Arte español con mayúsculas en Tefaf
«San Roque», de Murillo. Procede de la colección de los Duques de Alba. Estuvo colgado en la capilla del Palacio de Liria - Galería Coll & Cortés

Arte español con mayúsculas en Tefaf

Las cinco galerías españolas presentes en la feria incluyen grandes piezas de Goya, Murillo, Zurbarán, Pedro de Mena, Juan Gris y Barceló, entre otros artistas

ENVIADA ESPECIAL A MAASTRICHT (HOLANDA) Actualizado: Guardar
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Entre las 260 galerías presentes en Tefaf en su 25 aniversario nos encontramos cinco españolas. Comenzamos el recorrido en López de Aragón, de Madrid. Su director, Diego López de Aragón, forma parte de uno de los comités en los que se estructura la feria, según las categorías, y que están formados por historiadores, galeristas, conservadores de museos...

Galería Coll & Cortés
Galería Coll & Cortés

En su "stand" vemos una pareja de retratos de los archiduques Isabel y Alberto, salidos del estudio de Rubens. Proceden de la colección del marqués de Leganés. Su precio: 1,4 millones de euros. Pero la gran estrella de su galería es un "Retrato de Juan Agustín Ceán Bermúdez", óleo sobre lienzo realizado por Goya hacia 1785.

Ceán Bermúdez (Gijón, 1749-Madrid, 1829) fue pintor, historiador y crítico de arte, miembro de la Academia de Bellas Artes y amigo de Goya, quien le pintó en dos ocasiones. El cuadro que está a la venta en la feria (se exhibe junto a la radiografía de la obra) cuesta 2,4 millones de euros, "un regalo", según el galerista, dada la calidad y la excelente conservación del lienzo. Nos cuenta que solo le fue concedido el permiso de exportación para su exhibición, pero tendrá que quedarse en territorio español. Algo con lo que no está muy de acuerdo López de Aragón, porque "haría patria fuera de España". A su lado, otro dibujo del aragonés, con varias caricaturas.

Comenta el galerista que "hay muchísimo intrusismo en el sector de los anticuarios. Los hay que solo se limitan a comprar y vender, pero no trabajan en el estudio de las piezas. Esto es un CSI continuo: hacemos análisis, radiografías, buscamos archivos... Lo que realmente vale es la carpeta del estudio de la obra, más que la obra en sí misma". Es la única feria a la que acude cada año: "Hay mucho en juego, el riesgo es elevado. Pero me siento muy satisfecho de seguir aquí después de 17 años. Hay listas de 700 galerías que quieren estar aquí. Ningún museo del mundo tiene las piezas que se reúnen estos días en Tefaf. Aquí la clientela es un lujo, sabe perfectamente lo que compra. Hoy estarán aquí todos los grandes coleccionistas. Pasan unas 80.000 personas cada año y representantes de unos 150 museos de todo el mundo". ¿Se nota la crisis? "Sí, pero para bien. Vemos piezas que no se ven en épocas boyantes. Con la crisis no bajan los precios, sino que suben. La gente diversifica más las inversiones y compra arte".

La galería Coll y Cortés de Madrid participa este año por vez primera en la feria. Y lo hace por la puerta grande. Abrió sus puertas en 2005. Ha traído a Maastricht una estupenda selección de arte español. Destaca un "San Roque", de Murillo, que procede de la colección de los Duques de Alba y que en su día estuvo colgado en la capilla del Palacio de Liria. Fue adquirido por el XIV Duque de Alba, Carlos Miguel Fitz-James, al Príncipe de Santobuono. Su precio: 1,6 millones de euros. De momento, la Casa de Alba no ha mostrado interés por recuperar esta pieza. “A ver si se anima después de leerlo en ABC", comenta uno de los galeristas.

Galería Coll y Cortés
Galería Coll y Cortés

Además, se exhibe el "Retrato de Juan Bazo de Moreda", de Zurbarán (1,4 millones). Es uno de los poco retratos civiles que pintó Zurbarán. Se trata de un sargento de los Tercios de Flandes, que ahora regresa a Holanda. Junto a ellos, una "Inmaculada Concepción", de Alonso Cano; “Aristóteles", de Ribera; una estupenda escultura de Pedro de Mena, "Virgen con Niño" (550.000 euros), o un “Crucificado”, de Guglielmo Della Porta (1,5-2 millones de euros).

“Es muy difícil entrar en Tefaf, llevábamos siete años en la lista de espera. Es un proceso largo, porque es una feria muy exigente, con un nivel altísimo”, comentan Nicolás Cortés y Jorge Coll. Todas las obras que cuelgan en su “stand” son exportables. Aunque venden mucho a instituciones españolas, en estos momentos sus mejores clientes, dicen, son los norteamericanos.

La tercera gran apuesta española es la galería Caylus de Madrid. En su estupendo “stand” destacan tres piezas. Por un lado, una escultura policromada, obra cumbre del granadino José Risueño, que fue portada de la única monografía que hay de este artista. Instituciones tan señeras como la Hispanic Society de Nueva York o el Victoria & Albert Museum de Londres atesoran piezas de este artista, pero no tan importantes como ésta. Procede del convento de San Antón de Granada. Su precio: 350.000 euros.

Por otro lado, “La visión de San Antonio de Padua”, un bello boceto al óleo de Murillo, estudio preparatorio de la obra que estaba en Berlín pero fue destruida en la II Guerra Mundial. De esta misma obra se conserva un dibujo en el Louvre. El boceto que sale a la venta fue propiedad del mariscal Nicolas Jean-de-Dieu Soult y, más tarde, del conde de Dudley. Fue vendido en Christie’s en 2010 como del taller de Murillo. Su dibujo subyacente será incluido en el próximo catálogo razonado de los dibujos de Murillo que está preparando Manuela Mena. Su precio: 650.000 euros.

En tercer lugar, “La marquesa de Bajamar”, un retrato de Goya, parte del cual fue modificado por Mariano Salvador Maella, según se ha podido saber después de varios estudios. Lo que ocurrió es que tanto este retrato como otro que Goya hizo de su marido, el marqués de Bajamar, fueron modificados cuando estos recibieron en 1793 sendas condecoraciones que no tenían cuando fueron pintados por Goya hacia 1790. No se sabe por qué los marqueses encargaron dichas modificaciones a otro pintor, quizá porque Goya estaba enfermo. El retrato de la marquesa que ahora sale a la venta tiene un precio de 2,2 millones de euros.

El nivel de la feria

Continuamos el recorrido por las galerías españolas presentes en Tefaf. Artur Ramon, de Barcelona, propone un “stand” muy serio que gira en torno al arte español del siglo XX, de las vanguardias a la contemporaneidad. Destacan tres obras de Juan Gris (dos acuarelas y un óleo). Una de las acuarelas, “Naturaleza muerta con guitarra”, de 1920, ha sido seleccionada por la feria como una de las diez mejores obras sobre papel de la feria este año. Su precio: 300.000 euros. El óleo de Gris vale 600.000 euros. La otra gran pieza de su galería es “The Crack Up”, obra que Miquel Barceló pintó en 1985 para Leo Castelli y que después perteneció a Fernando Guereta. Es una pieza precursora de sus grandes lienzos blancos de los años 90. Su precio: 750.000 euros.

Explica Artur Ramon que “es un reto entrar en esta feria, porque el nivel es altísimo. Estar en Tefaf es lo máximo. Espero que vaya bien este año. El arte se ha convertido en un valor refugio y lo bueno siempre se vende bien. Aunque mi prioridad son los clientes españoles, hago un esfuerzo con los extranjeros. Estar aquí es bueno para abrir nuevos mercados”.

Nuestro recorrido acaba en la galería Deborah Elvira, de Oropesa del Mar (Castellón). Es una galería especializada en joyería. La empresa familiar llevaba 21 años viniendo a Tefaf, pero Deborah Elvira viene en solitario desde 2007. Presenta en su “stand” una estupenda selección de joyería histórica (piezas bizantinas, pero sobre todo de los siglos XVI y XVII). Destaca una maravillosa corbata del XVII con filigrana en oro y perlas. Su precio: 60.000 euros. No se queja: dice que siempre le va bien en la feria. Su clientela, apunta, es muy variada, sobre todo coleccionistas privados.