Propuesta de Héctor Francesch
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La España que marca

¿Qué es la «Marca España»? Una exposición en Berlín reúne los trabajos de un centenar de artistas españoles –jóvenes y consagrados– que rompen tópicos respondiendo a la pregunta

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Hace unos años, cuando nos creíamos nuevos ricos, uno bajaba al metro de cualquier ciudad española y se topaba con esos anuncios –alguno queda. La actual crisis publicitaria hace que jamás hayan sido sustituidos por otros– en los que se indicaba a los inmigrantes, que por entonces venían a raudales, cómo hacer transferencias monetarias a sus países de origen. Imagínense la cara de estupefacción de aquellos que se creyeron pertenecer al primer mundo, un mundo de políticos honrados y de vacaciones pagadas a plazos con créditos sobre la hipoteca, cuando se topan ahora con propaganda similar en la que España juega (sin menosprecio a sus ciudadanos) en la misma liga que Polonia, Bulgaría o Rumanía desde la mirada inquisidora alemana.

Llamadas en espera

Eso fue lo que le ocurrió al artista José Jurado –que se trasladó a Berlín con una beca Leonardo, que está a punto de terminar– cuando un buen día descubrió allí un anuncio para hacer llamadas baratas a España, en el que el modelo lucía amplia sonrisa y la cara pintada con los colores de la insignia nacional. Entonces se dio cuenta de que el sueño se había acabado. Que era una realidad patente que habíamos dejado de ser un país de acogida para convertirnos en exportadores de mano de obra cualificada y barata. Que muchos otros como él transitaban por Europa no acogíendose a su derecho a la libre circulación, sino forzados por la necesidad. Eso se oponía de forma rotunda a la idea de «Marca España» que nuestros dirigentes se empeñaban en vender en el exterior.

La iniciativa nace sin ayudas públicas y patrocinios, apostando por el «low cost» y la webJunto a Ignacio Navas, David Crespo y Arantxa Boyero, Jurado gestaba las bases de la exposición «Marca España», que hasta finales de mes puede verse en el Europe Creative Center (ECC) de Berlín y seguirse a través de su tumblr. Una muestra que se despliega en una doble dirección: De un lado, aislando desde la crítica, la ironía y la mirada cargada de matices sociales y políticos los ingredientes que se esconden en eso que se ha venido a llamar «la marca España» y que nos rebaja de ciudadanos a consumidores; del otro, criticando la actitud poco condescenciente y a menudo excesivamente paternalista, cínica en la mayor parte de los casos, que Alemania (el país de acogida del comisario y en el que se despliega la exposición) proyecta sobre los socios comunitarios más afectados por la crisis económica.

El resultado son un centenar de afiches (consideran los organizadores que los carteles son una vía de comunicación con gran impacto en la capital germana debido a su propia Historia) de otros tantos artistas españoles o residentes en España en los que plasman su particular visión de lo que entienden por «lo español»: «¿Qué es la Marca España? ¿Somos parte de ella? ¿Qué tienen que decir los artistas contemporáneos sobre las actuales relaciones hispano-germanas?», se interrogan los responsables del evento, para los que el arte español ha estado demasiado anestesiado hasta la fecha y al que se le debe exigir respuestas inmediatas a cuestiones que nos afectan.

En el punto de partida

Cada artista tiene una personal respuesta a esta pregunta. Así, Lucía Cordero y Daniel San Martín la condensan en un logotipo en el que un flecha se dobla sobre sí misma para demostrar que siempre estamos en el mismo punto. Se revisan con desparpajo los tópicos (el toro de Osborne herido por las banderillas de José F. Ríos; las banderas –y otros objetos turísticos– con los que «nos vendemos» a un euro, según Irene Cruz; la pata de jamón serrano reducida a su hueso, de Nacho Torra...). Inevitable jugar con los colores de la bandera, con los que compone gráficos catastrofistas Fermín Díez y un particular código BIDI, Edurne Herrán.

Algunos creadores fusionan los emblemas de España y Alemania (Jonathan Notario, Julio Falagán) o se sirven del idioma germano para lanzar consignas (Javier Lozano, Alexander Ríos, Ángela Losa); otros recuerdan el funesto pasado de esta nación en el siglo XX (Democracia), mientras, un tercer grupo, no sin su gracia, indican a los alemanes por donde tiene que entrar a nuestro país para llevarse todas sus «riquezas» ( Diego de los Reyes). Obviamente, no faltan las alusiones al fútbol (Magdalena Adrover Gaya, Olaya Gómez), y a la situación social y política ( Núria Güell, Left Hand Rotation, Cuesta-Sastre, David Hornillos, Diana Larrea). Hasta la famosa publicidad que alertó a Jurado forma parte de la exposición, junto a las aportaciones de Andrés Senra, Juan Carlos Martínez, PSJM y Eugenio Merino, siempre provocador.

La muestra da fe, según los artistas, de la pésima imagen que exportamos al exteriorLa convocatoria de la muestra se llevó a cabo a través de redes sociales. «Algo que compartimos todos los artistas es la precariedad –admite Jurado–. Al no tener dinero (la iniciativa nace sin ayudas públicas o patrocinios «para no entrar en el juego de esperas y concursos») decidimos hacer algo “low cost”, una exposición de pósters que acabará con la posterior pegada en la ciudad de los mismos». Entre el 23 de junio y el 15 de julio se fueron presentando las propuestas, que llegaron a ser más de 300 y que los organizadores redujeron hasta la centena. La exposición estará abierta hasta el 30 de julio.

Una vez cierre sus puertas, los carteles (en formato A-3), serán desplegados por la ciudad por aquellos rincones elegidos por los propias artistas o acordados junto a los responsables de la muestra. La idea es que quede constancia de lo acontecido con un catálogo que se editará en formato pdf y que recogerá la totalidad de obras exhibidas, documentación fotográfica del montaje, así como de las acciones llevadas a cabo durante su pegada de los afiches por las calles de Berlín. Asi mismo, se incluirán los textos compuestos para la ocasión por Avelino Sala, Inéz Piso y Georg Zolchow. Precisamente este último recuerda el gran número de artistas españoles que han emigrado a Berlín en busca de un futuro más prometedor y desde donde han generado una interesante red de relaciones con otros creadores locales. Esta sí que es una forma anónima y muy positiva, por pequeña que sea, de ir cambiando poco a poco esa pésima imagen que proyectamos y de la que esta iniciativa deja constancia.