La arquitecta bagdadí Zaha Hadid
La arquitecta bagdadí Zaha Hadid - ABC

La cara y la cruz del legado de Zaha Hadid en Miami

Su rascacielos One Thousand Museum será un emblema de la ciudad, pero quedarán sin hacer otros proyectos

Corresponsal en MiamiActualizado:

Zaha Hadid ha dejado huella en Miami. La innovadora arquitecta bagdadí sentía pasión por este rincón del sur de Florida donde le sobrevino la muerte el pasado 31 de marzo a los 65 años, cuando era tratada de una bronquitis. En él quería dejar para la posteridad muestras de su ingenio. «Adoraba este lugar y los amigos que tenía acá», asegura a ABC Gustavo Berenblum, un arquitecto argentino que trabajó con ella y que pertenecía a su círculo íntimo, en el que abundaba gente del mundo de la cultura y el arte.

Miami era su segundo hogar, en el que se refugiaba para huir de la vorágine de Londres, la ciudad donde había instalado su estudio hace 37 años. Frente al bullicio y el sombrío clima de la capital británica, en Florida disfrutaba del buen tiempo y de la playa. «A Zaha le encantaba el sol y a menudo se sentaba fuera a recibir su calor y su luz», recuerda la artista Michele Oka Doner, también amiga de la arquitecta, que compartió con ella varios momentos en su última semana de vida. De hecho, Hadid estuvo visitando el Pérez Art Museum Miami, donde Oka Doner tenía una exposición. «Yo sabía que se encontraba mal, pero eso no la frenaba -asegura-. Como siempre, seguía hacia adelante, como la reina en el tablero de ajedrez de la vida. Pienso que ella ganó la partida».

62 plantas de curvas

El edificio del One Thousand Museum
El edificio del One Thousand Museum

La gran obra con la que Zaha Hadid dejará su impronta en Miami es One Thousand Museum, un rascacielos de 62 plantas situado frente a la bahía de Biscayne en el número 1.000 del bulevar del mismo nombre, en pleno downtown de la ciudad. Las obras, presididas ahora por un enorme retrato de Zaha Hadid que rinde tributo a la autora, han alcanzado ya el noveno piso y permiten apreciar las primeras curvas de lo que será el elemento más destacado del edificio, el «exoesqueleto». Se trata de una estructura exterior que, con las características formas sinuosas que la arquitecta solía imprimir a sus diseños, envolverá la fachada de cristal y dará al conjunto el aspecto de una gigantesca escultura.

Para el promotor del rascacielos, Gregg Covin, cuando esta «voluptuosa» torre esté concluida en 2018 será en sí todo «un homenaje a Zaha en el skyline del centro de Miami». En declaraciones a este diario, augura que el One Thousand Museum se convertirá en «el foco de atención del horizonte de Miami y elevará su perfil arquitectónico a nivel mundial». Por el momento, ya se han vendido más de la mitad de los 83 exclusivos pisos del edificio, cuyos precios van desde los 5,8 millones de dólares el más barato hasta los más de 20 millones el más caro (de 5,1 millones a cerca de 18 millones de euros).

Mientras avanza la construcción de lo que será el icono de su legado en Miami, otra gran obra con la que Zaha Hadid pensaba dejar su impronta no correrá la misma suerte. Consistía en un aparcamiento de seis plantas y una plaza en Miami Beach, situados a solo tres manzanas de donde tenía su casa y que iba a desarrollar con el estudio de Gustavo Berenblum y su esposa, la también arquitecta Claudia Busch, pero que finalmente no se llevará a cabo.

Macabra casualidad

Por una macabra casualidad, el mismo día que fallecía Hadid en el hospital Mount Sinaí de Miami Beach se entregaba ante el Ayuntamiento de la ciudad playera el proyecto definitivo. «Fue increíble. Falleció a las nueve y media o diez de la mañana y en ese momento estaba apretando el botón para transferir la documentación. Nos quedamos en shock», recuerda Berenblum.

El proyecto presentado en un principio tenía un coste de cerca de 50 millones de dólares y la ciudad pidió que se redujera a la mitad, por lo que hubo que adaptarlo al nuevo presupuesto. Pero los responsables municipales decidieron finalmente la semana pasada que quedaba descartado. Según el diseñador argentino, «la ciudad tenía otras ideas de lo que quería hacer» y, además, con los cambios realizados, «hay una parte donde la esencia se empieza a desvirtuar», sostiene. Hahid fue también autora de una instalación llamada «Elastika» en un edificio histórico del Distrito del Diseño de Miami y había empezado a trabajar en un proyecto para una universidad en el norte de Miami Beach.