Una de las obras de Estefanía Martín Sáenz
Una de las obras de Estefanía Martín Sáenz - Museo ABC

Estefanía Martín Sáenz retrata la belleza efímera en el Museo ABC

La última exposición de la artista gira en torno a la idea de la degradación inevitable

Actualizado:

Dice Estefanía Martín Sáenz que hay belleza en la degradación inevitable de la vida, que nada escapa al paso del tiempo, ni las flores artificiales. Lo dice y lo demuestra en su última exposición: «Lujo y luto», que forma parte del programa «Conexiones» del Museo ABC y Fundación Banco Santander y que podrá verse en la sede del museo hasta el 16 de septiembre.

«Todo comenzó con la elección de la obra de la Fundación Santander, que es el “Bodegón de flores” de Juan de Arellano. ¿Y qué pasa en ese cuadro? Te está enseñando la vida de las flores en su momento más apoteósico. Pero las flores van a morir», comenta la artista. Toda la exposición se construye a través de esa verdad: la belleza es efímera. Por ello en frente de ese bodegón podemos ver unas flores reales que se marchitarán según avancen las semanas. «Ya no van a estar “bonitas”, pero van a tener lo que un día fueron: el recuerdo de la belleza», añade la artista.

La exposición se mueve entre distintos formatos: desde el mural estampado hasta el telón bordado, pasando por el lienzo, la ilustración y el vídeo. «Ha sido un reto. Tenía que ir más allá del cuadro. He trabajado un año entero en esta exposición», relata.

Entre todas esas formas, late esa idea de la vida y la muerte, de la belleza y la degradación, una idea que se va cifrando en una serie de símbolos: la polilla, la carcoma, un pájaro con las alas quemadas que deja ceniza tras de sí. Todo responde a un gusto personal de Martín Sáenz, que encuentra luces entre las sombras. «Me gustan mucho los cementerios, esas flores que están secas, que dan belleza a un sitio donde están los muertos, que es triste. Pero la gente va y las pone. Me gusta mucho esa idea: embellecer algo que te puede dar mucha tristeza», remata.