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El hallazgo de un posible Banksy en Tokio revoluciona Japón

Hacer grafitis en el país nipón es ilegal y suele conllevar castigos y multas severas, pero el descubrimiento de uno de estilo similar al del enigmático artista callejero ha movilizado a las autoridades japonesas para preservarlo y confirmar su autoría

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El hallazgo en Tokio de un grafiti de estilo similar al del enigmático artista británico Banksy ha revolucionado las redes sociales del país y el Gobierno de la capital, que está tratando de comprobar si se trata del estreno en Japón del elusivo artista urbano.

«¡Hemos encontrado un dibujo de un lindo ratón que puede ser obra de ese Banksy en el área metropolitana! ¿Será un regalo para Tokio? Parece que lleva un maletín», ha escrito la gobernadora de la capital, Yuriko Koike, en un mensaje publicado en sus redes sociales este jueves y que ha ilustrado con un retrato junto al grafiti.

El dibujo, de altura más pequeña a la de un folio A4, muestra a un ratón sosteniendo un paraguas y fue descubierto en una barrera de metal cerca de la estación Hinode, en el área de la bahía de Tokio.

Las autoridades de esta capital supieron de la ilustración al ser preguntados al respecto por un ciudadano a finales de 2018, pero la viralización del hallazgo se extendió después del mensaje de Koike.

La pieza de metal sobre la que fue hecha la ilustración fue retirada este miércoles y trasladada a un almacén por temor a que resulte dañada por la visita de curiosos tras haberse hecho viral, de acuerdo con la agencia de noticias japonesa Kyodo.

«Hacer grafitis es inaceptable. Pero si la imagen es auténtica, debemos preservarla», dijo un funcionario al citado medio.

La actitud del Gobierno ha sido criticada por algunos usuarios en la red que han dado cuenta de que hacer grafitis en Japón es ilegal y suele conllevar castigos y multas severas para los autores.

Rodeado de misterio por su anonimato y el tono satírico de sus dibujos, Banksy, el grafitero más codiciado actualmente, sorprende frecuentemente con nuevos dibujos en distintos rincones del planeta.

La última obra que se le atribuyó apareció en la fachada de un garaje de Gales (Reino Unido) el pasado diciembre, por el que un comprador local habría ofrecido unas 100.000 libras (140.200 dólares), según han recogido medios locales.