Carmen Thyssen subastará en julio una de las joyas de su colección: «La esclusa», de Constable
Tres jóvenes admiran «La esclusa», de Constable, en el Museo Thyssen - ABC

Carmen Thyssen subastará en julio una de las joyas de su colección: «La esclusa», de Constable

El año pasado estuvo a punto de venderla a un coleccionista británico por 40 millones de euros. Francesca de Habsburgo, hija del barón, trató de impedirlo, pues perteneció a su padre

NATIVIDAD PULIDO
MADRID Actualizado:

El año pasado saltó la noticia de que la baronesa Thyssen quería sacar del museo una de las joyas de su colección: «La esclusa», de Constable, para venderla a un coleccionista británico que, según ella, le ofrecía 40 millones de euros. Este asunto protagonizó un más que tenso Patronato del museo en febrero.

Francesca de Habsburgo, hija del barón, acusó a Carmen Thyssen de querer llevarse su colección, o al menos cuadros importantes que forman parte de ella, para venderlos en el mercado abierto. «He tratado de poner término a esta trayectoria destructiva a fin de exponerles a ella y al Ministerio una propuesta que puede producir el resultado deseado: un compromiso que satisfaga y beneficie a ambas partes y a la familia. Norman Rosenthal (patrono, como ella, de la Fundación Colección Thyssen-Bornemisza) y yo hemos usado nuestros derechos de veto para evitar que se venda el Constable ("La esclusa", de la colección de la baronesa) hasta que se alcance un acuerdo», comentaba a ABC.

La hija del barón trató de impedir la venta a toda costa —esta obra maestra perteneció a su padre—. Carmen Thyssen negaba que hubiera tal derecho de veto y la entonces ministra de Cultura, Ángeles González-Sinde, confirmaba que la baronesa podía vender obras por valor del 5% del total de su colección, estimada en unos 800 millones de euros. O sea, 40 millones exactamente. Anunció Carmen Thyssen que hasta el siguiente Patronato del museo no movería ficha y confiaba en que no se cansara el comprador de tanto esperar.

Falta de liquidez

Finalmente, la baronesa se echó atrás. «No se va a mover por el momento del museo, me da pena que salga de la colección. Me lo estoy pensando. No lo venderé si consigo arreglar mis negocios», declaraba a ABC. Carmen Thyssen no ocultaba su falta de liquidez: «Lo he invertido todo en cuadros y tengo 800 millones de euros prestados gratuitamente». Había quien creyó que la venta del cuadro era solo un farol y que no existía el hipotético coleccionista ni la oferta de 40 millones. El Museo Thyssen pidió a Google que no apareciera «La esclusa» de Constable en el Google Art Project —el cuadro aparecía «pixelado» en el paseo online por la sala C del museo— porque no se sabía entonces si el lienzo acabaría vendiéndose o no.

Pero un año después «La esclusa», de Constable, sale al mercado. No será vendida al coleccionista británico del que hablaba la baronesa el año pasado, sino que saldrá a subasta el 3 de julio en la sala Christie's de Londres. Es uno de los seis cuadros que componen la serie más célebre del artista, entre ellos está «El Carro de Heno», propiedad de la National Gallery de Londres. «La esclusa» es el único de los seis que queda en manos privadas.

Se compró en una subasta en 1990 por 10,8 millones de dólares, convirtiéndose en la pintura británica más cara hasta entonces. Un récord que se mantuvo durante 16 años. El precio estimado de la obra oscila entre 20 y 25 millones de libras, aunque se prevé que suba mucho más el precio final.

Adquirida en 1990

«La esclusa», del pintor británico John Constable, fue pintado en 1824. Este óleo sobre lienzo, de 142,2 por 120,7 centímetros, se halla, junto con más de 300 obras, en depósito en el Museo Thyssen gracias a la cesión gratuita de la baronesa, que se ha vuelto a ampliar un año más. «Esa obra la compramos juntos mi marido y yo en el 90, cuando llevábamos ya unos años casados. La adquirimos en una subasta en Inglaterra, y es mía, puedo venderla si quiero», comentaba en 2011 a ABC.

No es la primera obra de la colección Carmen Thyssen que sale a la venta. Hace ya tiempo un coleccionista norteamericano se encaprichó de uno de los cinco lienzos de Childe Hassam que atesora la baronesa. Concretamente, de «Escena callejera en París, Otoño» (1889), un pequeño óleo sobre lienzo de 33,5 por 46 centímetros, que perteneció al barón y que estuvo en Villa Favorita, en Lugano. Según la baronesa ofreció por él 7 millones de euros, aunque otras fuentes advertían que se vendió por la mitad.