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ABC Cultural

Miguel Ángel, ¡éste es el Laocoonte!

Volviéndose hacia Miguel Ángel, que miraba asombrado los trozos de mármol cubiertos de tierra sucia, el arquitecto Giuliano da Sangallo exclamó: «¡Este es el Laocoonte que mencionaba Plinio!». Era una

Volviéndose hacia Miguel Ángel, que miraba asombrado los trozos de mármol cubiertos de tierra sucia, el arquitecto Giuliano da Sangallo exclamó: «¡Este es el Laocoonte que mencionaba Plinio!». Era una fría mañana de invierno y acababan de desenterrar, en las ruinas de las termas de ... Tito, la única gran escultura griega de la que no sobrevivía ninguna copia. El Papa Julio II della Róvere, que había enviado sus dos mejores artistas a valorar el hallazgo, compró inmediatamente el grupo escultórico para llevarlo a su palacio.

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