Fotografía de Susan Sontag tomada por Hujar en 1975
Fotografía de Susan Sontag tomada por Hujar en 1975 - PETER HUJAR

Peter Hujar, memoria gráfica de la contracultura neoyorquina

La Fundación Mapfre de Barcelona dedica la primera gran retrospectiva al fotógrafo estadounidense

BARCELONAActualizado:

Su nombre no ha brillado con la misma intensidad que el de, pongamos, su admirado Richard Avedon o el de ese Robert Mapplethorpe del que siempre desconfió por ambicioso y arribista, pero su mirada supo filtrar como pocas todos los brillos y matices de la contracultura que se arremolinaba en los márgenes del Downtown neoyorquino en los años sesenta y los setenta.

Suya es, sin ir más lejos, la imagen de Candy Darling –sí, la de «Candy Says» de The Velvet Underground– en su lecho de muerte que ilustraba la cubierta del disco «I Am A Bird Now», de Antony & The Johnsons; y suyo es también el célebre retrato de Susan Sontag fingiendo meditar «sobre su propia mortalidad» , uno de los muchos reclamos de «A la velocidad de la vida», completa retrospectiva que reúne en la Fundación Mapfre de Barcelona 160 instantáneas del fotógrafo estadounidense.

Candy Darling en su lecho de muerte
Candy Darling en su lecho de muerte - PETER HUJAR

Siguiendo los pasos de Diane Arbus y buscando la belleza en los primeros planos al natural, el retrato como espejo del alma y la carne magullada como reflejo de la propia vida, Peter Hujar, nacido en 1934 y fallecido en 1987 víctima del sida, empezó trabajando como fotógrafo de moda para revistas como «Harper’s Bazaar» y «GQ», fue uno de los satélites volantes de la Factory de Andy Warhol y acabó transformando su fracaso profesional en uno de sus mayores logros. «La ausencia de éxito comercial le permitió explorar todas la caras de la fotografía», subraya Joel Smith, conservador de fotografía de la Morgan Library neoyorquina y comisario de una exposición que, tras su paso por Barcelona, viajará a La Haya y Nueva York.

Es por eso que, además de convertirse en el fotógrafo que «con mayor fidelidad retrató la escena neoyorquina», en palabras de Smith, Peter Hujar destacó por su capacidad de enfrentarse con idéntico entusiasmo y dedicación a todo aquello que se pusiese delante de su objetivo, ya fuese un perro embarrado, un puñado de escombros de una casa de Newark, desnudos anónimos o prominentes figuras culturales como William S. Burroughs, Isaac Hayes o Moondog, entre muchos otros. «Entendía que todo aquello que fotografiaba era único y original», apunta Smith, para quien una de las claves del Hujar retratista era la intimidad que era capaz de arrancar a cada uno de sus trabajos. «Podía utilizar diecinueve o veinte carretes para un único retrato buscando capturar la naturalidad», añade el comisario.

«Gary In Contortion«, de 1979
«Gary In Contortion«, de 1979 - PETER HUJAR

Escapando de los rigores del relato cronológico y reivindicándose como la mayor exposición que se la dedicado a Hujar no sólo en España, sino en todo el mundo, «A la velocidad de la vida» explora también las escapadas del fotógrafo a Italia, donde estudió cine durante un año sin decírselo a nadie, así como sus conexiones con la escena gay y drag queen, sus aportaciones al Frente de Liberación Gay o sus inicios poco convencionales, ya que fue uno de los pocos fotógrafos de su generación que se formó como tal: estudió en la High School of Art & Design neoyorquina, donde una clase magistral de Richard Avedon alimentó aún más sus ganas de capturar la belleza entre los escombros.