Barceló lleva a la Bienal de Venecia los «chorreos» de la cúpula de Ginebra
En el margen inferior izquierdo se puede apreciar la pintura de la cúpula de Ginebra que Barceló ha usado para las obras de la Bienal de Venecia /ABC

Barceló lleva a la Bienal de Venecia los «chorreos» de la cúpula de Ginebra

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MADRIDActualizado:

El artista mallorquín Miquel Barceló ha desvelado hoy en Madrid su proyecto para el pabellón español en la 53 Bienal de Venecia, que se inaugurará el próximo 7 de junio y que cuenta con Enrique Juncosa, director del Museo Irlandés de Arte Moderno de Dublín, como comisario. Podrá verse en el pabellón una revisión de la última década del trabajo de Barceló a través de una veintena de pinturas y un grupo de cerámicas. Las obras más esperadas son unos cuadros de gran formato, realizados el año pasado. En algunos de ellos el artista empleó parte de los 35.000 kilos de pintura con los que cubrió su polémica bóveda para la sede de Naciones Unidas en Ginebra. Barceló colocó lienzos en el suelo de la Sala XX, que se fueron cubriendo arbitrariamente por el constante goteo de pintura que se desprendía del techo, a modo del dripping de Pollock, tras disparar kilos y kilos de pintura a presión, con unos aparatos creados especialmente para la ocasión, sobre la bóveda.

Ahorro en tiempos de crisis

Estos coloristas y empastados lienzos los usó Barceló como fondos para sus nuevas creaciones. En algunos casos están tapados por completo por nueva pintura y apenas se ven los "goterones" de Ginebra. Quizá en la que mejor se aprecia es en "La Solitude Organisative". En tiempos de crisis, no hay que desaprovechar nada. Sobre todo, teniendo en cuenta los 20 millones de euros que costó esta sala (la

Fundación Onuart

como adelantó ABC

Las obras que podremos ver en Venecia presentan tres temas principales, todos ellos ya abordados en su carrera. En primer lugar, unos gorilas solitarios (aparecieron en su obra en los años 90, con el célebre gorila albino Copito de Nieve como referente) que, para Barceló, son una especie de autorretrato: el artista en soledad. En segundo lugar, los paisajes africanos, que tanto ama Barceló (pasa parte del año en Malí desde 1988) y en los que trabaja también desde los 90. Finalmente, un grupo de pinturas casi abstractas, con el mar y las olas como protagonistas, que nos recuerdan sus cotizadas pinturas blancas de los 70.

Además, en el pabellón español también se verán sus cerámicas, que elabora desde los 90; se presentará una proyección de su performance «Paso Doble», que realiza con Josef Nadji y que llevará a cabo durante los días de inauguración de la Bienal, pero en un teatro de la ciudad, y rendirá homenaje al artista y escritor francés François Augiéras, que murió en 1971. Al igual que Barceló, pasó temporadas en Mali. El mallorquín quiere reivindicar su figura exponiendo parte de sus obras, algunas de su propia colección.