Una de las obras de Sorolla que se pdrán observar en la exposición
Una de las obras de Sorolla que se pdrán observar en la exposición

La exposición «Sorolla. Un jardín para pintar» llega a su museo de Madrid

La muestra presenta cómo el pintor concibió su jardín de artista como un espacio para la belleza, el deleite sensorial y la creación pictórica

Actualizado:

Uno de los grandes sueños de la vida del pintor Joaquín Sorolla (Valencia, 1863 - Madrid, 1923) fue unir en un solo espacio su estudio y su casa, su pintura y su familia, todo ello amparado por un bello jardín. El actual Museo Sorolla de Madrid es la culminación de ese sueño, y su jardín constituye una de las obras maestras más importantes del artista.

La exposición «Sorolla. Un jardín para pintar» –que tras pasar por Sevilla, Valencia y Valladolid llega ahora al Museo Sorolla de Madrid– relata a través de una selección de óleos, dibujos, esculturas, azulejos y fotografías, cómo el pintor concibió su jardín de artista como un espacio para la belleza, el deleite sensorial y la creación pictórica.

Esta muestra presenta a un Sorolla maduro, que a lo largo de sus últimos años, en medio de los esfuerzos que le exige la realización del gran encargo de los murales de Visión de España para la Hispanic Society de Nueva York, encuentra el tiempo para pensar un jardín, trazarlo, plantarlo y cultivarlo, y sentarse por fin a disfrutarlo pintándolo —pues para Sorolla descansar y gozar eran lo mismo que pintar—: un Sorolla a la vez pintor y jardinero, como lo fueron otros pintores de su tiempo. Y finalmente llama la atención sobre los aspectos específicamente botánicos del jardín, que son los que le prestan todo aquello que Sorolla más estimaba: color, variedad, movimiento, vida.