Thyssen contra Thyssen: la guerra que no cesa

Thyssen contra Thyssen: la guerra que no cesa

NATIVIDAD PULIDO | MADRID
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El desembarco de la colección de Francesca de Habsburgo en el Museo Thyssen tendrá que esperar. Un nuevo desencuentro entre la hija y la viuda del barón (y ya van unos cuantos) tuvo lugar el pasado 18 de diciembre, en una más que tensa reunión del Patronato del museo. La historia se remonta al 20 de abril, cuando dicho Patronato dio luz verde a que Francesca de Habsburgo hiciese un proyecto expositivo en el museo con obras de su colección, T-B A21, fundada en 2002. Quedó entonces por discutir presupuesto y ubicación exacta, según fuentes del museo. En principio iba a hacerse en diciembre, después se pensó inaugurarla en febrero y ahora se ha cancelado «sine die».

Los motivos varían, según se hable con una parte u otra. Desde el museo se asegura que ha habido mucha premura por parte de Francesca, que el presupuesto era muy elevado (más de 300.000 euros) y no había patrocinador, y que cambió drásticamente el proyecto. El primero presentado, «Ficciones naturales», era una reflexión artística sobre la naturaleza, con obras de Olafur Eliasson, Carsten Höller, Sarah Morris, Thomas Struth... Parte de estas obras debían viajar a Tokio y se cambió el proyecto por otro más radical y comprometido, «Shooting Back»: una reflexión sobre la identidad, las tradiciones, el folclore y los rituales, a través de artistas de la India, Tíbet, Taiwan, Serbia, Croacia, China, Líbano... Desde el museo se dice que no encaja nada. La hija del barón advierte otros motivos: la baronesa nunca ha querido que entre el arte contemporáneo. Ésta se resiste a descolgar su retrato y el del barón, pintados por Ricardo Macarrón, del vestíbulo, para instalar una obra de Ernesto Neto. La guerra de las Thyssen está servida.