El mural atribuido a Banksy que ha desaparecido
El mural atribuido a Banksy que ha desaparecido - AFP

Roban en París una obra en homenaje a las víctimas del Bataclan atribuida a Banksy

La obra, que no está firmada, representa a un personaje cabizbajo y de aspecto triste y estaba pintada sobre una salida de emergencia por la que numerosas personas escaparon de los ataques terroristas

Corresponsal en ParísActualizado:

Una obra atribuida a Banksy, rindiendo homenaje a las víctimas del atentado terrorista islámico del mes de noviembre de 2015, en la sala de conciertos Bataclan, fue robada la noche del viernes al sábado pasado en una de las puertas traseras del famoso lugar de peregrinación cívica.

La dirección de Bataclán ha hecho público un comunicado para denunciar un acto de vandalismo, más allá del mero robo: «El trabajo de Banksy era y es un símbolo del recuerdo que nos pertenecía a todos, a los parisinos y a los ciudadanos del mundo. El robo es un atentado de nuevo cuño, contra la memoria común. La esencia del arte urbano es dar vida a una obra de arte en un entorno particular. Estamos convencidos de que esa obra solo tenía sentido en ese lugar, en recuerdo de las víctimas del terror islámico. Esa es la razón por la que habíamos deseado dejarla libre, en la calle, accesible a todos».

La obra de Banksy, en recuerdo y homenaje a las 130 víctimas mortales, asesinadas por un comando del Estado Islámico la noche del 13 de noviembre de 2015, en el Bataclán y varias terrazas del distrito XI de París, representaba a una mujer joven, cabizbaja, triste, recogida consigo misma, quizá orando.

Aura de misterio

Pintada en una de las puertas traseras de la sala de conciertos, la obra de Banksy estaba tocada por el aura de un misterio callejero, a la que han sido insensibles unos ladrones bien pertrechados para cometer su fechoría. Llegaron con un material técnico que les permitió recortar y arrancar la puerta entera, para desaparecer con destino desconocido.

La policía judicial ha organizado una operación de búsqueda y captura urgente, tratándose de un robo de profundo alcance simbólico.

En Francia y París existen otras obras atribuidas al misterioso y legendario artista urbano. Varias de esas obras, consagradas a la tragedia de la inmigración y algunos campos tristemente célebres, como el de Calais, en el norte de Francia, consiguieron en su día una justa fama, jamás desmentida.

La obra robada la noche del viernes al sábado se descubrió a finales del mes de junio pasado, convirtiéndose en lugar de informal peregrinación, por razones no solo artísticas.

Las obras de Banksy son siempre apreciadas por el gran público, los amantes del arte urbano/callejero y el público especializado. Sin embargo, bastantes de sus obras son víctimas de ataques y vandalismos de muy distinta naturaleza.

Otros altercados

En su día, la escena de una niña que dibujaba o tejía una tapicería sobre una cruz gamada, nazi, fue víctima de ataques de naturaleza política, antisemita. Los homenajes y reflexiones visuales de Banksy sobre el campo de refugiados de Calais también suscitaron cierta violencia. Oscuras bandas de personajes embozados intentaron e intentan destruir obras que consideran «políticamente indeseables».

En el caso de la mujer joven, recogida a las puertas de una sala de conciertos, donde fueron asesinadas decenas de víctimas inocentes, no es fácil sospechar la sensibilidad última de los ladrones. El arte urbano/callejero de Banksy no tiene valor «comercial» conocido. El recogimiento moral en recuerdo de víctimas anónimas es un acto cívico, moral, espiritual. Robar o hacer desaparecer una obra de tal naturaleza es un acto quizá más oscuro e inquietante que el mero «vandalismo».