Mil museos de Europa dedican la primavera a los «Cinco sentidos»

Juan Pedro Quiñonero
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PARÍS. La primavera también ha alterado la programación de 800 museos franceses y 224 museos europeos (entre los que se encuentran el Arqueológico Nacional, Altamira, Nacional de Arte Romano, Nacional de Escultura, Cerralbo, el Prado y González Martí), que hoy domingo lanzan otra «Primavera de los museos», que este año se dedica a «Los cinco sentidos». La idea central es muy simple: gratuidad de la entrada, programación especial, acompañamiento cultural, promoción audiovisual, y, en «estrella americana», exposiciones donde los cuerpos desnudos y la glorificación artística de los cinco sentidos son presentados como un «cebo» en tiempos de crisis.

En París, los desnudos del Museo Picasso tienen una importancia excepcional; la sexualidad de la revolución surrealista del Centro Pompidou tiene una fuerza de primera magnitud; los desnudos de Chasseriau (un pintor de iglesias) en el Grand Palais son francamente atractivos; las tapicerías del Museo de Cluny descubren bellísimas historias de amor.

En el resto de Francia, cada región presenta, a través de sus museos, una panorámica artística de la sensualidad de los cinco sentidos. Los grandes vinos de Burdeos, tema primordial de cierta pintura clásica. Los paisajes neoclásicos italianos, en eterna glorificación de las formas ideales del cuerpo femenino y masculino. Incluso, a través del bodegón de todos los tiempos, evocación de la sensualidad gastronómica, como ocurre en algunas exposiciones consagradas al gran arte de la dulceria árabe-musulmana-andaluza...

Originalmente, la «Primavera de los museos» fue concebida por el Ministerio de Cultura francés como jornada de promoción museística. Tras la sacudida del 11 de septiembre pasado, la crisis generalizada provocó una caída de las entradas de los museos. Y los organizadores de la edición de la primavera museística de hoy imaginaron lanzar un «tema fuerte y atractivo», como la sensualidad, la glorificación de los sentidos, para intentar conseguir un «retorno masivo» del turismo museístico.

Los argumentos del gran arte del desnudo, en los principales museos parisinos y europeos, se anuncia doblemente triunfante: se da por descontado un gran éxito de público y es una evidencia el triunfo glorioso de la carne resucitada, a través del gran arte.