El dibujo del angelote
El dibujo del angelote - J. L. Sardina

El «Ecce Homo» cántabro pudo ser realizado tras la Guerra Civil

El dibujo del angelote fue realizado con anterioridad a las últimas dos restauraciones de la Parroquia de San Sebastián de Reinosa, llevadas a cabo en 2011 y 1987

MadridActualizado:

Las alarmas saltaron hace apenas un par de días. A pesar de que llevaba varias décadas oculto en lo alto del retablo mayor de la Parroquia de San Sebastián de Reinosa, los feligreses de la localidad cántabra han acabado por reparar en la cara con grandes coloretes que les observaba desde arriba con una amplia sonrisa. Un angelote, pintado sobre la piedra, al que algunos de los vecinos de la región ya llaman el « Ecce Homo reinosano».

«En ese espacio había un ángel que ya había desaparecido. Lo que se ha hecho es componer la cara para que no desdijera del conjunto, para que se supiera lo que había antes. Esta acción no tiene nada que ver con una restauración mal ejecutada», ha explicado el párroco de Reinosa, Eduardo Guardiola, sobre el origen de la cara pintada en la roca.

Efectivamente, el objetivo de este querubín, de sorprendente parecido con personajes de populares dibujos animados de la televisión, como Heidi o Marco, era el de sustituir a uno de los ocho altorrelieves de ángeles que decoran el retablo de la iglesia cántabra. A pesar de que en un primer momento se pensó que el dibujo se había realizado en el año 2011, cuando la Consejería de Cultura del Gobierno cántabro invirtió 12.000 euros para que el Taller Itinerante de Restauración Sociedad Cooperativa restaurase la Parroquia, el « Diario Montañés» aseguró ayer que el ángel pintado lleva coronando el retablo desde antes de 1987. Así lo atestigua Ángel Campuzano, uno de los participantes en la restauración de la década de los ochenta, quien afirma que la testa del malogrado angelote «ya se encontraba allí cuando se acometió la limpieza del retablo».

Campuzano hizo hincapié en sus declaraciones al periódico cántabro de que es importante que quede claro que ninguno de los trabajadores del Taller Itinerante de Restauración Sociedad Cooperativa tuvo nada que ver con la creación del «Ecce Homo reinosano».

Desde el Obispado de Santander se asegura que, a pesar de que se conocía la existencia de esta pintura, «se decidió no eliminarla porque era decorativa y no desvirtuaba la visión general del retablo». Por otra parte, ya que se ha descartado que la efigie del angelote fuese realizada después de 1987, ahora se cree que esta pudo crearse al poco de finalizar la Guerra Civil. Es posible que entonces, después de realizar una limpieza del retablo, se decidiese sustituir el altorrelieve desaparecido con un dibujo esquemático de la testa. Aunque no se sabe a ciencia cierta.