ABC

El mercado de arte en Londres tiembla ante un Brexit sin acuerdo

La salida de la Unión Europea supondría la pérdida de poder de la ciudad, que es la más potente en este campo a nivel mundial junto a Nueva York y Hong Kong

Actualizado:

A las galería de arte y los coleccionistas en Reino Unido, un Brexit sin acuerdo les está quitando el sueño. Según un artículo publicado en «Financial Times», las empresas del mundo del arte tienen miedo e incertidumbre ante lo que pueda pasar, sobre todo, con los aranceles en el mercado, inexistentes en la Unión Europea, defensora del libre comercio.

Actualmente, Londres lidera el ranking en el mercado artístico mundial, junto a Hong Kong y Nueva York, que están a la cabeza en este ámbito. Por ejemplo, la cuota de mercado de Estados Unidos es de un 44 por ciento y para Reino Unido, un 21 por ciento, seguido de lejos por Francia con un 6 por ciento.

Pero todo esto tiene truco. Londres aprovecha sus bajos aranceles para importar mercancías artísticas. Su IVA, en este sentido, es de tan solo un 5 por ciento, por lo que resulta atractivo a mercaderes de diversas partes del mundo para introducir sus obras en la Unión Europea. De esta forma, los vendedores se ahorran los aranceles de los diferentes países europeos, ya que el intercambio aquí está libre de cualquier tipo de arancel. Es decir, que Reino Unido sale favorecido con su estancia en la UE.

Ahora, sin embargo, las galerías y coleccionistas de arte del país tiemblan por un Brexit sin acuerdo. Algunos están retirando ya sus obras y llevándolas a otros sitios de la geografía europea hasta que todo se aclare. Es el caso de la Galerie Thaddaeus Ropac –con sedes en Londres, París y Salzsburgo–, que planea sacar sus cuadros del país inmediatamente después de las exposiciones de octubre, ya que la fecha límite para el Brexit es el 31 de ese mismo mes. Además, se han desplazado a este todas las exposiciones del periodo comprendido entre noviembre y enero, para evitar los retrasos portuarios o las posibles complicaciones.

Alan Sloan, director de la compañía de intercambio de arte Momart, avalaba esta posible solución. «Lo que recomendamos es obvio: actuar rápidamente para evitar los retrasos de último minuto en los puertos y las implicaciones de que las obras no estén en libre circulación si las reglas del mercado cambian», declaraba al «Financial Times».

Con Sloan concordaba un coleccionista no residente en el Reino Unido –con propiedades en Mónaco y Londres– que había vaciado su residencia artística en Mayfair. «Muchos han empezado a mover el arte fuera del país para tenerlo en otro sitio de Europa hasta que decidan qué hacer con él», confesaba.

Por otro lado, Tova Ossad, fundador de la consultora Ossad Art Management, dijo que una «prórroga temporal»de dos años sería beneficiosa para las galerías: «Creemos que esta prórroga sería crucial porque si se vende o compra en la Unión Europea, todo va a ser importado de una forma u otra. Es la manera más fácil para solucionar esta pesadilla de estar entrando y saliendo de la Unión Europea».

Ahora todo está en manos del primer ministro Boris Johnson, quien no parece dar su brazo a torcer y prefiere un Brexit duro que, sin duda, repercutirá en el futuro del arte en Londres. Galerías y coleccionistas ya han avisado a sus gobernantes.