«Rostros, Ciudad de Pensilvania», 1936, de Walker Evans
«Rostros, Ciudad de Pensilvania», 1936, de Walker Evans - © WALKER EVANS ARCHIVE, THE METROPOLITAN MUSEUM OF ART, NUEVA YORK

Fundación Mapfre: sesión continua de fotografía

Exhibe una selección de retratos de su colección y una retrospectiva del alemán Albert Renger-Patzsch

MadridActualizado:

La apuesta expositiva de la Fundación Mapfre en Madrid para este verano está monopolizada por la fotografía. Y no lo hace en su sede habilitada para tal fin, sino en la Sala Recoletos (el Espacio Miró le obliga a mantener siempre abierto este lugar). Sesión continua para los amantes de este arte (¿alguien duda aún de que la fotografía sea arte?), que podrán admirar, en la planta baja, una selección de retratos –robados, consentidos, autorretratos...– de la colección que la fundación comenzó a atesorar en 1989. Aunque tiene el dibujo como eje central, a partir de 2007 se abrió también a la fotografía, con fondos que abarcan más de un siglo de historia: desde comienzos del siglo XX, con instantáneas de Augène Atget, hasta dos retratos de Richard Learoyd, adquiridos en 2013. «Coleccionar es una manera de mirar», advierte Pablo Jiménez Burillo, director de Cultura de Fundación Mapfre.

La primera compra fue la serie completa de «Las hermanas Brown», de Nicholas Nixon, a quien la fundación dedicará una exposición la próxima temporada. La muestra que mañana se abre al público reúne un estupendo conjunto de retratos realizados por una veintena de artistas, entre ellos maestros como Paul Strand, Walker Evans, Robert Frank, Diane Arbus, Robert Adams, Graciela Iturbide o los españoles Joan Colom, Cristina García Rodero y Alberto García-Alix.

«Hormas en la fábrica Fagus, Alfeld», 1928, de Albert Renger-Patzsch
«Hormas en la fábrica Fagus, Alfeld», 1928, de Albert Renger-Patzsch - ©ALBERT RENGER-PATZSCH/ARCHIV ANN UND JÜRGEN WILDE, MÚNICH

En la sala de arriba, cambia por completo el clima con una completísima retrospectiva dedicada al fotógrafo alemán Albert Renger-Patzsch, uno de los máximos representantes de la nueva objetividad alemana, a la que suelen acusar de fría e inexpresiva. Cuarenta años de trabajo (1920-1960) a través de 185 fotografías, en las que inmortaliza la naturaleza, las ciudades modernas, los paisajes del Ruhr, la arquitectura y los objetos industriales...

Ambas muestras no forman parte de PHotoEspaña. La Fundación Mapfre no parece muy dispuesta a abonar los 30.000 euros que el festival cobra como canon fijo, en concepto de grandes patrocinadores, a las instituciones privadas que se suman con sus propios proyectos expositivos.