«Sin Bling Bling no hay gloria», instalación en el MARCO de Vigo (2013)
«Sin Bling Bling no hay gloria», instalación en el MARCO de Vigo (2013) - b. lobo
«Darán que hablar»

Beatriz Lobo: «Mi obra es la de un hijo de la ESO, inspirada en el debate político de la tertulia de Ana Rosa»

La coctelera de Beatriz Lobo se llena a partes iguales con humor, estética delirante, fracaso y «brilli brilli». Eso da pie a una muy personal voz, compuesta sobre lienzo y «con pinceles muy pequeños». Lobo es de los que «Darán que hablar»

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Nombre completo:Beatriz Lobo. Lugar y año de nacimiento: Vigo, 1985. Residencia actual: Madrid.Estudios: Licenciada en Bellas Artes por la Universidad de Vigo

Qué le interesa. El material más pesado con el que trabajo es la risa en torno al drama y la poética del fracaso. Me fijo en los vacíos culturales e intento darle brillo a esa ausencia. Abrazo la cultura basura, es un mástil de otra madera, pues surgió del moho de un barco hundido. Tengo el cuidado de prestarle la atención que se merece, ya que es también nuestro reflejo. Yo nací ya en este caldo de cultivo y adaptarme a ello ha sido natural. Mi obra es la de un hijo de la ESO, nacida del debate político en la tertulia de Ana Rosa. Todo está perdido y no puedo más que interpretar alegremente este fracaso.

«No hay nada que haga mejor que arte. Esto es entre triste y esperanzador, ¿verdad?»

Formalmente, suele suceder que resuelvo imágenes de una apariencia ingenua, que esconden la figura del eterno perdedor, cierta sombra interior o el ridículo más divertido. Aunque mis inquietudes son cambiantes, y poco a poco vaya saliendo del lienzo, la técnica es muy importante para mí y tengo una especial debilidad por la pintura al óleo y los pinceles muy pequeños.

De dónde viene. He hecho exposiciones en Rumanía, España, Portugal y Alemania. Supongo que la más pomposa en la que he participado hasta el momento ha sido El boceto del mundo, en el MARCO de Vigo. Hice mi primera exposición individual, Sexy Violence en la galería Bootsbau de Berlín el año pasado. Me encantó ver mis ilustraciones en Graisse Animale, y recibir una reseña en Don’t Panic Berlín

Supo que se dedicaría al arte desde el mismo momento que…Yo no lo tuve nada claro hasta que acabé la carrera, pero mi madre dice que ella lo sabe desde siempre. Sinceramente, creo que no hay nada que haga mejor. Esto es entre triste y esperanzador, ¿verdad? No es una decisión nada fácil: hay un compromiso fortísimo en la producción regular de arte, en la que debes sacrificar estabilidad económica y un tiempo y una energía que saltan al vacío, que no se sabe cómo va a ser valorado. Debes trabajar durísimo a cambio de una posición social muy ambigua y nada fácil de entender.

«Casi consigo trabajar en Futuroscope y todos los veranos envío mi currículum a Eurodisney»

Solía presionarme con la idea de profesionalidad pura, con el dinero, con recibir ingresos únicamente del arte. Todavía no tengo claro que sea compatible con otros trabajos al uso. Es demasiado raro sentir que estas perdiendo el tiempo ganando dinero... Perdiendo tiempo de tu trabajo de verdad. Guardo mis mejores fuerzas para mis proyectos, no lo puedo evitar. En cualquier caso, tengo la certeza de que este es mi lugar.

¿Qué es lo más extraño que ha tenido que hacer en el mundo del arte para «sobrevivir»? Lo más raro que he hecho ha sido trabajar gratis, pero recuerdo haber sido la limpiadora de un sirio que me llamaba «Bitricia»; trabajar como azafata en una convención internacional de programadores que acampaban y se alimentaban de snacks; ser una torpe dependienta en tiendas de artículos de broma; ser «compradora misteriosa»; tener un puesto de tortillas en Berlín o llevar una camiseta de «Pregúntame»; reproducir al óleo portadas de grupos de metal y ser la profe de español de quince octogenarios franceses que aprendieron a pronunciar la doble erre. Casi consigo trabajar en Futuroscope y todos los veranos envío mi currículum a Eurodisney.

Su «yo virtual». A mí me gusta mucho Facebook. Debo reconocerlo. Tengo que asumir que mi cuenta es una prolongación del taller. Me fascina la carga pública de los estados personales, su uso para hacer ficción o para convertir algo cotidiano en una manifestación artística. De verdad lo encuentro interesante y lo utilizo mucho. En mi entusiasmo, escribo hasta «notas» y las ilustro. Soy consciente de lo ridículo de los «me gusta», pero eso es material de primera, también, tiene mucho que ver con lo que hago.

«El material más pesado con el que trabajo es la risa, en torno al drama y la poética del fracaso»

Mientras preparo mi web, tengo un cargo (www.cargocollective.com/beatrizlobo). Network Awesome es lo mejor que le ha sucedido jamás a Internet. Casi todo lo encuentro allí y soy muy fan de Sexy People (¡Un clásico básico!). La verdad es que sobre todo me sirvo de una red de buenos amigos con criterio entre los que nos preocupamos de intercambiar buena información.

Dónde está cuando no hace arte.Trabajo en una tienda de artículos de broma para financiarme un superproyecto que se acerca.Edito un fanzine que se llama Extreme Outsiders. Es como una enciclopedia de gente especial todavía viva. No es exactamente de artistas brutos, sino que son personajes en los que me fijo, que no tienen un éxito rotundo en sus proyectos, o bailan entre la genialidad y lo ridículo. Son personas que me fascinan y que hacen que sienta la necesidad de dar a conocer (Randy Constan, Jan Terry…); viven en un limbo entre lo obsceno y lo brillante, intelectualmente hablando. Voy por el número cuatro.

Siempre que alguien confía en mí para ello, tengo el honor de ilustrar portadas de discos, carteles de conciertos... Formo parte del colectivo Tronquis, un blog de dibujos diarios con unos buenos años ya. Y tengo un grupo, Los Testigos, de temática oculta y medieval. Yo ya tocaba la mandolina eléctrica en Bronquitis, misteriosa formación de música experimental.

Qué se trae ahora mismo entre manos.Preparo una exposición de dibujo que tendrá lugar este verano en Madrid en algún lugar por concretar junto a dos de mis artistas favoritos: Ainize Sarasola y Javier Lozano. Ahora mismo hay un salchichón de cerámica secando por aquí cerca, y tengo las manos todas sucias de un cuadro con un trasero muy meticuloso. Estoy mordisqueando un pincel de tres pelos que me está dejando un gusto horrible.Y estoy divirtiéndome mucho haciendo un villancico y su videoclip junto a Dalila Virgolini.

Le gustará si conoce a... Creo que Velázquez es el superhéroe de la pintura. Me gustan Debord, Brecht Vandenbroucke y Tina Turner. Gregory Jacobsen, Angela Dalinger y Misaki Kawai.

«Tengo una especial debilidad por la pintura al óleo y los pinceles muy pequeños»

Me fascina la idea de humor nihilista de Bataille, The Shaggs y Carl Sagan. He descubierto hace poco a un colectivo artístico que me ha devuelto la fe: Canódromo abandonado. Y admiro el trabajo de gente como Tayone, David Méndez Alonso, Dalila Virgolini, Joseba Muruzábal, Pau Sampera… No cabrían todos aquí.

¿Cuál es su obra favorita hasta el momento? Mi obra favorita está por llegar, pero tengo un retrato de mi padre con el mueble de los calcetines que hice con siete años que es de un frescor que me sorprende. Después de esa, me quedo con un lienzo grande que tengo, que es sólo una nariz pintada al milímetro con dos ojos muy torpes y una sonrisa tonta.

¿Por qué tenemos que confiar en ella?Bueno, yo pinto con el hígado, no sé de qué manera podría convertirme eso en alguien de confianza…. Quiero decir, que sólo se hacerlo de verdad, muy honestamente.Esto no es nada nuevo, sólo una manera de hacer.

Yo me limito a trabajar mucho, porque entiendo esto como una disciplina donde el esfuerzo y la constancia convierten tu trabajo en algo sólido. Creo en el madrugón en el taller y en equivocarse las veces que haga falta. También en eso de que la inspiración te tiene que pillar con la paleta en la mano. Y en un criterio objetivo y exigente para conmigo misma. Lo cierto es que creo en lo que hago; estaría realmente perdida en el caso contrario, pero aspiro a que se defienda con la mayor autonomía posible.