Vista de una señal derribada debido a las fuertes lluvias en Venecia
Vista de una señal derribada debido a las fuertes lluvias en Venecia - EFE

Dos tapices de Joan Mirò, dañados por las fuertes lluvias en Venecia

Las obras, cada una valorada en medio millón de euros, se encontraban en el Palazzo Zaguri, porque iban a formar parte de la exposición «Desde Kandisky hasta Botero, todos en un hilo», que abrirá sus puertas el 1 de noviembre

RomaActualizado:

Dos tapices de Joan Mirò, de un valor de medio millón de euros cada uno, se han mojado como consecuencia de las fuertes lluvias que en las últimas horas han inundado Venecia, explicaron los responsables del Palazzo Zaguri.

Las obras se encontraban en este palacio veneciano, porque iban a formar parte de la exposición «Desde Kandisky hasta Botero, todos en un hilo», que abrirá sus puertas el 1 de noviembre.

Los dos tapices han sido enviados a una tapicería de la localidad de Asti (noroeste de Italia) para ser sometidos a las reparaciones pertinentes y admitieron que el agua salada podría haber dañado los colores. No obstante, indicaron que confían en que las obras puedan estar listas para exponerse a partir del 1 de noviembre.

Las fuertes lluvias caídas en toda Italia en los últimos días provocaron el lunes que la marea subiera en Venecia hasta los 156 centímetros sobre el nivel del mar, el máximo desde 2008, lo que generó lo que se conoce como «acqua alta», la inundación de la Plaza de San Marcos y del resto de las calles de la ciudad de los canales.

En el Palazzo Zaguri, la gran cantidad de agua inundó las tuberías y salió por los inodoros de los baños del segundo piso, cayendo hacia las plantas inferiores. Los tapices se encontraban cerca de los servicios y, aunque estaban cubiertos por un embalaje, se acabaron mojando. «Volvimos a la exposición por la noche, porque había una segunda alerta de agua de unos 140 centímetros de altura. En el primer piso, vimos un arroyo de agua que bajaba por las escaleras y subiendo nos dimos cuenta de que el agua venía del segundo piso», relató Francesco Macaluso, uno de los responsables de la exhibición.