Ávila, ciudad artística y espiritual

Ávila, ciudad artística y espiritual

M. MEDINA | MADRID
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Ávila es una de las ciudades más bellas de nuestro país. Situada a 115 kilómetros de distancia de Madrid y perteneciente a Castilla y León, fue declarada por la UNESCO Patrimonio de la Humanidad en 1985.

Lo que más impresiona de Ávila son sus murallas. Sobre su origen se ha escrito mucho. La versión más tradicional asegura que las obras comenzaron en el año 1090 tras la bendición del obispo Pelayo. Los autores serían, según la leyenda de Ávila, los "maestros de jometría" Casandro Colonio y Florín de Pituenga. Bajo sus órdenes, 2000 hombres levantarían esta estructura artística en nueve años.

Otros estudios más recientes defienden la construcción románica de las murallas pero en lo que todas coinciden es en que se trata del recinto amurallado mejor conservado de España y probablemente de Europa, y es el monumento completamente iluminado más grande del mundo.

Pero Ávila posee un centro histórico muy rico. Además, de su catedral, de estilo gótico y renacentista que alberga en su interior un monumental retablo realizado por Pedro Berruguete, Ávila cuenta con numerosas iglesias, basílicas y monasterios de gran valor artístico, como la basílica de San Vicente (siglo XV); la iglesia de San Pedro (siglo XII); la ermita de San Segundo o el monasterio de Santo Tomás.

Ávila también fue, y continúa siendo, la ciudad de la mística y de la espiritualidad. En ella nació, se educó, se convirtió e inició su obra reformadora y escritora, Santa Teresa de Jesús. También fue en Ávila, donde inicio su labor el místico poeta, San Juan de la Cruz. Existe una ruta turística, la ruta de Santa Teresa de Jesús, que nos lleva por los monumentos más importantes en la vida de esta santa. Comenzaríamos visitando el convento de Santa Teresa, su casa natal, que se compone de iglesia y convento. Continuaríamos por el Monasterio de la Encarnación, en el que ingresó Teresa de Jesús en 1535 y finalizaríamos en el Convento de San José donde vivió la santa desde 1562 hasta 1567.

Gastronomía y citas culturales

Ávila es una ciudad perfecta para perderse este verano. Además de contemplar su bello casco histórico, es imprescindible degustar su rica gastronomía. Judías del Barco de Ávila, chuletón y yemas de Santa Teresa precedidas de la tapa abulense por excelencia: las patatas revolconas, que se aderezan con pimentón y torreznillos.

Sus citas culturales también se convierten en un reclamo turístico. Uno de los actos más concurridos del verano tiene lugar todas las noches de los meses de julio y agosto. Un grupo de actores acompañan a los turistas en un viaje al pasado con la Muralla de escenario.

El primer fin de semana de junio se celebra las Rondas de las Leyendas, una manera diferente de conocer la historia y el patrimonio de la ciudad. En esta ocasión, también es un grupo de actores locales, ataviados con ropas de época, representan la historia y las leyendas de Ávila con los monumentos más representativos de la ciudad de fondo. Se trata de un evento totalmente gratuito.

Los primeros días de septiembre Ávila vuelve a convertirse en la ciudad medieval. Alberga un gran mercado en el que conviven judíos, cristianos y musulmanes y sus calles se engalan para recibir a caballeros, juglares y reyes. Tres citas culturales que llenan de vida a esta ciudad