Nouvel puntúa su creación: 18 sobre 20, «casi roza la excelencia»

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El padre de la criatura se muestra muy satisfecho por haber podido construir este edificio en Madrid, aunque le cuesta ponerle una nota del 0 al 10: «Siempre hay cosas que pueden mejorar, pero este proyecto casi roza la excelencia. Está muy bien. Le pondría 18 sobre 20, según las calificaciones en Francia». Reconoce Nouvel que quiso «correr riesgos con este edificio, que es muy ambicioso, y espero estar a la altura. No se halla dentro de la arquitectura tradicional española. Estos materiales no están muy integrados en España. Quise construir la ciudad con otra capa, que no pertenece al vocabulario de Madrid». Eso sí, no escondió el sol de esta ciudad, que se cuela por la cubierta en un interesante juego de sombras y luces.

También reconoce que aún «no está terminado del todo» el edificio y es consciente de que será criticado. «No hay ruptura, sino continuidad. He querido asumir la historia. Este edificio no hace sombra a Sabatini; está a un metro de él, no lo toca», apunta Jean Nouvel, quien quiso aclarar que «el precio final no está relacionado con los materiales, sino con muchos otros factores. Es evidente que ha sido más difícil haberlo construido en España que en Francia, Gran Bretaña o Alemania». Enamorado de nuestro país (además del nuevo CARS y la torre Agbar en Barcelona, proyecta un complejo residencial en Ibiza), dice que siempre le ha atraído el sur y España: «Me siento mediterráneo en mi alma. Me atrae mucho esta cultura».