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El Guggenheim reflexiona sobre el arte y la arquitectura que impulsaron el «efecto Bilbao»

El museo expone «Architecture Effects», que ahonda en el contexto cultural y tecnológico que emergió en el siglo XXI

BilbaoActualizado:

¿Qué hace que la arquitectura sea más que una mera construcción? En torno a esta cuestión se erige la muestra «Architecture Effects», en la que el museo Guggenheim sitúa el arte, la arquitectura y la narración en el contexto cultural y tecnológico que emergió en el siglo XXI. Inevitablemente, el punto de partida es la construcción de la propia pinacoteca, diseñada mediante procesos digitales, que fue en sí misma resultado e icono de las tecnologías de la información y comunicación que acabaron por convertirse en factores determinantes de la esfera cultural contemporánea.

Planos del Guggenheim
Planos del Guggenheim- A.M.

Manuel Cirauqui, que comparte el comisariado de la muestra con Troy Conrad, procedente del Guggenheim de Nueva York, trató de responder este martes a la pregunta. La arquitectura, aseveró, está unida a un efecto, «aporta algo nuevo». Ejemplo de ello es el museo bilbaíno, inaugurado en 1997, que actúa tanto como protagonista como testigo de cambios radicales en el valor de la arquitectura, el arte contemporáneo y el «storytelling». Porque el Guggenheim fue también el detonante del llamado «efecto Bilbao», que supuso la revitalización económica y social de la ciudad. «Una cierta forma de magia», sentenció el especialista.

En este sentido, «Architecture Effects», exposición que permanecerá abierta hasta el 28 de abril, recorre la evolución de la cultura emergente del siglo XXI desplegándose desde el sustrato logístico y material hasta abarcar temas de identidad, consciencia y ritual, de forma que hace comprensible la complejidad latente de la arquitectura. La muestra presenta el entorno contemporáneo como un intercambio constante entre lo material y lo virtual, lo antiguo y lo futurista. De este cruce de caminos surge un pensamiento experimental y especulativo.

Una cápsula del tiempo

Una percepción que queda reflejada en la sala «Airlock», que evoca a una cápsula del tiempo y que presenta algunas de las transformaciones fundamentales en la tecnología y la civilización occidental con el año 1997 como denominador común. Una fecha que no solo se sitúa como punto de inflexión para la historia de la arquitectura sino también como un prisma casi profético de paradigmas emergentes y mutaciones entre disciplinas, de lo postdigital y lo posthumano a lo paranormal. Aparecen aquí todo tipo de elementos, desde recortes de periódicos que recogieron la muerte de la princesa Diana hasta el registro de Google en la Red, así como la derrota al ajedrez de Gary Kasparov ante una computadora.

La sala da paso a «Jardín», un espacio que acoge obras de los diez artistas y arquitectos contemporáneos que participan en la exposición: Ninca Canell, Frida Escobedo, Didier Faustino, Lynn Hershamm Leeson, Oliver Laric, Leong Leong, MAIO Architects, MOS (Michael Medereith y Hilary Sample), Némesis y Jenna Sutela. En lugar de los dibujos, maquetas y documentos que se suelen presentar habitualmente en muestras de arquitectura, «Architecture Effects» ofrece ejemplos de pensamiento actual en torno a esta disciplina con obras a escala real.

A.M.
A.M.

Estas ponen de relieve la difusión de las preocupaciones arquitectónicas más allá del espacio construido, identificabale y estandarizado. Entre los trabajos incluidos en esta sala destacan «El Otro», de Escobedo, que ofrece fragmentos de la fachada acristalada original de un edificio emblemático de Ciudad de México; «Una tienda sin señal», de la firma MOS, que constituye un híbrido contemporáneo que fusiona diferentes arquitecturas primitivas para crear un espacio de contemplación visual; y «Tanque de flotación 01», una cápsula creada por Leong mediante acero y espuma aislante que permite al visitante explorar su «yo profundo».

La muestra se completa con la app «Burbuja», que da acceso a múltiples materiales y niveles del proyecto, así como a documentación sobre las obras presentadas en «Jardín» y «Airlock».