Sala dedicada a Goya. En la imagen, cuatro de los ocho retratos realizados por el artista que atesora el Banco de España
Sala dedicada a Goya. En la imagen, cuatro de los ocho retratos realizados por el artista que atesora el Banco de España - IGNACIO GIL

Colección Banco de España: un tesoro que suma quilates al Paseo del Arte

La institución potencia la difusión de su patrimonio con una sala permanente de exposiciones y un catálogo razonado

MadridActualizado:

En una de las esquinas de la Plaza de Cibeles, flanqueado por el Paseo del Prado y la calle de Alcalá, se alza uno de los edificios más señeros de Madrid: el Banco de España. Un majestuoso trasatlántico de 115.000 metros cuadrados, declarado Bien de Interés Cultural con categoría de monumento. A su maravillosa arquitectura -obra de Eduardo Adaro y Severiano Sainz de Lastra- se suma una menos conocida, pero igualmente impresionante, colección de arte. Está formada por 5.337 obras (809 pinturas, 153 esculturas, 369 dibujos, 405 fotografías, 2.753 estampas y 848 piezas de artes decorativas: tapices, relojes, alfombras, lámparas y porcelana), divididas en dos conjuntos: la parte histórica (20%) y la contemporánea (80%).

Aunque un 90% de toda ella está a la vista, distribuida entre este edificio, su otra sede en la capital, de 70.000 metros cuadrados, en el 522 de la calle de Alcalá, inaugurado en 1992; y quince sucursales por toda España, sólo pueden admirarlas los trabajadores del Banco de España y las personas que se suman a las visitas guiadas, amén de los préstamos para exposiciones y las contadas muestras conmemorativas que se han hecho con estos fondos: en 1982 se celebró el 200 aniversario de la institución, en 2009 los diez años del euro en España...

«Pomona y Vertumno», de Van der Hamen, junto a un biombo chino
«Pomona y Vertumno», de Van der Hamen, junto a un biombo chino - IGNACIO GIL

Premio al coleccionismo

Pero 2019 va a ser un año clave, pues se saldará la asignatura pendiente que tiene la colección, reconocida este año con uno de los premios «A» al coleccionismo de la Fundación ARCO: potenciar su difusión y acercarla a la sociedad. En eso anda metida de lleno Yolanda Romero, conservadora de la Colección Banco de España desde hace cuatro años, cargo al que llegó tras dirigir el Centro José Guerrero de Granada.

En unos cuatro meses verá la luz el catálogo razonado, en tres tomos, de la colección de pintura, dibujo y escultura. Más adelante se acometerán los de grabado y artes decorativas. Ya se publicó uno en 1985 (reeditado en 1988), a cargo de Alfonso E. Pérez Sánchez, Julián Gállego, María José Alonso y José María Viñuela, anterior conservador de la colección, pero se centraba en pintura y tan sólo con 200 obras. Ahora se ha actualizado y completado, con la colaboración de 18 historiadores y críticos, capitaneados por Javier Portús, del Museo del Prado. Hay nuevas atribuciones (se confirma un retrato atribuido a Esteve) y se han caído otras: se pensaba que un retrato de Isabel II era de Madrazo y es copia de época. Además, se potenciarán las visitas y la página web.

Dos bodegones de Van der Hamen
Dos bodegones de Van der Hamen - IGNACIO GIL

Dos siglos de historia

Pero quizá lo más relevante sea la apertura el próximo mes de octubre de un espacio que tiene vocación de permanencia. Se trata del antiguo vestíbulo del edificio, el chaflán en la confluencia del Paseo del Pado y la calle de Alcalá, que va a ser remozado como sala de exposiciones centradas en la colección, aunque en un futuro podríamos ver, por qué no, obras de las colecciones de otros bancos centrales. La muestra inaugural, «Goya y los orígenes de la colección Banco de España», será comisariada por Manuela Mena y la propia Yolanda Romero. Un nuevo espacio expositivo que sumará más quilates, si cabe, al ya engalanado Paseo del Arte de Madrid.

Obras del Equipo 57 cuelgan en un despacho
Obras del Equipo 57 cuelgan en un despacho - IGNACIO GIL

Visitamos, con Yolanda Romero como cicerone de lujo, la colección del edificio histórico. Una colección que constituye una biografía de más de 200 años de historia de nuestro país y, concretamente, de esta institución. Su origen se remonta al Banco de San Carlos (1782), cuyos responsables, marca de la Ilustración, encargaron a los artistas más pujantes de la época retratos de Reyes, jefes de Estado, ministros de Hacienda, directores y gobernadores de la institución, que decoraban distintas estancias de su sede. Después, se irían sumando los fondos procedentes del Banco de San Fernando y el Banco de Isabel II, de cuya fusión nacería en 1856 el actual Banco de España, uno de los pocos edificios de Madrid que mantiene la función para la que se creó.

«La Virgen del lirio», de Cornelis van Cleve, una de las joyas de la colección
«La Virgen del lirio», de Cornelis van Cleve, una de las joyas de la colección - IGNACIO GIL

Labor de mecenazgo

Éste ha llevado a cabo una singular labor de mecenazgo y apoyo a las artes, que incluso ha inspirado el programa de Bellas Artes del Consejo de la Reserva Federal de EE.UU., tras la visita que hizo su presidente, Arthur Burns, al Banco de España en 1970. Destaca Yolanda Romero que no ha sido un coleccionismo enciclopédico: «No es una colección caprichosa, ni hecha a golpe de talonario, sino con tiento. Se ha ido coleccionando el arte contemporáneo de cada momento histórico, involucrando a los artistas más importantes de cada momento». Es una colección pública, que mantiene el Banco de España con sus propios fondos. No tiene subvención alguna.

«Es una colección viva, en continuo crecimiento», advierte la conservadora. Cuenta con un presupuesto anual para compras de entre 150.000 y 200.000 euros. Se adquieren unas siete u ocho obras al año. Las compras, que se hacen en ferias, galerías, subastas..., las decide un comité en el que hay expertos de museos nacionales. La última incorporación, una primera edición de los «Desastres» de Goya. La colección se halla en muy buen estado de conservación. Hay en la sede de Cibeles un pequeño taller de restauración, aunque los restauradores son externos. En casos puntuales han colaborado los especialistas del Museo del Prado. También cuenta con dos pequeños almacenes: uno en cada sede.

Retrato de Alfonso XIII el día de su coronación, obra de José Villegas
Retrato de Alfonso XIII el día de su coronación, obra de José Villegas - IGNACIO GIL

Galería de retratos

El corazón de la colección es su impresionante galería de retratos, una de las más importantes de España. Y, concretamente, la sala donde cuelgan ocho retratos realizados por Goya. Seis fueron encargados por esta institución: los retratados son Carlos III -«Goya lo retrata del natural como un hombre de campo; decía de él que de feo que era provocaba ternura», cuenta la conservadora-, Francisco de Cabarrús, José de Toro-Zambrano, el marqués de Tolosa, el conde de Altamira y Francisco Javier de Larumbe y Rodríguez. Después se adquirieron dos más. En 1986, el excepcional retrato del conde de Floridablanca (Goya, que se autorretrata a su lado, lo pinta como un hombre culto e ilustrado) y en 1993 el de Miguel de Múzquiz, conde de Gausa. Fue ministro de Hacienda de Carlos III. En el centro de la sala, un busto del conde de Aranda sobre una mesa que estuvo en el Consejo de Gobierno de Fernando VII.

Retrato de Echegaray, pintado por Sorolla, en uno de los despachos
Retrato de Echegaray, pintado por Sorolla, en uno de los despachos - IGNACIO GIL

Continuamos la visita en el comedor grande, presidido por un imponente lienzo de Juan van der Hamen, «Pomona y Vertumno», junto a un precioso biombo chino. Cuelgan también en la sala un tapiz. dos floreros de Juan de Arellano... En el comedor pequeño anexo, tres de los codiciadísimos bodegones de Van der Hamen. En el techo, una pintura de Sorolla: «Voltaire contando un cuento». En una de las galerías se halla otra de las joyas de la colección: «La Virgen del lirio», de Cornelis van Cleve. Se compró para el oratorio de San Carlos. En un pasillo nos topamos con el retrato del duque de Osuna firmado por Federico de Madrazo. En el salón isabelino, retratos de Amadeo I de Saboya y Alfonso XII, realizados por Carlos Luis de Ribera; el de Alfonso XIII el día de su coronación, firmado por José Villegas, y el de Isabel II por Benito Soriano. Entramos en un par de despachos. En uno cuelgan dos estupendos retratos de Echegaray y Carlos III, pintados respectivamente por Sorolla y Maella. Como curiosidad, Echegaray, aparte de Nobel de Literatura, fue el ministro de Hacienda que otorgó el monopolio de emisión de moneda al Banco de España. Otro despacho está decorado con cinco obras del Equipo 57.

La nómina de artistas representados en la colección es interminable: además de los ya citados, Berruguete, Alonso Cano, Joos van Cleve, Frans Frenken, Luca Giordano, Zurbarán, Zuloaga, Vicente López, Benlliure, Fortuny, Solana, Picasso, Sert, Barceló, Sicilia, Broto, Gordillo, Canogar, Palazuelo, el Equipo Crónica, Oteiza, Chillida, Tàpies...

Biblioteca del Banco de España. Al fondo, en la pared, obra de Elena Asins
Biblioteca del Banco de España. Al fondo, en la pared, obra de Elena Asins - IGNACIO GIL

Tradición y modernidad

Aunque el grueso del arte contemporáneo se halla en la sede de Alcalá 522, no faltan fondos modernos en el edificio histórico. Tradición y modernidad van de la mano. En un pasillo, fotografías de diversas estancias del Banco de España realizadas por Candida Höfer en 1979, cuando aún era estudiante en Düsseldorf. Una obra de Ignasi Aballí, «Zona euro», recorre las paredes verticales de la caja de ascesores. Y en la flamante biblioteca, que ocupa el primitivo Patio de Efectivos y está considerada una obra maestra de la arquitectura del hierro, vemos obras de artistas contemporáneas relacionadas con la lectura: Alicia Martín, Elena Asins y Sara Ramo. Son muchos los creadores contemporáneos a los que se han encargado obras específicas para la institución. Así, Javier Campano fotografió las «entrañas» del edificio; Cristina Lucas hizo lo propio con la cámara del tesoro, Daniel García Andújar diseñó billetes de banco...

Vista del interior del Banco de España con su impresionante escalera
Vista del interior del Banco de España con su impresionante escalera - IGNACIO GIL

Fue en los años 90 cuando despega la colección del Banco de España siendo gobernador, de 1992 a 2000, Luis Ángel Rojo, quien, por cierto, fue retratado por Carmen Laffón, primera artista que se sumó a la nómina de esta insigne galería. A partir de entonces se incorpora la fotografía (en un futuro quiere abrirse también al vídeo), aumentan los fondos y la colección se internacionaliza, sobre todo con nombres europeos y latinoamericanos: Wolfgang Tillmans, Günther Förg, Axel Hütte, Jesús Soto, Alexander Apóstol... La Colección Banco de España ha viajado fuera de España. La última vez, en 2014, para una exposición en el Museo Mohammed VI de Rabat.