El Consejo de Ministros aprueba la ley del Museo Reina Sofía
La Reina Sofia visita el Museo Reina Sofia por su 20 Aniversario - IGNACIO GIL

El Consejo de Ministros aprueba la ley del Museo Reina Sofía

Hoy se ha presentado el proyecto que iguala al CARS y al Prado en autonomía y organización

MADRID Actualizado:

El Consejo de Ministros ha aprobado hoy la ley que regulará el funcionamiento del Museo Reina Sofía. Auque su redacción ya fue anunciada el pasado mes de noviembre, al celebrarse el 20 cumpleaños del centro. En definitiva se trata de dotar a una de las instituciones culturales de cabecera de un instrumento legal para garantizar su autonomía y una gestión más eficaz. La evolución de los museos, desde su función social hasta su sentido cultural, ha ido cambiando profundamente durante las últimas décadas, pero sus estructuras de gestión permanecían ancladas a la burocracia del Estado. Los lentos plazos y la poca autonomía venían haciendo imposibles algunos proyectos internacionales entre el Reina Sofía y otros museos del mismo rango, gestionados de manera autónoma, en distintos países. De ahí que esta ley suponga un gran impulso.

Lo cierto es que la norma debe dotar de una estructura ágil y autónoma, similar a la que se creó para el Prado en 2003. Impulsada por la Ministra de Cultura, ha contado con el apoyo de la oposición -como así ocurrió con el centro que dirige Miguel Zugaza— demostrando una vez más el valor de una política que no se limita al mandato de una legislatura y ha servido para proteger las principales instituciones de la pendencia política. Ángeles González-Sinde no podrá acudir a la presentación debido a que ha tenido que reducir su agenda pública por la triste muerte de su hermano en accidente de tráfico.

Puntos fundamentales

Si finalmente se aprueba, como está previsto, esta «Ley reguladora del MNCARS», el Museo Reina Sofía podrá, en primer lugar, agilizar los plazos y tener menos restricciones en los contratos, gracias a la nueva regulación del régimen jurídico.

En segundo lugar, podrá tener un control financiero permanente, la vieja aspiración de los gestores culturales públicos, puesto que les permite tomar decisiones, manejar de manera articulada el propio presupuesto y poner en marcha proyectos sin tener que esperar un visto bueno de la Administración por cada paso que se da.

También gana en posibilidades de autofinanciación y capacidad para gestionar sus propios recursos y en capacidad para convocar a la sociedad civil a participar en la vida del museo.

Por último, aunque a medio plazo, la ley permitirá una homogeneización del personal, como ya ocurrió en el Prado, donde convivían funcionarios y personal laboral de diferentes tipos de contratación.

Algunas de estas claves se han ido comentando en los últimos meses y todas tienen como objetivo impulsar una nueva época en el Reina Sofía. En entrevista con Laura revuelta publicada en ABC Cultural, el director del museo declaraba su inteción de convertir el Reina Sofía en «el museo de referencia en el siglo XXI».