Detalle de «La dama del armiño» (Pollok House, Glasgow)
Detalle de «La dama del armiño» (Pollok House, Glasgow) - ABC

«La dama del armiño»: ni del Greco, ni de Sofonisba Anguissola; su autor es Sánchez Coello

Así se desprende de un estudio en el que han participado el Prado y la Universidad y los Museos de Glasgow

Madrid Actualizado: Guardar
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El Museo del Prado presenta esta mañana uno de los platos fuertes de su temporada: una exposición dedicada a dos pioneras de la pintura, Sofonisba Anguissola y Lavinia Fontana. De la primera atesora cuatro obras; de la segunda, ninguna. Es la segunda vez que la pinacoteca dedica una exposición a una mujer artista. La primera fue Clara Peeters.

Había mucha curiosidad por ver las atribuciones a Sononisba Anguissola, un asunto que ha dado mucho que hablar en los últimos años. El hecho de que viajara a España, a la Corte de Felipe II, como dama de compañía de Isabel de Valois, y no como retratista, le vino muy bien socialmente, pero le hizo un flaco favor como artista. Precisamente, por no figurar como retratista no firmó los retratos que hizo durante los catorce años que estuvo en nuestro país, entre ellos de algunos de los miembros de la Familia Real, que cuelgan en la muestra. Por esos retratos no cobraba dinero, sino que era «recompensada» con lujosos textiles y joyas. Al no estar firmados sus cuadros, hubo mucha confusión en los inventarios a la hora de atribuirlos: bailaban las autorías entre Sánchez Coello, Pantoja de la Cruz o la propia Sofonisba Anguissola. Así, los retratos de Felipe II, Isabel de Valois y Ana de Austria, hoy reconocidos como de esta artista, estuvieron atribuidos a Pantoja de la Cruz e incluso a Sánchez Coello, retratista oficial del Rey.

El caso más famoso es el bellísimo y misterioso cuadro «La dama del armiño», un óleo sobre lienzo que durante mucho tiempo ha sido atribuido al Greco, aunque algunos expertos creían que era obra de Sofonisba Anguissola. En la exposición que el Prado le dedicó al Greco en 2014, «El Greco y la pintura moderna», colgaba «La dama del armiño». En su cartela aparecía: «¿El Greco? Óleo sobre lienzo. 63 x 50 cm. ¿h. 1577–1579? Museos de Glasgow». Esta obra estuvo adscrita al Greco desde su paso en 1938 por la Galería Española de Luis Felipe de Orleans en el Louvre, donde figuraban nueve obras del Greco, entre ellas la misteriosa dama.

«La dama del armiño» (Pollok House, Glasgow) no está en la exposición que el Prado dedica a Sofonisba Aguissola y Lavinia Fontana. Explica su comisaria, Leticia Ruiz, jefa del Departamento de Pintura Española hasta 1500 del Prado, en un texto del catálogo que, tras la muestra de 2014 en el Prado, «la obra fue estudiada en el Gabinete Técnico del Prado en colaboración con los Museos de Glasgow y la Universidad de Glasgow. Los resultados han sido cotejados con los análisis realizados a los Grecos del Prado y con los de otras obras susceptibles de ponerse en relación con el ejemplar de Glasgow, fundamentalmente con los retratos atribuidos a Sofonisba y a Alonso Sánchez Coello. Me pareció fundamental proponer un estudio de los retratos de ese periodo, involucrando a otras instituciones y museos, y muy especialmente para el caso de Sofonisba, dada la escasez y dispersión de su obra. En este contexto concebí la idea de dedicar una exposición a esta artista como una manera de iniciar el proyecto, activar los estudios técnicos de sus obras y a la vez dar a conocer su papel en España».

Pues bien, según Leticia Ruiz, se ha llegado a la conclusión de que «La dama del armiño» no es obra del Greco, ni siquiera de Sofonisba Anguissola, sino de Sánchez Coello. Comenta a ABC: «Yo creo que es un espléndido Sánchez Coello. Técnicamente no responde ni al Greco, como se venía diciendo, ni tampoco a Sofonisba». ¿Los Museos de Glasgow están de acuerdo con esta atribución? «Sí. Hubo en febrero un encuentro de especialistas, organizado por la Universidad y los Museos de Glasgow, y estamos trabajando para hacer una publicación con las conclusiones. No solo hablamos de "La dama del armiño", aunque el título fue "Desvelando a "La dama del armiño"". Se ha estudiado perfectamente la obra, desde todos los puntos de vista: el soporte, el tipo de preparación...»

Antiguas atribuciones a Anguissola

No figuran en la muestra tres obras que en su día también fueron atribuidas a Anguissola y hoy forman parte del corpus de Sánchez Coello. Las tres cuelgan en la sala LV del Prado, con una cartela especial explicativa. Las tres han sido estudiadas con motivo de esta exposición. Por un lado, «Isabel Clara Eugenia», de pintor desconocido, según modelo de Sánchez Coello y Jan Kraeck (Giovanni Caracca). Dice la cartela: "La atribución de este retrato resulta especialmente compleja. Se ha considerado de Sánchez Coello, de Pantoja de la Cruz, y de Sofonisba Anguissola, pero por la técnica pictórica ninguno parece convincente. Según la edad de la retratada, el rostro dependería de un modelo de hacia 1586, seguramente de Sánchez Coello. Sin embargo, la ejecución de la figura, de trazo sintético y superficial, indicaría otra mano, diferente de la que realizó los cortinajes y el suelo, del estilo y técnica de Kraeck, holandés establecido en la corte turinesa que estuvo en España en 1591-92».

La segunda obra es «La Infanta Catalina Micaela», que ha sido restaurada este año. Aparece como obra de Alonso Sánchez Coello (h. 1584). Se cuenta en la cartela que «pintado originariamente como retrato de cuerpo entero, posteriormente fue recortado y retocado. La cabeza muestra un gran refinamiento pictórico, con sutiles transiciones cromáticas, propio de Sánchez Coello. La pintura ha sido atribuida en alguna ocasión a Sofonisba Anguissola, quien se caracteriza por unas carnaciones diferentes, más etéreas y trabajadas con delicados arrastres de color». Según Leticia Ruiz, «desde la década de 1980 este lienzo se ha vinculado con "La dama del armiño" de la Pollok House, con el que la modelo comparte un parecido físico, así como la atribución a Sofonisba Anguissola. En mi opinión, ambas cabezas, que participan de un ideal de belleza femenina según los cánones de la época, fueron pintadas por Alonso Sánchez Coello hacia 1584-85, al igual que "Joven desconocida", del Prado». Esta sí cuelga en la exposición, con la autoría de Sánchez Coello.

Finalmente, la tercera obra de esta sala es «Don Sebastián, Rey de Portugal». Había teorías acerca de que era obra de Sofonisba Anguissola. Pero ahora se atribuye a Alonso Sánchez Coello, según Giorgio Soleri. Dice la cartela: «El último retrato de Sebastián I fue realizado por Giorgio Soleri, pintor de la Corte de Turín. Sánchez Coello se sirvió de ese modelo para este retrato en el que el Monarca luce la Cruz de la Orden de Cristo».