El «auténtico legado» de la Reina Victoria Eugenia que aún perdura
La primera exposición monográfica que dedica la Galería de las Colecciones Reales a una reina subraya la labor social y humanitaria de la bisabuela de Felipe VI
En el refugio más íntimo de la Reina Victoria Eugenia en Madrid
Esta funcionalidad es sólo para registrados
Iniciar sesiónLa icónica diadema de la flor de lis que Alfonso XIII regaló a su entonces prometida Victoria Eugenia Julia Ena de Battenberg en 1906 se convertirá, sin duda, en uno de los focos de atención de la muestra que los Reyes inauguran este ... martes en la Galería de las Colecciones Reales, la primera monográfica sobre una Reina y la primera que se le dedica a una figura tan singular como fue la bisabuela de Felipe VI.
De entre las 350 piezas reunidas, destaca el carruaje de caoba que llevó a Victoria Eugenia hasta los Jerónimos el día de su boda o el gran manto de terciopelo y armiño que vestía en los momentos más solemnes, como la Apertura de las Cortes, aunque brilla especialmente esa 'joya de pasar' de brillantes engastados en platino que la Reina lució en su boda y que tanto Doña Sofía, como ahora la Reina Letizia, han llevado después. Estiman su valor en más de 50.000 euros y se dice que es la preferida de la actual monarca. Sin embargo, «el auténtico legado» de Victoria Eugenia, a juicio de las comisarias de la exposición, Arantxa Domingo y Reyes Utrera, es otro, que también perdura.
Su hijo Don Juan ya dio la clave de la herencia más importante que dejó su madre cuando dijo de ella que fue «abnegada cumplidora de su deber, no habiéndose borrado de la memoria de las gentes su constante actividad caritativa y su amor hacia las clases más humildes del pueblo español».
«La Reina Victoria Eugenia dotó de un nuevo papel, de un profundo contenido social al papel de la reina consorte», resalta la historiadora Reyes Utrera. «Encontró su propio espacio en el desarrollo de proyectos filantrópicos relacionados con la salud, el bienestar y la educación, fundamentalmente de niños y de mujeres, y desde luego, de la mano de la Cruz Roja. En esos momentos tan complicados, durante la guerra del Rif, organizó el cuerpo de damas y enfermeras que fue una pieza fundamental para el avance sanitario».
«La Reina Victoria Eugenia dotó de un nuevo papel, de un profundo contenido social al papel de la reina consorte»
Reyes Utrera
Comisaria de la muestra
Una de las salas de 'Victoria Eugenia' muestra a la propia Reina vestida de enfermera, como su estrecha colaboradora, la duquesa de la Victoria. Sin María del Carmen Angoloti y Mesa o sin su secretario Rafael Gordón de Wardhouse y Arístegui no habría podido desplegar esa labor humanitaria tan intensa por la que recibió la Rosa de Oro, el mayor reconocimiento que otorgaba el Papa a una reina católica.
ABC y otros medios gráficos dieron cuenta de sus viajes oficiales e institucionales, pero también de esa labor de ayuda a roperos, comedores sociales, dispensarios tuberculosos y hospitales. ¡Cuántos ratos pasaría la Reina gestionando estas actividades desde ese despacho que reproduce la exposición, con los muebles traídos desde sus estancias privadas del Palacio Real!
Su escritorio no es la única pieza que traslada al visitante a esas habitaciones íntimas de la Reina. Patrocinada por la Fundación Santander, la exposición recorre la infancia de Victoria Eugenia en Inglaterra y su noviazgo con Alfonso XIII, con los obstáculos que tuvieron que salvar con su conversión al cristianismo y su consideración de Alteza Real. «Su matrimonio se llevó a cabo por amor», apunta Domingo.
Cuadros, fotografías, recuerdos y regalos rememoran cómo el día más importante de su vida, aquel 31 de mayo el que se convirtió en Reina, acabó en tragedia por el atentado que sufrió la comitiva real tras la boda. El siguiente espacio muestra 'de cerca' a Victoria Eugenia, con su tocador,su biombo, un deshabillé en raso, gasa y encaje que lleva su nombre bordado y uno de sus vestidos. También han llevado hasta este espacio su velador y el juego de té, que recuerdan la costumbre británica que impuso en sus estancias privadas, y los libros y un piano, que remiten a su biblioteca y su afición a la música.
Justo encima de sus habitaciones, para tener a sus hijos cerca y supervisar su crianza y educación, mandó construir una guardería, recreada para la exposición. Madre de seis hijos (siete, en realidad, porque uno nació muerto), Victoria Eugenia concedió «muchísima importancia a la selección de las lecturas» y al deporte, según explica Domingo. «Consideraba que era básico en la formación integral de sus hijos y lo pudo poner en práctica durante sus estancias en La Granja, pero sobre todo en el Palacio de la Magdalena» en Santander, que la Reina convirtió en el lugar de veraneo preferido para la Familia Real.
Una selección de retratos de artistas como Joaquín Sorolla, Luis Menéndez Pidal o Philip Alexius László de Lombos o las esculturas de Mariano Benlliure «nos hace recordar que Victoria Eugenia fue una Reina con una imagen muy potente y ella lo sabía», destaca por su parte Víctor Cageao, director de la Galería de las Colecciones Reales.
Como Reina, «quiso dejar su sello» en el estricto y ceremonioso protocolo de la Casa Real, según explica la comisaria Reyes Utrera, y en las llamadas «capillas públicas» (las solemnidades religiosas eran abiertas al público), «estableció en 1926 una uniformidad para sus damas». Es uno de los resultados de la investigación llevada a cabo por las comisarias de la muestra desde 2016. Su estudio también ha despejado una controversia histórica. Por una carta del marqués de Villalobar, la Casa Real supo antes de la boda que Victoria Eugenia podía haber heredado una enfermedad de la que se decía que producía una serie de hemorragias, pero que no se tipificó como hemofilia hasta 1912.
-
En el refugio más íntimo de la Reina Victoria Eugenia en Madrid
Mónica Arrizabalaga -
Victoria Eugenia, la Reina española elegida por votación popular
Mónica Arrizabalaga
La exposición finaliza con el exilio de la Reina primero en París, Londres o Roma, donde estuvo presente en la muerte de Alfonso XIII en 1941, y después en Lausana, donde falleció el 15 de abril en 1969, justo a los 38 años de abandonar España. Un año antes había regresado para el bautizo de su bisnieto, el actual Felipe VI y en 1967 concedió una entrevista a una televisión francesa que conmueve escuchar hoy. Recordaba de forma muy viva aún a las víctimas de aquel 24 de mayo de 1906 en que se convirtió en Reina de España.
Límite de sesiones alcanzadas
- El acceso al contenido Premium está abierto por cortesía del establecimiento donde te encuentras, pero ahora mismo hay demasiados usuarios conectados a la vez. Por favor, inténtalo pasados unos minutos.
Has superado el límite de sesiones
- Sólo puedes tener tres sesiones iniciadas a la vez. Hemos cerrado la sesión más antigua para que sigas navegando sin límites en el resto.
Esta funcionalidad es sólo para suscriptores
SuscribeteRedactora especializada en arqueología y patrimonio. Autora de 'España, la historia imaginada' (Espasa) y coautora, junto con Federico Ayala, de 'La Gaceta olvidada' (Libros.com).
Esta funcionalidad es sólo para registrados
Iniciar sesión
Esta funcionalidad es sólo para registrados
Iniciar sesiónEsta funcionalidad es sólo para suscriptores
Suscribete