Los Reyes, acompañados por el ministro de Cultura, José Guirao, y el comisario de la muestra, Javier Portús, ante el cuadro «La visión de San Pedro Nolasco», de Francisco de Zurbarán
Los Reyes, acompañados por el ministro de Cultura, José Guirao, y el comisario de la muestra, Javier Portús, ante el cuadro «La visión de San Pedro Nolasco», de Francisco de Zurbarán - POOL

Don Felipe: «El Prado es un verdadero icono de la cultura española y universal»

Arrancan los actos del bicentenario de la pinacoteca con la inauguración por parte de los Reyes de la exposición conmemorativa, «Museo del Prado 1819-2019. Un lugar de memoria»

MadridActualizado:

Desde primeras horas de la mañana de ayer había largas colas ante las puertas del Museo del Prado. Como todos los 19 de noviembre, la entrada es gratuita. Una manera de celebrar el cumpleaños de la pinacoteca. Pero éste no era un año más. El Prado, que cumplía ayer 199 años, recibió la visita de los Reyes, sus patronos de honor, que inauguraron la exposición conmemorativa del bicentenario, abriendo así el calendario de actividades: más de un centenar en los próximos doce meses. A las once y media de la mañana llegaban al Prado Don Felipe y Doña Letizia, que fueron recibidos en la Puerta de Velázquez por la presidenta del Congreso, Ana Pastor; el presidente de la Comunidad de Madrid, Ángel Garrido; el ministro de Cultura, José Guirao; el presidente del Patronato del Prado, José Pedro Pérez-Llorca y el director del museo, Miguel Falomir. Tras unas fotos protocolarias con trabajadores del museo y los miembros del Patronato, comenzó el acto en el auditorio.

Antes de los discursos se emitió un vídeo, «Un relato de 200 años», que repasaba algunos de los acontecimientos de la historia del Prado: imágenes de las salas vacías durante la Guerra Civil, el «exilio» de la colección en Ginebra, la peregrinación de pintores como Francis Bacon, la ampliación de Rafael Moneo, el Tesoro del Delfín, la «performance» de Miquel Barceló en el Casón del Buen Retiro, el «Duelo a garrotazos» de Goya...

Don Felipe, que subrayó el compromiso de la Corona con el Prado, no escatimó elogios del museo: «verdadero icono de la cultura española y universal que atesora muchas de las principales obras artísticas y pictóricas creadas por el genio humano a lo largo de la Historia», «uno de los mejores museos del mundo», «un fabuloso legado para orgullo de los españoles y disfrute de todo el que nos visita, esos millones de personas que acuden al reclamo de una de las imágenes más prestigiosas de nuestro país», «un lugar de memoria, de nuestra memoria», «un territorio real e imaginario, español y universal, en el que se funden satisfactoriamente lo mejor del hoy y del ayer», «monumental símbolo de la creatividad, la excelencia y la sensibilidad artística de nuestro país a lo largo de la Historia y un patrimonio de toda la Humanidad»...

Un museo de todos y para todos

El ministro de Cultura destacó que «el museo ha sido testigo y también actor de la reciente Historia de España. Cualquier entusiasta de la cultura lo tiene en la más alta estima y ha sido, y continúa siendo, un poderoso estímulo para generaciones de artistas. Hay en el Prado algo que va más allá de su fisicidad y que lo sitúa como un territorio o estado mental con el que se identifican amantes del arte de todo el mundo». Para José Guirao, el bicentenario debe ser «motor y motivo de acercamiento del Prado a los ciudadanos. Una celebración compartida con un museo de todos y para todos».

José Pedro Pérez-Llorca recordó la figura de Isabel de Braganza, «la portuguesa», «una reina cultísima, sensible y gran amante de la pintura, gracias a cuyo tesón y perseverancia se inauguró tal día como hoy, hace 199 años, el Real Museo de Pintura». Murió, sin ver culminada su obra, un año antes de la inauguración. «Este museo es mucho más que un gran museo –advierte el presidente de su Patronato–. Es un unívoco símbolo de España». Miguel Falomir agradeció la labor de todos aquellos que han hecho que «el Prado sea lo que es hoy en día: uno de los mejores museos del mundo. Pero es mucho más que un museo, es un lugar de memoria, un espacio en el que se entreveran su historia y la de nuestro país. Es el museo de todos, porque forma parte de nuestro imaginario colectivo y porque en él han convergido durante doscientos años los esfuerzos y anhelos de lo mejor de nuestra sociedad».

Entre los numerosos asistentes al acto se hallaban el duque de Alba, Alicia Koplowitz, Carlos Zurita, John Elliott, Plácido Arango, Íñigo Méndez de Vigo, Esperanza Aguirre, Soledad Becerril, Eduardo Serra, Cristina Iglesias, Miguel Ángel Cortés, Emilio Lledó, Manuel Borja-Villel, Guillermo Solana, Luis García Montero, Evelio Acevedo, Pilar del Castillo, Teresa Fernández de la Vega y los ex directores del Prado José María Luzón y Fernando Checa, entre otros. Finalizado el acto, los Reyes visitaron la exposición «Museo del Prado 1819-2019. Un lugar de memoria», comisariada por Javier Portús. La jornada acabó con un cóctel en el Claustro de los Jerónimos. Los Telediarios de TVE hicieron conexiones en directo con el Prado, visitaron la sala de «Las Meninas» y los almacenes del museo. Los trabajadores de la pinacoteca se hicieron una foto de familia en la puerta alta de Goya, donde se descorrió ayer el último de los telones que cubren la fachada: los hermosos rojos, azul, malva y verde de las telas que lucen San Juan Bautista, la Virgen y María Magdalena en el «Descendimiento» de Van der Weyden, una de las joyas de su colección.

Unos ausentes muy presentes

El de ayer fue un día de celebración, pero también de recuerdo. El de tres personas que, de una u otra manera, han estado vinculadas al Museo del Prado. El pasado viernes fallecía Francisco Calvo Serraller, crítico de arte y ex director de la pinacoteca entre 1993 y 1994. El también ex director del Prado Miguel Zugaza y Carmen Giménez, patrona del museo, ambos grandes amigos de Calvo Serraller, excusaron su ausencia en el acto, pues se hallaban precisamente en su entierro. También hubo palabras de recuerdo para la ex ministra de Cultura Carmen Alborch, nombrada patrona del museo a título póstumo (estaba previsto su nombramiento como patrona efectiva, pero su fallecimiento sucedió unos días antes), y el pintor Eduardo Arroyo, uno de los artistas que tuvieron el honor de exponer en vida en la pinacoteca (la muestra «El Cordero Místico» se celebró en 2012) y autor del libro «Al pie del cañón. Una guía del Museo del Prado».