Guerra cultural entre Francia e Italia por Leonardo da Vinci

El Gobierno italiano revisa un acuerdo con el Louvre para cederle obras del artista en el 500 aniversario del genio

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La guerra entre Italia y Francia no solo se juega en el campo de la inmigración y en Bruselas. La Liga, cuyo líder, Matteo Salvini, ha intercambiado insultos y duras críticas contra el presidente francés, Emmanuel Macron, mantiene ahora una nueva guerra contra París, con Leonardo da Vinci y el Museo del Louvre como telón de fondo.

La última batalla en la infinita lucha entre Francia e Italia la protagoniza Lucia Borgonzoni, subsecretaria del ministerio de Bienes Culturales. Borgonzoni, senadora de la Liga, mujer de batalla y con una licenciatura en Arte, ha decidido revisar el acuerdo que el anterior Gobierno italiano, presidido por Paolo Gentiloni, de centro izquierda, había establecido con el Louvre para prestar una serie de obras con el fin de organizar una gran exposición en 2019 con motivo del 500 aniversario de la muerte del genio del Renacimiento.

El museo parisino había pedido todos los cuadros de Leonardo propiedad del Estado italiano, con la excepción de la «Adoración de los Magos», que se encuentra en la Galería de los Uffizi y es inamovible, y los principales dibujos del artista de las colecciones públicas italianas, como el «Hombre de Vitruvio».

Lucia Bergonzoni defiende su decisión de revisar el acuerdo atacando para subrayar el carácter italiano del artista: «Leonardo es italiano, en Francia solamente ha muerto. Él no es Leonardò como ellos lo llaman, sino Leonardo, y dar al Louvre todos esos cuadros significa poner a Italia en los márgenes de un gran acontecimiento cultural». A la subsecretaria de Bienes Culturales le ha irritado especialmente el planteamiento desequilibrado del acuerdo: a cambio de pedir la totalidad de los cuadros de Leonardo, el Louvre ofrecía su colección de Rafael para la gran exposición prevista en Roma en 2020 de este maestro del Renacimiento en conmemoración del 500 aniversario de su muerte.

Pero, según Lucia Bergonzoni, «la mayoría de las obras de Rafael están ya en Italia y, además, París solo se comprometió a ceder las “desplazables”, sin especificar cuáles». «Para colmo -añade Bergonzoni-, el Louvre imponía a Italia que en nuestro programa de celebraciones por el aniversario de Leonardo se deben escoger tiempos y modos tales que no entren en competencia con la gran exposición del Louvre». Para la subsecretaria, se trata de algo vergonzoso y termina por exclamar: «¡Es increíble!».