El arte de la interacción humana en la Tate Modern
Visitantes en el Turbine Hall durante la visita a «These associations» - abc

El arte de la interacción humana en la Tate Modern

En la última obra de Tino Sehgal, el visitante es acompañado por una persona que le cuenta una historia siempre diferente, una muestra de la relación entre el individuo y la sociedad

londres Actualizado:

El arte moderno es un perpetuo combate por romper fronteras. En esta búsqueda experimental se han dado grandes saltos y se han abierto muchos debates sobre la identidad del arte y sus límites. La obra del artista anglo germano Tino Sehgal, que se inaugura este martes en la Tate Modern de Londres, es la última manifestación de esta polémica.

La obra tiene lugar en el célebre Turbine Hall del museo que en los últimos 12 años vio obras experimentales de Anish Kapoor, Olafur Aliasson, Bruce Nauman y Doris Salcedo. La diferencia es que con «These Associations» Sehgal lleva la ruptura un punto más allá. Sehgal rechaza la idea de que el arte tenga una expresión física (que sea un cuadro, escultura, artefacto, instalación, etc) y trata con igual desdén la idea de una explicación escrita de su obra.

En «These associations» el espectador ingresa a la Turbine Hall y es abordado por una persona que le cuenta una historia. Unos 50 participantes pagos son los encargados de esta interacción con el público que puede escuchar desde un relato banal hasta una conmovedora y misteriosa vida de exilio. Para Seghal es una forma de comprender la relación entre el individuo y la sociedad. “Es comprender el significado de pertenecer a un grupo, una pregunta que me hago continuamente”, declaró Seghal.

El proyecto más arriesgado de la Tate

Este tipo de experimento es una marca distintiva de su obra. En un trabajo previo “This Progress” un niño recibía al espectador que era acompañado en su visita por gente de cada vez más edad discutiendo la idea del progreso. Según Chris Dercon, director de la tate Modern, “These Associations” es el proyecto “más complejo, difícil y peligroso que hayamos presentado en el museo”.

Si se tiene en cuenta que la Tate Modern no se ha caracterizado por su timidez a la hora de promover vanguardias, estas palabras de Dercon constituyen una encendida recomendación. Si se trata de arte o no es otra cosa. En todo caso, el hecho que preceda en día a la inauguración de los Juegos Olímpicos este viernes tiene sentido: en ambas experiencias habrá una masiva interacción de gente de cualquier parte del mundo. No habría que descartar que muchos de ellos se cuenten historias.