Abdul Vas: «Mis cuadros están demasiado relajados»
Una de las obras de Abdul Vas en Casado Santapau - ABC
ARTE

Abdul Vas: «Mis cuadros están demasiado relajados»

Abdul Vas expone en la galería Casado Santapau, en Madrid, e insiste en que su arte trata de algo básico: las reflexiones de un amante de AC/DC

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Durante la entrevista, Abdul Vas (Venezuela, 1981) no se quita las gafas de sol, ni la gorra que compró por dos dólares durante una visita a Atlanta. Después de visitar un museo pequeño sobre la pena de muerte, dibujó en ella una figura ahorcada sobre el agua. Con esta espontaneidad se enfrenta a su actividad creadora. Tanto su discurso gratamente independiente como sus obras, que suelen representar personajes con cabeza de pollo y rinden culto a la banda AC/DC, revelan el carácter de un artista. Aunque estas cuestiones no le interesen.

¿Cree que la obsesión por AC/DC puede limitarle a nivel creativo?

Para mí AC/DC es como mi vida. Son los más grandes. Los he visto 32 veces, y he intentado entrar en otros 16 conciertos más. Tengo casi 600 vinilos. A nivel artístico no me limita. Sí a nivel institucional o museístico: he tenido que rechazar proyectos porque les interesaba mi obra, pero querían que evitara a AC/DC.

Se suele citar la agresividad que transmiten sus obras, pero insiste en que para usted son imágenes reposadas.

«Cuando haces arte, la fantasía tiene que fluir. Es lo que dice Murakami»

No veo violencia. Si algo tiene dientes grandes, ¿por qué ha de ser violento? La gente tiene dientes. De hecho, mis cuadros están demasiado relajados.

¿Cuál es la novedad de su exposición en Casado Santapau?

Allí expongo un collage donde aparece una serpiente. Es una culebra de río muy bonita que conocí. Yo la iba a ver y le compré pienso. Me gustó y le hice una pintura.

Habla con familiaridad de sus personajes.

Es que los conozco. Los personajes con cabeza de pollo son pollos que he conocido, que tenía de crío o veía en Bélgica, donde me crié.

Del pollo concreto al personaje que usted crea hay un salto: ¿cómo lo imagina?

Yo veo el pollo, pero luego me imagino que al pollo le gustan los camiones, vive en Texas, le gusta AC/DC. Incorporo lo que a mí me gusta a ese personaje que luego va mutando.

Parece un proceso literario.

«Si algo tiene dientes grandes, ¿por qué ha de ser violento? La gente tiene dientes»

Es que mis pinturas son como narrativas en el dibujo. Como una fábula.

Su discurso resulta sorprendente.

Creo que tienes que hacer lo que te gusta. Seguir tendencias no me interesa. Recuerdo que cuando estudiaba en la Rietveld Academy todo el mundo quería pintar como Luc Tuymans. Yo seguía haciendo mis cosas. Luego todos querían hacer fotos como Anton Corbijn. Eso pasó y querían dibujar como Pettibon. Después todo era arte conceptual. A mí me gusta eso, pero no para hacerlo yo.

No renuncia a su expresión particular.

Cuando haces arte, la fantasía tiene que fluir. Es lo que dice Murakami. Si eres ingeniero y haces coches, sabes que si le pones una rueda cuadrada no va a andar. En la pintura tienes libertad. A veces hay artistas que quieren hacer de arquitectos, y al final no son ni buenos arquitectos ni buenos artistas.