Este ensayo analiza la relación de algunas figuras de la cultura y la Iglesia, como Delibes y Descalzo (en la imagen)
Este ensayo analiza la relación de algunas figuras de la cultura y la Iglesia, como Delibes y Descalzo (en la imagen)
LIBROS

Iglesia, Cultura e Historia de España

La historia eclesiástica está íntimamente ligada a la Historia de España y su devenir cultural. Así nos lo recuerda José Manuel Cuenca Toribio en este ensayo erudito y equilibrado

Actualizado:

La imagen del legado cultural de la Iglesia católica ha estado lastrada por un anticlericalismo primario y no pocos tópicos que tuvieron a la Inquisición siempre como referencia siniestra y culpable. El panorama de la historia eclesiástica, injustamente marginada, ha cambiado en las últimas décadas y ello, entre otras razones, por la labor extraordinaria de historiadores como José Manuel Cuenca Toribio, que ha acumulado una obra inmensa y promovido infinidad de trabajos de investigación y actividades culturales en torno al asunto de las relaciones Iglesia-Estado y al significado político y cultural de la Iglesia española en la época contemporánea.

Ahora, Cuenca Toribio acaba de publicar un libro espléndido que, de toda su obra, es aquel «cuya redacción más se ha ajustado a su deseo». Si la Iglesia no había encontrado el historiador que escribiera el relato de su legado cultural en el siglo XX, por fin lo tiene. En cinco etapas –la primera Restauración, los años veinte y treinta, la postguerra española, el período 1950-65 y los tiempos conciliares con la transición política– el historiador sevillano nos desbroza las aportaciones a la cultura de la Iglesia española (las diversas ordenes religiosas, la Asociación Católica de Propagandistas, el Opus Dei...). Todos los frentes de esa acción cultural son examinados: docencia en los colegios y universidades creadas al respecto, diarios y revistas, investigación filosófica e histórica, congresos y coloquios varios y el propio aporte individual de figuras procedentes del sustrato católico.

El autor se manifiesta muy libre para ejercer una sutil capacidad crítica

Las dos supuestas Españas

En el libro es bien visible la variedad de escenarios en los que se mueve el flujo cultural de raíz católica y la pluralidad de caminos transitados desde el nacional catolicismo más ortodoxo y ligado al poder a los sueños del reencuentro entre el Evangelio y la cultura. El ensayo descubrirá al lector los orígenes católicos de muchos intelectuales identificados hoy como ejemplo de progresía laica y el frecuente cruce de las dos supuestas Españas, nacional católica y liberal. Quedan muy bien reflejadas las tensiones dentro de la propia Iglesia entre las opciones culturales a seguir. La conclusión es que resulta imposible entender la historia cultural de España sin asimilarla a la de la Iglesia católica, tanto desde el punto de vista ideológico conservador como del progresista.

Por último, me parece detectar en Cuenca Toribio una cierta melancolía a la hora de hacer sus valoraciones del legado cultural de la Iglesia. El libro es un homenaje al aporte cultural de ésta, pero el autor, en todo momento, se manifiesta muy libre para ejercer una siempre sutil capacidad crítica. Se empieza subrayando la respuesta alicorta a la modernidad que la Iglesia católica aportó en el siglo XIX, con una explícita crítica al ejercicio de su diócesis por parte de los obispos («la clerecía hispana fue la menos fraterna de las europeas») y se reitera que en la trayectoria del catolicismo contemporáneo ha pesado demasiado «un innato complejo de inferioridad» que queda reflejado sobre todo en su etapa más reciente. La melancolía de los contrastes de los afanes de los proyectos y las limitaciones de los resultados flota ciertamente en este libro, testimonio militante de lucha contra la simplicidad con la que se ha despachado, con tanta frecuencia, en el siglo XX la obra cultural de la Iglesia española.

Este libro es un testimonio militante de lucha contra la simplicidad