«Dicotomía», intalación de Isidoro Valcárcel Medina
«Dicotomía», intalación de Isidoro Valcárcel Medina - abc
arte

Dados Negros: un centro para la holografía, en un lugar de la Mancha

Quince artistas nacionales nos «convidan» a conocer las instalaciones de Dados Negros (Villanueva de los Infantes), primer centro dedicado a la holografía en España, con su particular programa de residencias. Todo ello es iniciativa del artista Pepe Buitrago

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Dicen los que saben que aquel «Lugar de la Mancha» de cuyo nombre no quiso Cervantes acordarse era Villanueva de los Infantes, en Ciudad Real. Eso es lo que creen los expertos. Los propios habitantes de la localidad lo tienen más que claro, orgullosos como están de su pasado barroco (vinculado también a la figura de Francisco de Quevedo, donde fue enterrado) y a su arquitectura, tan especial, que ha sabido conservar su sabor a lo largo de los siglos. Por eso puede resultar, a priori, algo extraño, que justamente ahí surja el enésimo centro de arte contemporáneo de nueva hornada en España y en plena crisis. Pero este no es un museo más. Vayamos por partes.

Una auténtica quijotada

Dados Negros. Ese es su nombre. Un espacio de acción cultural que nace con la intención de promover la creación artística contemporánea y especializado en la técnica de la holografía. Una excentricidad, pensarán. Una auténtica quijotada, nunca mejor dicho. Podría ser. Lo que es cierto es que el nuevo centro (con más de 1.000 metros cuadrados de superficie) es la materialización del tesón de su artífice, el artista Pepe Buitrago. Buitrago, nacido en la localidad vecina de Tomelloso, pasó aquí su infancia y sus años de formación como pintor. Pero un viaje a Nueva York con una beca Fullbright le introdujo en el universo de la holografía. Dados Negros abre sus puertas en un antiguo edificio agrario –que se eleva sobre un solar que perteneció a su familia– para albergar y conservar su producción, pero también con un doble objetivo: convertirse en un centro de difusión de la técnica holográfica y desarrollar un programa de residencias que vinculen la creacción contemporánea con el ámbito rural.

«En una época de escasez de noticias que celebrar, esta iniciativa artística y cultural nos enseña que con ilusión, trabajo y criterio se pueden poner en marcha proyectos ambiciosos», nos explican sus responsables. Cinco años ha tardado en cuajar esta idea, una iniciativa privada, sin ánimo de lucro, que cuenta además con biblioteca, sala de exposiciones y conferencias, aula multimedia, laboratorio de holografía, talleres polivalentes y las estancias para los cuatro artistas que espera acoger en residencia desde 2015. Los tres primeros se dedicaron a recuperar el antiguo edificio familiar. Los dos últimos, a la creación de un anexo, que ha dado lugar a una nueva planta. Y, entre lo uno y lo otro, la búsqueda del nombre, que se resistía a salir y que al final surgió casi de forma natural, verso de un poema de Dionisio Cañas, otro poeta de Tomelloso, al que –y así es la vida–, Buitrago conoció en Norteamérica y no en los Campos de Montiel.

Empezar a vivir de nuevo

Así lo dejó escrito Cañas en El Gran Criminal: «Cuando no importa ya lanzar los dados, porque todas sus caras son oscuras superficies semejantes a sí mismas; cuando las sombras son iguales a los cuerpos, y la única perspectiva es un horizonte ciego; cuando llegamos con nuestra roca a una cumbre sin cielo y sin mentiras, y no queremos bajarnos de ella; cuando andamos cabeza abajo y el cielo es el abismo; cuando el silencio devora el sil­bido, como si nos hubieran cortado la lengua; cuando sentimos que la vida es ya un dado negro, lanzado en la oscura página del tiempo; cuando somos lo negro… Entonces es cuando empezamos a vivir de nuevo». Hoy, el destino lanza estos Dados Negros al panorama artístico nacional para, en palabras de sus promotores, demostrar que se pueden hacer cosas sin tener que irse lejos.

Y lo hace con el proyecto Convidados, de Carmen Dalmau y Lila Insúa, dos promotoras culturales que quedan vinculadas al centro y que se ocuparán de organizar algunas de sus actividades, como sus cursos o residencias. Ellas han sido las encargadas de convocar a quince grandes artistas nacionales y colectivos para darnos la bienvenida a este ámbito creativo: «Lo primero que hemos de dejar claro es que no se trata de una exposición, sino de un convite, un agasajo, una invitación a conocer los espacios del nuevo centro sirviéndonos de los artistas como introductores», explican.

El espacio espera acoger a artistas en residencia desde comienzos de 2015

Como no podía ser de otra manera, el programa oficial arranca esta misma mañana las doce con la lectura por parte del propio Dionisio Cañas del poema que da nombre al centro. A partir de aquí, cada media hora se sucederán otras performances con el que saldrán del anonimato todas las estancias de Dados Negros: «María Sánchez realiza en el patio la pieza Paraíso, con cincuenta kilos de manzanas a las que sacará sus corazones para ofrecérnoslos. Pepe Murciego, desde la cocina, brindará por los comensales en la acción ¡Salud!. Fernando Baena se pone serio y nos lleva hasta la sala de exposiciones para cubrir sus 300 metros cuadrados con cartones y, mientras nos acorrala, explicar la precaridad en la que vive el artista...».

Sin perder la memoria

El proyecto más vinculado a la localidad lleva la firma de José Jurado. Volveremos a la cocina para disfrutar de Infantes (visto por) infantes, un trabajo en el que gente de todas las nacionalidades que alberga el pueblo prepararán un plato de su país de origen y mostrarán su idea de lo que es hoy Villanueva desde sus fotografías. La memoria será también ingrediente principal de la performanceSeguimos esperando de Belén Cueto, en el porche. Su arena es un vínculo con la tradición, que no podemos olvidar, pero también un aviso de que la tierra no debe anclarnos al pasado. El colectivo El enigma de la fruta nos indica que «con la comida no se juega» y, extramuros («pues es importante dejar claro que no podemos ser un centro que se pliegue sobre sí mismo»), invitará a una batalla naval con alimentos. Por último, Los Torreznos repetirán su performanceEn el desierto, en alusión a la particular travesía que ahora se inicia en el solar que es la Mancha para el arte contemporáneo.

Entrada la tarde, Arantxa Boyero, habituada a estudiar los rituales, nos propone una Noche de bodas y, así, nos abre los dormitorios de la planta alta que será donde habiten los futuros residentes. Greta Alfaro nos invita a los particulares banquetes de buitres y jabalíes (bestias habituales de estos lares) en sus vídeos In Ictu Oculi y Praise of the Beast. Eugenio Ampudia critica la proliferación de museos sin sentido en el vídeo Museum and Space. En la misma línea, la instalación con globos de helio que se deinflan de David Crespo en la sala de trabajo. Por su parte, Fur alle Falle desplegarán en el patio un arpa realizada manipulando una cepa; Amaya Hernández recordará que uno de los dormitorios fue en su día un antiguo palomar; Mateo Maté, en la tienda instalará la pieza Cocina nacional (con su quemador en forma de España) e Isidoro Valcárcel Medina ocupará a lo grande aunque tan sólo con 4 sillas el espacio holográfico, futuro espacio didáctico del centro.

«Convidados» no es una exposición, sino un convite a conocer los espacios del nuevo centro

Quedarán las huellas

«Las instalaciones permanecerán en el centro hasta el 8 de diciembre, aunque hay muchas obras de las que quedarán huellas, como las manzanas en el patio de María Sánchez o la arena de Belén Cueto. También de la batalla de El enigma de la Fruta, que entre la comida mezclarán semillas, que podrían caer en la tierra y brotar en el futuro», relata Dalmau. Una vez al año, un artista o grupo de artistas podrán exponer en Dados Negros: «Inaugurarán siempre en esta época, entre el periodo de la vendimia y el de caza, fundamentales en la región. Cuando se disfruta aún del “veranillo del almendrillo”». Sus responsables no podrían haberlo explicado mejor.

Dados Negros espera mantenerse de las aportaciones de los donantes («que recibirán a cambio alguna obra de los artistas que exponen. Queremos que todo sea muy colaborativo», nos explican desde la organización) y de lo que recauden con algunos de sus cursos (la mayoría serán gratuitos). «También queda la opción de las ayudas institucionales, aunque sabemos que la situación es la que es». El gran enigma será cómo recibirá la población (que no supera los 5.000 habitantes) el nuevo espacio: «Se ha creado una gran expectación. Aquí hay gente muy, muy celosa de su pasado, con una idiosincrasia muy marcada, pero también una parte amplia de la sociedad que se ha visto obligada a salir de aquí porque la presencia de creación contemporánea era mínima y ahora podrá volver». La incógnita se despeja desde mañana. Los dados (negros, que no marcados), están ya lanzados.