Las obras de Joana Vasconcelos, de Versalles a Queluz
«Blue champagne», de Joana Vasconcelos - abc

Las obras de Joana Vasconcelos, de Versalles a Queluz

La gran exposición dedicada a esta artista portuguesa llegará a Lisboa a finales de año

lisboa Actualizado:

La exposición de la artista plástica portuguesa Joana Vasconcelos, que desde el pasado mes de junio se puede ver en Versalles, llegará a finales de año al Palacio de Queluz, a las afueras de Lisboa. En los primeros dos meses de la exhibición en el palacio francés del siglo XVII han pasado por allí más de 640 mil personas que han podido contemplar las quince obras de arte contemporánea de la artista lusa, de las cuales tres se encuentran en los jardines. Joana Vasconcelos es la primera mujer y la más joven creadora que expone en Versalles. Bajo el comisariado de Jean-François Chougnet, esta muestra estará abierta hasta el 30 de septiembre.

La artista lusa representará oficialmente a su país en la próxima Bienal de Arte en Venecia, en 2013. Pero antes, a finales de este mismo año, se espera que llega la muestra de Versalles al Palacio de Queluz, del siglo XVIII, uno de los últimos grandes edificios en estilo rococó erguidos en Europa. Fue construido como estancia de verano para Don Pedro de Braganza, que más tarde se convertiría en rey consorte de su sobrina la reina María I de Portugal y llegó a ser residencia oficial del príncipe regente, el futuro Don Juan VI y de su familia.

El Gobierno luso busca ahora patrocinadores para financiar este proyecto, que de momento, no tiene cerradas las fechas exactas de la exhibición. La transferencia de la misma, de un palacio a otro, conlleva un camino de obstáculos y el primero es de orden económico, ya que la muestra en París tuvo un coste de 2,5 millones de euros. Una operación que tuvo como socios al Estado luso (cuya aportación de momento no se conoce, procedente del Turismo de Portugal), y a varios mecenas privados, entre ellos EDP (400 mil euros), la Fundación Gulbenkian (100 mil) y el grupo Espíritu Santo (300 mil). En esta ocasión se espera que la aportación financiera del Estado sea nula por lo que hará falta cubrir todos los gastos con dinero de privados.

Dimensión de las obras

La logística de esta exposición tampoco será fácil, ya que el Palacio de Queluz es mucho más pequeño que el de Versalles, por lo que no se podrán exhibir el mismo número de obras. La mayor parte de las piezas creadas por la artista lusa son de grandes dimensiones y no entran en muchos espacios del palacio portugués. La idea es seguir el modelo de Versalles, que permite conocer las obras de Joana Vasconcelos recorriendo las salas y habitaciones del palacio, dando a una visita normal una nueva atracción.

Entre ellas los zapatos femeninos gigantes «Marilyn» (2011), creados con las tradicionales cazuelas portuguesas, y «Corazón Independiente Rojo» (2005) y «Corazón Independiente Negro» (2006), realizados con cucharas de plástico. En honor al público francés ha creado, por ejemplo, «Blue champagne», una enorme botella realizada con muchas pequeñas botellas iluminadas que se encuentra en los jardines. Y en honor a María Antonieta ha sorprendido al público con «Helicóptero», con plumas doradas y «Peluca», un mueble tipo huevo Fabergée cubierto de pelo postizo colocado en el cuarto de la reina. En la prensa francesa se ha llegado a hablar de la artista como la «Reina Joana» aunque también han existido críticas desde un ala más conservador por los materiales que utiliza en sus obras, como tampones, cazuelas o cubiertos. Versalles vetó una de sus obras, «La novia» (una lámpara araña realizada con veinte mil tampones), una pieza con un simbolismo muy fuerte a la mujer.

La artista lusa realizó una vasta exposición («Sin red») hace dos años en el Centro Cultural de Belén (CCB), en Lisboa, que resultó todo un éxito, con 160 mil visitas en un mes. Cifra que debe ser relativizada por el hecho de tener entrada gratuita, algo que no ocurrirá en Queluz. En Versalles la entrada a la residencia real francesa es de 18 euros mientras que en el palacio luso el precio para visitar el edificio y los jardines es de siete euros. No obstante, las obras de Vasconcelos ayudarán a aumentar las visitas de dicho palacio que en media recibe anualmente 160 mil visitantes.