«Playa de San Sebastián», 1900-1901. Museo Sorolla
«Playa de San Sebastián», 1900-1901. Museo Sorolla - ABC

El Sorolla más íntimo, en pequeño formato

El museo del artista en Madrid reúne 227 apuntes, muchos inéditos

MadridActualizado:

Su obra se exhibe por vez primera en Portugal (concretamente, en el Museo Nacional de Arte Antiga de Lisboa), en marzo una selección de sus mejores y más espectaculares lienzos recalará en la National Gallery de Londres en la exposición «Sorolla: maestro español de la luz» y en unos meses se publicará el primero de los cinco volúmenes de su catálogo razonado (centrado en las 1.300 obras que atesora su casa-museo), que ayer inauguraba una nueva exposición temporal, centrada en sus obras en pequeño formato.

A lo largo de su carrera, Joaquín Sorolla pintó, siempre del natural, dos millares de tablillas, que él llamaba apuntes, manchas o notas de color. Apenas tardaba media hora en hacerlas. Las conservaba en su estudio, sujetas con alfileres y con ellas cubría paredes enteras. Más tarde comenzó a enmarcarlas. Es el Sorolla más íntimo y personal. Una selección de estas 227 pequeñas grandes joyas (realizadas especialmente sobre tabla o cartón, pero también sobre lienzo y papel) cuelgan, muy juntas y hasta el 29 de septiembre, en las paredes del Museo Sorolla: 44 de ellas proceden de colecciones particulares, casi todas inéditas. El título, «Cazando impresiones», se toma de una cita del periodista y crítico Mauricio López.

Apuntes

Blanca Pons-Sorolla, bisnieta del artista y una de las tres comisarias de la muestra –también lo será de la de Londres–, explica que, salvo escasas excepciones, estas obras en pequeño formato no son bocetos para sus grandes trabajos, sino apuntes que hace para sí mismo, para investigar sobre la luz y su reflejo en el agua, el color, el movimiento... y cuyos resultados luego plasmará en sus grandes composiciones:«Es un Sorolla muy moderno, con una mirada rápida, instantánea, fotográfica. Le permite estudiar cosas que quiere pintar».

Aunque no fueron concebidas para exponerse, ya en 1909 pudieron verse en la Hispanic Society de Nueva York obras de Sorolla en pequeño formato. Las hizo durante toda su vida, desde sus años de formación en Valencia, sus viajes por Italia, Francia o Estados Unidos, sus estancias en Galicia, Asturias, León, Jávea y Biarritz, hasta sus últimos apuntes, en torno a 1916-1918, centrados casi exclusivamente en San Sebastián. Siguió experimentando en ellos con cartones sin imprimación. Semejan obras abstractas.