formé parte del Club Star Trek de Madrid, pero este país ha sido siempre más de Star Wars, así que terminé dejándolo.

- ¿En qué está trabajando justamente ahora?

- Estoy trabajando en mi segundo libro de relatos, que pretendo acabar un día de estos y enviar a mi paciente editor, Juan Casamayor, de Páginas de Espuma.

- ¿Cuáles son sus referentes?

- En lo que se refiere al relato, mayormente -aunque no siempre- anglosajones. Por orden cronológico: Poe, Chéjov, Katherine Mansfield, John Cheever, Salinger, Carson McCullers, Flannery O'Connor, Alice Munro, Raymond Carver, Lydia Davis, Clara Obligado, Lorrie Moore, Eloy Tizón...

- ¿Y a qué otros colegas de generación (o no) destacaría?

- Hay tanta gente talentosa ahí fuera... Por orden alfabético: María Castrejón, Ben Clark, Cristian Crusat, Laura Ferrero, Elena Medel, Sergio del Molino, Andrés Neuman, Samanta Schweblin, Mariana Torres, Eduardo Paz Soldán... Envidio a todos ellos profunda y malsanamente.

- ¿Qué es lo que aporta de nuevo a un ámbito tan saturado como el literario?

- Honestamente, ni idea. Espero aportar algo, pero a estas alturas no estoy seguro. Por favor, volved a preguntarme cuando publique mi segundo libro.

Un «poema» en un tuit:

«Brunch de moda en Malasaña: rodeado de chicas Erasmus que comen gigantes cuencos de olorosa y grumosa pota. Bueno, ellas lo llaman muesli.»