Una de las escaleras del monasterio, cuyas paredes están cubiertas con valiosos azulejos
Una de las escaleras del monasterio, cuyas paredes están cubiertas con valiosos azulejos - ABC

El misterioso robo de 164 valiosos azulejos del siglo XVII en un monasterio de Lisboa

El Monasterio de San Bernardo fue construido en el siglo XIII por orden del rey Dionisio I, hijo de Alfonso III y Beatriz de Castilla

Corresponsal en LisboaActualizado:

El Monasterio de San Bernardo, construido en el siglo XIII por mandato del rey Dionisio I en la localidad de Odivelas (a unos 12 kilómetros de Lisboa) y perteneciente al legado del Ministerio de Defensa luso, vive una pesadilla desde que han ido desapareciendo casi 170 valiosos azulejos del siglo XVII en los últimos días de 2018.

El robo es un misterio que trae en jaque a la Policía portuguesa, en alerta por si el material tuviese como destino el «mercado negro». Un caso que, de momento, no encuentra explicación porque las sustracciones no se han realizado todas a la vez, sino en tramos consecutivos.

Se ha reforzado la vigilancia en este monumento nacional desde 1910 y el Ayuntamiento ha tomado cartas en el asunto, aunque las 164 piezas que faltan dejan un vacío chocante para quienes visitan el precioso enclave.

La voz de alarma la dio el pasado 19 de diciembre la historiadora del arte Raquel Henriques da Silva, quien colabora con el Movimiento Fórum Ciudadanía Lisboa. La experta se dio cuenta de que faltaban 101 azulejos de golpe, y los días siguientes vieron cómo el hurto se ampliaba en el monasterio, donde se halla sepultado el propio monarca Dionisio I, apodado «El Labrador» e hijo de Alfonso III y de su segunda esposa, Beatriz de Castilla.

Fueron dos las acciones delictivas posteriores, el 21 y el 25 de diciembre, siempre en horario nocturno y en la misma galería porticada. Tanto es así que el informe oficial determina: «El Ayuntamiento de Odivelas, consciente de la importancia de la preservación del patrimonio histórico, puso la misma mañana del 19 de diciembre la pertinente demanda criminal en la comisaría de Policía, que registró los hechos. También se efectuaron diligencias ante el director del Colegio Militar, con el fin de que accionara los mecanismos que considerase necesarios o adecuados, especialmente la intervención de la Policía Militar. También hemos contactado con la Policía Judicial». El documento municipal difundido prosigue: «Estos robos fueron oportunamente comunicados a las autoridades policiales, a quienes manifestamos nuestra gran preocupación por los delitos, solicitando la prevención de nuevas sustracciones, así como el castigo de los responsables».

Se da la circunstancia de que, actualmente, se llevan a cabo las obras de cobertura y restauración de la tumba de Dionisio I, bajo la responsabilidad de la Dirección General de Patrimonio y del Ayuntamiento de Odivelas.

Los hurtos han desatado una ola de indignación entre los portugueses, que muestran sus quejas a través de las redes sociales con frases del tipo «cómo es posible que el Gobierno socialista no preserve el Patrimonio Nacional» o «los alcaldes de los últimos 12 años permitieron la construcción de una urbanización enorme en las colinas circundantes sin que aumentase la seguridad de las personas».

El Monasterio de San Bernardo, que alberga uno de los mejores conjuntos de azulejos de Portugal, es el segundo lugar histórico que sufre robos de este tipo, después de los registrados en el Fuerte de Santo António da Barra, situado en Estoril.