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ARCO 2014: De la A a la O

Llega otra edición de ARCO, la feria española de arte contemporáneo. El presente diccionario desgrana los grandes titulares de una convocatoria que reunirá al mundo del arte desde el miércoles

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Desde el próximo miércoles, Ifema acogerá una nueva edición de ARCO(la trigésimo tercera), en un clima de ilusión y con novedades. Los «brotes verdes» en la economía ( bajada del IVA, reactivación del mercado...) animan a ser optimistas. La feria madrileña se reinventa -una vez más- y se presenta como cita para descubrir nuevos valores. Estos serán sus platos fuertes, de la A a la Z.

A: La mismísima A de ARCO, junto a toda la imagen de la feria, se renueva y se multiplica en tipografías variadas de la mano de Germinal, que se estrena en el diseño. Ya las habrán visto en invitaciones y anuncios varios: las hay para todos los gustos.

Callejeo: Ya se sabe que una de las bazas que de siempre ha jugado ARCO es la del callejeo por la ciudad después de la feria: exposiciones potentes y ad hoc en muchos centros (este año se suman clásicos como el Thyssen-Bornemisza con Cézanne, la Lázaro Galdiano y la Academia de Bellas Artes), horarios especiales el martes para visitar las galerías de la zona de Doctor Fourquet y el Barrio de las Letras, y -claro- fiestas y copas por las que repartirse todas las noches. También cumplen su función engrasando la maquinaria social de la feria.

Dúo: Una novedad este año es la modalidad Solo/Dúo. Un «tratamiento especial» que permitirá profundizar en el trabajo de ochenta artistas, más allá del botón de muestra y el batiburrillo al que a veces obliga el formato feria. Tiene muy buen aspecto Le Parc en Del Infinito Arte y el diálogo entre Hanne Darboven y Rosemarie Trockel en Crone Galerie.

«Parece que sin una aplicación hoy no se es nadie»

Finlandia: trece galerías finlandesas desembarcan en ARCO para representar al país invitado. Tendrá también espacios reservados: Focus Finland y el dedicado a dar a conocer la actividad del Museo Kiasma de Helsinki.

Garamond, Mr: Es el signo de los tiempos. Parece que sin una aplicación para descargarse en «móviles listos» hoy no se es nadie. Mr Garamond ha diseñado ARCOGames, que incluye información y hasta jueguecitos para friquis del mundillo. Este año no sólo se guasapeará compulsivamente por los pasillos... O al menos será con coartada.

IVA: Con un gusto por el suspense digno de mejor causa (y mejores momentos, la verdad) este enero Hacienda anunció in extremis la bajada del IVA sobre la compra de obras de arte. Del 21 al 10 por ciento, y no por pura bondad, sino porque los ingresos caían a plomo y la medida era contraproducente (como clamó todo el mundo en su día). Una tirita bienvenida para taponar un disparo en el pie de la feria y del mercado del arte español.

Jaque, Andrés: los pabellones 7 y 9 se reorganizan de la mano de su estudio, que ya se fogueó en varias ediciones de la feria alternativa JustMad y que agilizará el recorrido con sus propuestas para tiempos de emergencia.

Kaurismaki, Aki: el cineasta finlandés más internacional recibe tratamiento de honor paralelo en el Museo Reina Sofía y muestra su obra por primera vez en un centro de arte. Seguramente el día 21 habrá tortas para entrar en su lección magistral.

«ARCO tiene vocación de puente con Iberoamérica»

Latinoamérica: la región camina ahora por su propio pie (y a veces adelanta el paso), pero ARCO sigue teniendo vocación de puente con Latinoamérica, y vuelve a organizar en sus Solo Projects una selección comisariada a cuatro voces (entre ellos, Magali Arriola, comisaria jefe de la flamante Fundación Jumex, en DF) para dar espacio a galerías de la zona o que presenten proyectos con artistas de allá: una buena forma de seguir tomándole el pulso.

Moqueta: Vuelve la alfombra desterrada de ARCO. Estará a la entrada del pabellón y no es roja, sino rosa, para apoyar la campaña Por Ser Niña, que recuerda que más de 65 millones de menores en el mundo no tienen acceso a educación elemental. Todo sea por la causa.

Ñoñería: esto es a título personal, pero no soy el único (ni el primero) al que un año más le da ya grima tanta «inglesidad» en nombres de secciones, proyectos y salas: lounges por aquí y por allá; As Tables Are Shelves; Artists’ Talks; Openings a diestro y siniestro... todo con mucho hashtag (ya, almohadilla no suena igual), que derrocó a la arroba como signo ubicuo y über-cool. La intención será buena, y quizá el público de fuera lo agradezca. Pero no hay nada más provinciano que las ínfulas cosmopolitas, y vendría bien un esfuerzo de imaginación.

Opening: Manuel Segade y Luisa Teixeira de Freitas proponen una selección de galerías jóvenes de España, Francia, Reino Unido y Portugal. Suele ser una sección interesante, y Segade ya demostró muy buen ojo en años anteriores para dar con lo mejor que ofrece Europa en cuestión de galerías menores de siete años.

«La bajada del IVA permite optimismo en las ventas»

Rodríguez, María Inés: de vuelta en Europa para dirigir el «CAPC de Burdeos», organiza una muy interesante serie de conversaciones con artistas como Dora García o Dan Graham. La de este último, se sale del recinto (el martes aún no está inaugurada la feria) para encontrarse con el público de La Casa Encendida.

Site-specific: la forma molona de decir que varias galerías madrileñas como Travesía Cuatro (con Marco Rountree) presentan fuera de sus estands en IFEMA y dentro del programa paralelo ArtLateral obras creadas para la ocasión por algunos de sus artistas.

Urroz, Carlos: cumple cuatro años dirigiendo la feria y capeando con buen pulso años muy difíciles: la idea de «resetearla» como feria ágil y al día, de descubrimientos y no de grandes nombres o millonadas por obra ha sido una inteligente forma de adaptarse a los tiempos y a un nuevo circuito global saturado de citas, como suele decirse, ineludibles.

Ventas: que de eso se trata, al final, en una feria que aspira a serlo en serio y que hace ya tiempo dejó de querer parecerse a una extraña y mediática bienal-todos-los-años. Tras salvar los muebles el año pasado, la bajada del IVA y la mejora relativa en el negocio de los últimos meses en las galerías nacionales permiten un (moderadísimo) optimismo.

Wallner, Nicolai: vuelve, junto a otras galerías pródigas de primera fila como Kewenig o Peter Kilch-mann, al programa general de 164 galerías internacionales, en el que siguen habituales como Vermelho, Chantal Crousel o Mai 36.

XXXIII: Treinta y tres ediciones, la edad de Cristo (y a veces hecha un ídem, según los agoreros), lleva ya una feria que para bien y para mal ha sido espejo de los subidones y los bajones de la cultura y el arte en la España democrática. Un reflejo de los avances, los despilfarros, la tenacidad y las ocasiones perdidas de un mundillo que no pierde ganas de reinventarse y buscarse las castañas mundo afuera. Por «competitividad» que no quede.