«Almiar», de Monet, fue adquirido por un comprador asiático por 81,5 millones de dólares en noviembre de 2016 en Christie’s Nueva York
«Almiar», de Monet, fue adquirido por un comprador asiático por 81,5 millones de dólares en noviembre de 2016 en Christie’s Nueva York - ABC

Las subastas de arte se desplomaron en 2016

Un informe del mercado mundial desvela que sufrieron una caída del 18,8% respecto a 2015. Las ventas privadas y online se disparan

MadridActualizado:

En el informe sobre el mercado mundial del arte en 2016, publicado, como es habitual cada año, en la Feria Tefaf de Maastricht, llamó la atención muy especialmente un dato: las subastas cayeron dramáticamente. El valor de las ventas globales en subasta se redujo de los 20.800 millones de dólares en 2015 (el mejor año de la Historia) a los 16.900 millones en 2016, lo que supone una caída de un 18,8%. La situación incluso empeora en cuanto al volumen de obras vendidas, que descendió un 21,5%. En Estados Unidos la debacle fue mayor. Allí las subastas cayeron hasta un 41%. En Europa se redujeron un 13%, mientras que en Asia se mantuvieron. China domina ya la cuota del mercado global de subastas. Según Rachel A. J. Pownall, autora del informe, estos datos contrastan con el incremento, aunque tibio, de las ventas en el mercado global: 45.000 millones de dólares en 2016, un 1,7% más que en 2015.

Pero, ¿qué ha ocurrido? En 2016 se dieron unas circunstancias políticas y económicas complejas que llevaron a los dueños de las obras maestras a mostrarse reacios a sacarlas a la venta. Es el caso del referéndum del Brexit (con todas las incógnitas para el mercado del arte que ello conlleva), la caída de la libra o la victoria de Donald Trump como presidente de Estados Unidos.

«Masterpiece», de Roy Lichtenstein, fue adjudicada en 150 millones de dólares en venta privada
«Masterpiece», de Roy Lichtenstein, fue adjudicada en 150 millones de dólares en venta privada - ABC

Los coleccionistas se decantaron por otros circuitos para adquirir obras de arte, especialmente las ventas privadas, que experimentaron un incremento de un 25%. Según dicho informe, representan un 70% del negocio mundial del arte. Los marchantes independientes proliferan como setas. Los nuevos coleccionistas prefieren la privacidad y el anonimato. Todo lo contrario a los magnates que dominaron hace unos años el mercado, que hacían gala de un exhibicionismo casi obsceno. Las obras que superan los 100 millones de dólares se están adjudicando en ventas privadas. Es lo que ocurrió, según «The New York Times», con «Masterpiece», una icónica obra del pop art, firmada por Roy Lichtenstein en 1962, vendida por la coleccionista y filántropa Agnes Gund por 150 millones de dólares.

EE.UU. sigue imbatible

Por otro lado, las subastas online han experimentado un crecimiento vertiginoso. En Christie’s aumentaron un 109% (217 millones de dólares); en Sotheby’s, un 20% (155 millones de dólares). El valor de las obras vendidas en la Red es aún muy pequeño (en Christie’s la media es de unos 6.000 dólares).

Europa sigue llevando la voz cantante en el mercado (más de 20.500 millones de dólares), seguida por América (14.500 millones) y Asia (unos 10.000 millones). Por países, Estados Unidos sigue imbatible (29,5% de las ventas), seguido por Gran Bretaña (24%) y China (18%). Este último se ha desinflado en los últimos dos años. Y, aunque según el citado informe, los gustos de los coleccionistas están cambiando (artistas como Warhol, Picasso, Modigliani, Bacon o Cy Twombly «han sufrido un dramático descenso de su rendimiento en subasta»), ese descenso habría que atribuirlo a que los dueños de las obras maestras las guardan para momentos de mayor bonanza económica y no tanto a un cambio del gusto de los coleccionistas.

Los retratos de Marten Soolmans y Oopjen Coppit, pintados por Rembrandt, fueron comprados en 2016 en venta privada por el Louvre y el Rijksmuseum de Ámsterdam. Su precio: 160 millones de euros
Los retratos de Marten Soolmans y Oopjen Coppit, pintados por Rembrandt, fueron comprados en 2016 en venta privada por el Louvre y el Rijksmuseum de Ámsterdam. Su precio: 160 millones de euros - ABC

En caída libre

Si analizamos las dos grandes casas de subastas mundiales, Christie’s y Sotheby’s, ninguna se ha salvado de la caída libre. Las ventas en subasta en Christie’s en 2016 ascendieron a unos 4.400 millones de dólares, un 22% menos que en 2015. El fuerte aumento de las ventas privadas (un 25%) hizo que la caída global se frenara hasta un 16% (5.400 millones de dólares, sumando subastas y ventas privadas). La venta privada más alta del año pasado fue una pareja de retratos de Marten Soolmans y Oopjen Coppit, pintados por Rembrandt, adquiridos por 160 millones de euros conjuntamente por el Louvre y el Rijksmuseum de Ámsterdam.

Se dice que Christie’s prevé un recorte de la plantilla de 250 personas (un 12% del total). Entre las consecuencias directas de la crisis, el cierre de una de sus sedes en Londres, la de South Kensington, que lleva celebrando subastas desde 1975. En ella se vendían obras de menor valor que en su sede principal de King Street. Además, Christie’s reducirá su actividad en Ámsterdam. Y es que, como advierte Guillaume Cerutti, consejero delegado de Christie’s, «necesitamos estar presentes y fuertes donde están los clientes». Que en su caso es América (39%) y Asia (19%). En los últimos tres años la compañía ha abierto sedes en Shanghai y Pekín, y este mes inaugura sala en Los Ángeles.

«Las mujeres de Argel (Versión O)», de Picasso, es la obra más cara de la Historia en subasta. Fue vendida en 2015 por 179,4 millones de dólares
«Las mujeres de Argel (Versión O)», de Picasso, es la obra más cara de la Historia en subasta. Fue vendida en 2015 por 179,4 millones de dólares - ABC

Optimismo

Además, ha habido baile de cargos en Christie’s. Han salido nombres históricos, como Marc Porter, presidente de Christie’s América, que dejó la compañía en diciembre de 2015 para irse a la competencia. Asimismo, se marchó Brett Gorvy, especialista en arte de posguerra y contemporáneo, que se ha asociado con Dominique Lévy para crear una empresa. En España también hubo cambios en 2016. Juan Várez, consejero delegado de Christie’s durante muchos años, se marchó, siendo sustituido por Carmen Schjaer, hasta entonces directora de la oficina en Barcelona.

Pese a todo ello, los responsables de Christie’s se muestran optimistas. Las ventas privadas y online crecieron y tuvieron un 32% de nuevos compradores el año pasado. Aún siguen liderando el mercado, aunque Sotheby’s le ha recortado distancia y ya le pisa los talones. La obra más cara subastada el año pasado en Christie’s fue «Almiar», de Monet, adquirido por un comprador asiático por 81,5 millones de dólares. Hacía tiempo que los impresionistas no estaban en el top del mercado. Le siguen «Sin título XXV», de Willem de Kooning (66,3 millones de dólares) y «Lot y sus hijas», de Rubens (44,8 millones de libras), comprado curiosamente por un coleccionista de arte contemporáneo.

Según Carmen Schjaer, «la situación económica y política ha generado una incertidumbre en el mercado del arte, pero se está recuperando. Resta importancia al cierre de la sede de South Kensington, pues «esas obras de menor valor se están vendiendo en internet. Está cambiando el perfil del comprador y hay que adaptarse a los nuevos tiempos». Asimismo, subraya que «se están abriendo nuevas vías de negocio. Asia se está reforzando mucho. Abrimos nueva oficina en Pekín y el arte asiático ha pulverizado las ventas en Nueva York. Junto con China, están muy fuertes los Emiratos Árabes (Dubai, Doha), la India, Japón... Y la Costa Oeste norteamericana está muy pujante con nuevas fortunas del mundo informático. De ahí que abramos este mes una sede en Los Ángeles».

Nuevos mercados

«Mujer sentada», de Picasso, fue vendida en junio de 2016 en Sotheby's de Londres por 63,6 millones de dólares
«Mujer sentada», de Picasso, fue vendida en junio de 2016 en Sotheby's de Londres por 63,6 millones de dólares - ABC

Por su parte, Sotheby’s registró el año pasado unas ventas consolidadas de 4.900 millones de dólares (incluidas subastas y ventas privadas), mientras que en 2015 las ventas ascendieron a unos 6.000 millones. En el top de ventas de esta casa en 2016, «Mujer sentada», obra cubista de Picasso, rematada en junio en Londres en 63,6 millones de dólares; seguida por un «Retrato de Jeanne Hebuterne», de Modigliani (56,6 millones) y «Chicas en el puente», de Munch (54,4 millones). Entre los mercados más importantes para Sotheby’s, Asia, Emiratos Árabes, la India, Rusia y Latinoamérica, especialmente México. Los clientes de esta zona han aumentado un 30% en los últimos cinco años. Esta firma inauguró en marzo una nueva sede en Dubai, donde los platos fuertes son el arte, las joyas y los coches de lujo.

Aurora Zubillaga, consejera delegada de Sotheby’s en España, se muestra optimista:«Los resultados obtenidos en 2016 reflejan una creciente confianza en el mercado. Pese a haber sido un año complicado política y económicamente, fue muy sólido. Y 2017 ha comenzado con buen pie. La subasta de arte impresionista de los días 2 y 3 de marzo en Londres fue la de mayor recaudación en la historia en Europa, con 214 millones de libras. Un paisaje de Klimt se vendió por 48 millones de libras. Son datos para el optimismo, aunque la mejoría es lenta. En 2007 y 2008 se vendía todo y eso ya no ocurre».