El Museo Lázaro Galdiano acogerá mañana la intensa jornada de trabajo
El Museo Lázaro Galdiano acogerá mañana la intensa jornada de trabajo - ABC

El mundo del arte revisa y amplía el Código de Buenas Prácticas

Las asociaciones del sector debatirán mañana en Madrid un nuevo documento

MadridActualizado:

En 2007 el mundo del arte en España dio un paso decisivo con la firma del documento de buenas prácticas en museos y centros de arte (más conocido como Código de Buenas Prácticas), una vieja reclamación con la que el sector trataba de profesionalizarse, evitando al mismo tiempo que el político de turno mangoneara a su antojo museos, directores, patronatos, jurados de premios... Fue avalado por el entonces Ministerio de Cultura. Buena prueba de ello fue, por ejemplo, la elección del actual director del Museo Reina Sofía, Manuel Borja-Villel, mediante un concurso público.

Doce años después, dicho documento ha quedado obsoleto y el sector se propone revisarlo, actualizarlo y ampliarlo. Las asociaciones que componen la Mesa Sectorial del Arte Contemporáneo trabajan en ello y debatirán las distintas propuestas en una maratoniana jornada que tendrá lugar mañana en el Museo Lázaro Galdiano de Madrid. Cuando esté listo el documento se presentará al Ministerio de Cultura para su discusión y aprobación.

Entre las propuestas que se pondrán sobre la mesa, el respeto de los derechos de autoría de los artistas, «retribuyendo sin excepción su actividad». Asimismo, consideran que el concurso público no debe limitarse a la elección de los directores de los museos: «La programación o dirección artística de las salas de exposiciones dependientes de administraciones públicas debe ser responsabilidad de una persona del ámbito profesional elegida por concurso público». Instan a que «en ningún caso se podrá externalizar de manera total o parcial la gestión de cualquier museo, centro o sala de titularidad pública al sector privado». Además, abogan por que la exigencia de transparencia se haga extensible a la composición de los patronatos y las adquisiciones de obras de arte.

Patronatos

En cuanto a los patronatos, se considera «imprescindible incrementar el número de personas expertas en ellos, a través de la elección de miembros designados a propuesta de las asociaciones del sector y que deberá cumplir con los criterios de paridad». Se propone que un 30% esté formado por representantes de la administración, un 20% por representantes de la sociedad civil que hayan realizado una aportación significativa al museo o centro de arte en cuestión y un 50% por expertos y científicos.

Propugnan que los tribunales/comisiones que se encarguen de la selección de las direcciones de museos y centros de arte lo hagan siguiendo alguna de estas tres modalidades: a propuesta directa de las asociaciones del sector entre expertos en arte contemporáneo, a través de una bolsa amplia de profesionales de reconocido prestigio elaborada a través de las asociaciones del sector o bien a través de los patronatos que decidan actuar como jurados, siempre que hayan sido elegidos con los criterios de las buenas prácticas. Las recomendaciones no sólo irán destinadas a museos, centros de arte contemporáneo y salas de exposiciones (se elaborará un listado), sino también a universidades y fundaciones.

Jurados de los premios nacionales

El nuevo Código de Buenas Prácticas incluirá la selección de los jurados de los premios nacionales, cuyos miembros no serán designados a dedo, sino a instancia de las asociaciones del sector, como ya ocurre en galardones como el Velázquez. Así se evitarían casos como el que denunció ABC en estas mismas páginas, cuando el actual Ministerio de Cultura cambió a tres de los miembros del Nacional de Artes Plásticas que ya habían sido designados previamente por el equipo del anterior Gobierno. Está prevista en la jornada de mañana la presencia del director general de Bellas Artes, Román Fernández-Baca, que fue quien hizo los tres polémicos cambios.

Isabel Durán, presidenta del Instituto de Arte Contemporáneo, cree que es preciso actualizar el documento en cuestiones de paridad de género, patronatos -evitar que se politicen-, programaciones de museos, jurados de premios, compras de arte... y que el sector del arte «actúe como filtro», incluso en el sector privado. Para Isidro López-Aparicio, de la Unión de Artistas Contemporáneos de España, el nuevo documento también debe aplicarse a centros de arte que no sean públicos, pero que reciban subvenciones públicas. Lo importante, en su opinión, es que los museos sean cada vez más sociales y accesibles. «Y que nunca más un político pueda tomar la decisión por sí solo de cerrar un museo sin contar con el sector del arte», apostilla.