«S/t con bate» (2014). Pintura acrílica sobre lienzo y bate de madera
«S/t con bate» (2014). Pintura acrílica sobre lienzo y bate de madera - d. barceló
«Darán que hablar»

Daniel Barceló: «Los golpes de suerte existen, pero, como la inspiración, tienen que pillarte trabajando»

«Me inspiro en la cultura popular para hablar de cosas no tan populares». La cantera murciana da pie a Daniel Barceló, que retuerce las imágenes y las técnicas para que destilen ironía, sarcasmo y actualidad. Él es de los que «darán que hablar»

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Nombre completo:Daniel Barceló Pastor. Lugar y año de nacimiento: Murcia, 1980. Residencia actual: Murcia. Estudios:Licenciado en Bellas Artes. UMH. Bellas Artes Altea. Máster en Producción Artística. Bellas Artes UMU.Ocupación actual: Entre el arte, el diseño y los extras esporádicos

Qué le interesa. Mis ideas nacen de la experiencia, de situaciones en las me haya visto implicado. Me gusta manejar los conceptos desde una perspectiva personal, teniendo siempre en cuenta la posibilidad variable de las cosas, los giros inesperados o las partes ocultas y subyacentes de las que no me había percatado. Porque lo mío es un trabajo con cierta autorreferencia, pero no biográfico o de microrrelato. Siempre busco ser empático a la percepción visual y generador de reflexiones.

Artísticamente, no tengo dogma, no me cierro a nada, no me entrego a cualquiera. Utilizo todos los medios visuales que puedo: pintura, escultura, foto, video… Y con ellos compongo y descompongo. Intento proponer realidades que se dan en paralelo. Me inspiro en la cultura popular para hablar de cosas no tan populares. Me gusta la posible vuelta de tuerca en un tema, la creación visceral y la investigación artística experimental.

«Confió en que soy de fiar y en que vosotros lo veáis»

Me interesa la performatividad, en la vida y en el arte; la repetición constante de comportamientos como ejercicios de afirmación de lo que somos. El humor, la ironía y la irreverencia son cosas que a veces no puedo evitar; en mi obra tampoco. Utilizo lo anecdótico como elemento conductor de las cosas que quiero contar, temas como la construcción de la identidad, la sexualidad y el deseo. La proyección de ficciones sobre la realidad es un arma, que, a mi parecer, puede desestabilizar estructuras demasiado asentadas.

De dónde viene. Recientemente se ha presentado en el Centro Cultural de Puertas de Castilla, en Murcia, la exposición Piloto: Ensayo / Error, comisariada por «La Postiza», donde hemos participado algunos artistas locales con otros llegados desde Estados Unidos, Japón y Francia. Ha sido la parte final de un programa de residencias en Murcia, donde la experiencia de intercambio de conocimiento ha sido bastante satisfactoria. Actualmente, todavía puede visitarse, el proyecto Iconografías de la desobediencia, en la galería Punto de Valencia, donde he participado con un gran equipo de artistas.

Anteriormente, mi trabajo ha podido verse en la Sala Caballerizas de Los Molinos del Río, en Murcia, o en la Sala de Exposiciones del Patronato de Cultura de Alicante.

Supo que se dedicaría al arte desde el mismo momento que… Me dedico al arte por convicción, por deseo. Quiero dedicarme al arte, no se si podré dedicarme al arte. Cuando uno es artista, entiendo que los es porque así lo siente. Aún cuando ese sentimiento –por otro lado, bastante temprano, tanto que no alcanzo a recordar– se da sin saber que lo que sientes es el impulso del arte. Siempre vuelve a tocarme a la puerta; fue quien me buscó.

Si estudié arte fue porque las circunstancias se dieron para tal; uno no sabe que puede hacer arte si no sabe que existe. Cuando el profesor de tecnología del instituto me dijo: «Haz bachillerato artístico», yo pensé: «Iba a hacer científico-tecnológico». Pero no: hice bachiller artístico (¡qué bien!), después estudié Bellas Artes, sin saber tampoco muy bien que sería eso. Y aquí estoy, después de unos cuantos años, haciendo del arte mi forma de entender el mundo, creyendo en su capacidad transformadora. Haciendo lo que más me gusta: dedicándome al arte, a pesar de que hayamos roto alguna temporada.

¿Qué es lo más extraño que ha tenido que hacer en el mundo del arte para «sobrevivir»? Lo más raro que he hecho por el arte ha sido dejarlo, o, bueno, no se si él también me dio por perdido. Y aunque alguna vez lo anduve buscando, entre 2004 y 2010, no lográbamos coincidir. Pero al final encontré el camino (espero no perderlo) y él también me encontró a mí.

«Me inspiro en la cultura popular para hablar de cosas no tan populares»

Experiencias intensas se dan en el arte. Yo he vivido algunas de las más interesantes rodeado de obras y artistas. Siempre hay un aura revelada, a veces tanto, que ciega, pero es fascinante.

Como anécdota personal, puedo contar que una vez, hace algunos años, tuve que retirar a golpe de cutter, un bloque de escayola adherido a mi vello púbico. Estaba realizando el molde de algunas partes de mi cuerpo. Esto fue una experiencia extrema donde pasé miedo (no tanto) y acabé con bastantes cortes; todo muy accionismo vienés, pero en la intimidad del baño de casa. De ese acontecimiento no quedó nada. Todo fue destruido inmediatamente.

Su «yo virtual». Mi yo virtual es ya más yo que mi yo de carne y hueso. Lo que quiero decir es que uno pasa a veces demasiado tiempo en la red social, en Facebook, pero intento tenerlo controlado. Creo que es buen sitio para estar en contacto con otros artistas y agentes culturales. También es una ventana donde ver cosas interesantes y estar informado de lo que sucede en el sector.

Muchas veces pienso en la fisicidad de las cosas, en cómo poco a poco tenemos menos presencia física y somos más una proyección ficcional en imágenes de lo que nos gustaría ser, de apariencias, de instantes, de deseos... Las redes sociales han transformado en los últimos años la forma en que nos relacionamos, y es de vértigo: todos nuestros perfiles proyectan en los demás una suerte de individuo idealizado que se genera en el imaginario colectivo de internet.

No soy fiel seguidor de ningún blog, voy picando de aquí y de allá según veo recomendaciones de amigos. Aunque últimamente he descubierto algunos ilustradores muy ácidos que me gustan como el blog «Mierdecitas», de Héctor Bometón o Molg.

Además, intento organizar mi espacio en Wordpress: ahora mismo esta en construcción, pero pronto lo haré público.

Dónde está cuando no hace arte. No se si podemos considerarlo otra actividad artística; yo lo veo más como pensamiento, como «ciencia». Y es que también me dedico al diseño. En concreto, al diseño de espacios y objetos. Esto es otra forma de trabajar totalmente diferente. Los objetivos que normalmente marco a la hora de afrontar un trabajo son bastante distintos, aunque ambos requieren de mucha creatividad. Mientras en el arte busco proyectar ciertas reflexiones y conceptos humanos, en el diseño busco el equilibrio, cierta belleza y la funcionalidad, generando de este modo dos estéticas muy diferenciadas.

Qué se trae ahora mismo entre manos. Justamente ahora, estoy trabajando. Han salido algunos proyectos nuevos de diseño y eso está bastante bien. Me gusta lo que hago para poder sobrevivir y dedicarme a la producción artística. 2014 ha sido un año intenso en lo personal y en el trabajo, donde han salido muchas cosas y otras se han quedado en el tintero; un año de buenas relaciones, de producción con la que estoy contento. Aunque, eso sí: tengo mis cuentas en rojo y las facturas me llevan loco.

«Una vez acabé con bastantes cortes: todo muy accionismo vienés, pero en el baño de casa»

Tengo la intención de que este año sea un punto de inflexión a partir del cual comenzar nuevos proyectos. Muchas ideas me rondan la cabeza. Lo importante es no parar de trabajar. Si hay algo que he aprendido es que los golpes de suerte existen, pero al igual que la inspiración, tienen que pillarte trabajando.

Le gustará si conoce a... Me encantan los grandes de la Historia del Arte. ¿A quién no? Pero yo pertenezco a un espacio de pensamiento y un espacio temporal que se ha denominado la posmodernidad en el que me encuentro bastante cómodo. Me interesa Duchamp (como obra en sí) y también algunos artistas de la posvanguardia. En torno al fin del milenio me he interesado por creadores como Jeff Koons, Carlos Pazos o Wim Delvoye, entre otros. Me gusta mucho el trabajo de Yann Leto, también la pintura de Matias Sánchez.

De mi generación, destacaría el trabajo de dos buenos amigos, que son dos grandes referentes por su saber, su tenacidad y su capacidad, que son Pablo Bellot, desde Alicante, y Fito Conesa, desde Barcelona.

¿Cuál es su obra favorita hasta el momento? Estoy contento normalmente cuando las cosas van por buen camino y lo veo claro. Otras veces nos cuesta un poco más encontrar soluciones posibles. Yo les doy el visto bueno y definitivo a las obras, cuando las puedo percibir con cierta perspectiva. Anteriormente, todo son indecisiones. Lo que quiero decir es que una obra, si me sigue gustando e interesando después de un cierto tiempo, considero que ha merecido la pena, que tiene sentido.

«Poco a poco tenemos menos presencia física y somos más una proyección ficcional en imágenes»

Bien, pues ya tengo algunas de esas piezas de hace algunos años como Tazos de la Vrgen, dos pinturas sobre tabla circular a modo de tazo de 50cm con la imagen de la Virgen, o Pantalla Final, donde un pantocrátor pixelado lanza bombas a una escena en una pantalla de videojuego (obras de 2001). Y si nos situamos en la actualidad, con la producción desarrollada en los últimos meses, estoy muy contento con El Espadas Martens. Esta pintura es bastante representativa del trabajo que me gusta realizar, de cómo me gusta que terminen las cosas. Y también, de cómo me gusta que empiecen: esta es una pieza que ha contaminado más obras e ideas posteriores. Decidir respecto a esto es muy difícil.

¿Por qué tenemos que confiar en él?Se puede uno fiar de mí; confío que esto sea así, porque intento ser consecuente con las cosas que manejo, aunque a veces se me vayan de las manos. Creo que nadie es perfecto y que todos tenemos la capacidad de traicionar. Pero también pienso que con actitud se pueden generar cosas muy de verdad, sinceras, cosas con las que te quedas, con las que sientes. En el mundo del arte, cada artista aporta lo que tiene, y es válido siempre que haya sido hecho honestamente. Yo aporto lo que sé hacer, lo que me gusta y también lo hago para que los demás lo puedan percibir, disfrutar y pensar. Hacer cosas nuevas es muy interesante, pero uno no está continuamente pendiente de la novedad: uno hace en su estudio y va pensando y rehace, va eligiendo caminos, descartando opciones. En definitiva, lo más difícil es tomar decisiones pero es inevitable para continuar. Yo solo espero poder contar cosas, siempre, poder compartirlo, mostrarlo. Confió en que soy de fiar y en que vosotros lo veáis.